El Servicio Alimentario Escolar (SAE) está dirigido a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad social, escolarizados en escuelas públicas de la provincia, con el objetivo de garantizar una cobertura nutricional uniforme asistiendo particularmente a los más vulnerables. Se desarrolla para mejorar la aptitud para el aprendizaje y las condiciones de salud de la población escolar de la provincia de Buenos Aires. La asistencia se brinda a través de los Consejos Escolares de cada municipio bonaerense mediante el desayuno o merienda, y almuerzo.
             
Desde el inicio de la gestión se decidieron hacer diferentes cambios y mejoras. En ese sentido se realizaron distintos aumentos de las raciones que se brindan fortaleciendo, entre otras cosas, los aspectos nutrcionales de las mismas.
 
En abril de 2016 se aumentó un 100% del monto que se destinaba y en mayo de 2017 un 30% más, lo que implicó una inversión extra de $1000 millones en este último caso. 
A partir de 2018 se amplía el Servicio Alimentario Escolar (SAE), los alumnos de todas las escuelas de nivel inicial y primario recibirán desayuno o merienda. Esto implica la incorporación de 224 escuelas, 82.237 nuevos chicos y una inversión adicional de 300 millones, que significa un monto total para SAE de $5.244 millones.
Como medida de refuerzo del programa se aumentará un 15% el monto destinado al SAE en 0ctubre de 2018, por lo cual el almuerzo tendrá un valor de $21,68 y el desayuno o merienda de $13,63.
Además, se transfirió la administración del SAE directamente a los gobiernos municipales, que comenzaron con una prueba piloto en 21 municipios, que incluyen a 577.509 chicos de la provincia, en los distritos de General Rodríguez, San Miguel, Tres de Febrero, Lanús, Vicente López, Junín, Hurlingham, Escobar, Almirante Brown, San Isidro, José C. Paz, Pilar, Ezeiza, La Plata, Morón, Campana, Lomás de Zamora, Berisso, Olavarría, Quilmes y Pinamar. En el mismo marco, con una inversión extra de 20 millones de pesos la provincia avanza con el plan de obras para la remodelación y puesta en valor de 300 cocinas de esos municipios. 
 
Asimismo, se realizan estudios junto al CESNI (Centro de Estudio Sobre Nutrición Infantil), CEPEA (Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación) y profesionales del Colegio de Nutricionistas de la provincia sobre el funcionamiento del servicio evaluando el modelo de gestión y verificación de cupos, los aspectos nutricionales, de infraestructura y las prácticas del personal en la cocina (preparación de la comida y cumplimiento de normas sanitarias y bromatológicas). A partir del estudio se busca consensuar un menú obligatorio para todos los comedores escolares que garantice un piso mínimo de nutrientes, respetando la idiosincrasia y costumbres de cada lugar.

MARCO NUTRICIONAL

A tener en cuenta:

- Todo el personal afectado al servicio debe contar con libreta sanitaria vigente y cumplir lineamientos establecidos en la Ley 18284 Código Alimentario Argentino, respetando conductas de higiene personal.

- Los equipos técnicos a nivel provincial y municipal deberán planificar estrategias y respuestas para la adaptación de menúes a situaciones patológicas especiales.

- Los menúes y las porciones deben ser variables según el grupo etáreo.

- Este debe servirse en un ambiente seguro, higiénico y asignando un tiempo aproximado de media hora.

- La bebida que acompaña los almuerzos debería ser el agua. El programa reafirma el derecho de todo niño a acceder al agua potable como bebida durante toda la jornada escolar.

DESAYUNO/MERIENDA

El primer objetivo en la conformación del desayuno/merienda debería ser la presencia diaria de una porción de leche o yogur para asegurar el aporte de calcio, la incorporación de frutas y una reducción del contenido de azúcares agregados, grasas saturadas y sodio.

ALMUERZO

El primer objetivo nutricional de los almuerzos debería orientarse al aumento de menúes con hortalizas no feculentas, la presencia alternada de fuentes de proteínas de alto valor biológico (carnes, huevos y legumbres) y el aumento del aporte de fibra, a partir de legumbres y cereales integrales; también la presencia preponderante de frutas frescas como postre (al menos 4 días de la semana), tendiendo a reducir el contenido de sodio, grasas saturadas y con mínima o marginal cantidad de azúcares agregados.

 
 
 
Contacto
 
(0221) 429-6824
sae@mds.gba.gov.ar