facebook
ALMIRANTE BROWN

Palabras del Gobernador Kicillof durante el acto por el aniversario de la localidad de San Francisco de Asís

Viernes 29 de Agosto 2025

Muchas gracias a todos y a todas. Mariano [Mariano Cascallares, intendente local], una jornada intensa, venimos recorriendo... Ustedes saben que no podemos hacer inauguraciones, lo cual es difícil para este intendente de Almirante Brown, porque cada vez que vengo a Brown, y he venido varias veces, vengo me sorprendo y me lleno de alegría y de orgullo por todo lo que está haciendo por su pueblo. Gracias, Mariano.

Hoy veíamos la universidad,anduvimos por el Camino de Cintura, por la Ruta 4, también hecha a nuevo. Estamos en este parque, que cuando teníamos a Kato [Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires] de ministro de Infraestructura nacional le dio a la provincia de Buenos Aires tantas obras importantes. Y ahora, lo que decidimos, cuando cambió el gobierno, es que siga dándole obras a la Provincia como ministro de Infraestructura. Gracias, Kato, por esta obra, por la de allá atrás. Dos cosas. La primera es que vemos que se ha hecho mucho, pero falta mucho también. Y tengo que compartir con ustedes la sensación mixta que genera esta realidad. Nosotros seguimos trabajando en la Provincia de Buenos Aires, haciendo obra, infraestructura, invirtiendo en educación, en salud, en seguridad. Y en el Gobierno nacional, lo que anda dando vueltas, lo que anda rondando es un gobierno de crueldad, de abandono, de deserción, un gobierno de insensibilidad.

Escuchaba ayer a Elisa Carrió, con quien no comparto casi nada, pero decía: “no es crueldad, es perversión”. Es perversión también. Nos estamos acostumbrando a que quien tiene la responsabilidad de presidir el país, que lleva la banda de Presidente de la Nación, tiene ese bastón de Presidente, ocupa la Quinta de Olivos, el sillón de Rivadavia, se pasa el día insultando, despreciando, ninguneando a nuestros trabajadores del Estado, a los médicos, a las enfermeras, lo hizo con el Garrahan a los investigadores del Conicet, a los artistas populares.

Yo creo que, de alguna manera, con tantas cosas que ocurren, a algunos se les anestesió el órgano, el músculo de la indignación, el del enojo. Es como que empezó a naturalizarse que quien tiene la responsabilidad de presidir nuestro país puede insultar a presidentes de países de la región, a Lula, lo hizo después de que murió el Pepe Mujica, insultando al pueblo uruguayo, a quienes lo respetan, a quienes lo quieren a Mujica. 

A esta altura tengo que decir que con estos sucesos de estos últimos días, lo de las cometas, lo de la intermediación, después de quitarle la plata a los discapacitados, nos enteramos de que están haciendo un negocio con la plata de los remedios. Hasta ahora veníamos diciendo: “hay que decirle que no a Milei, hay que decirle basta a Milei”. Yo lo digo de otra manera: en las urnas, el 7 de septiembre, le vamos a decir a Milei que nos tiene podridos, que nos tiene hartos. Que no, en nombre de la provincia de Buenos Aires, de los trabajadores, de los jubilados, de los discapacitados, no queremos una represión más los miércoles, no queremos un insulto más, no queremos una falta de respeto más a los héroes de Malvinas.

Creo que hay un estado de descomposición, de podredumbre que se empieza a ver, que nos lleva a decir que el 7 de septiembre es mucho más que discutir el gasto público, que discutir cuestiones generales, universales; estamos discutiendo ya la vida de la gente.

Me vino a ver recién, como pasa todos los días, un compañero que perdió el laburo, que le cerró la empresa. Y no son fenómenos atmosféricos, meteorológicos; acá hay que decir las cosas con todas las letras: cada empresa que cierra, cada puesto de trabajo que se pierde, cada jubilado que no puede comprar los remedios, cada discapacitado que perdió la asistencia del Estado tiene un responsable, un culpable, se llama Javier Milei. Y esto hay que decirlo porque sé que algunos andaban tímidos, dudosos, prudentes. Hay que decirlo: basta, Milei, de reprimir a los jubilados, lo que se merecen los jubilados son sus remedios y una jubilación digna. Basta de disfrutar cuando se pierde un puesto de trabajo. Estas cosas son muy graves; y está en riesgo la universidad pública, la investigación, la soberanía, está en riesgo, por supuesto, la vida de los más chiquitos y de los más grandes en nuestra sociedad.

Por eso, es importante que este 7 de septiembre, para aquel que todavía duda o no se da cuenta de la importancia que tiene, que empiece a comprender que los que quieren que no vaya a votar el pueblo son precisamente los que gobiernan la Nación, es Milei. Es Milei, que quiere generar esa apatía, ese desinterés, que parte de una impresión, un sentimiento de impotencia: “no, ¿para qué sirve? Si es igual aunque nos manifestemos, aunque critiquemos, aunque pataleemos, siguen haciendo lo mismo”. ¿Saben qué? Milei es indiferente y lo ha tratado de hacer a las marchas, a las movilizaciones de universitarios, de jubilados, de laburantes, de todos los sectores que sufren. Se manifiesta como indiferente o que no le importa lo que decimos los dirigentes de la oposición, por lo menos a los que nos animamos. Porque hay varios que han ido ahí a firmarle cualquier cosa a Milei y que le votan las leyes.

Esta es la hora de la verdad. Hay algo a lo que Milei no va a poder ser indiferente, que es a los millones de votos de Fuerza Patria que el 7 de septiembre, y después en octubre, le van a decir a que no le es lo mismo, no les da lo mismo si tenemos o no universidad, si tenemos laburo, si tenemos alimento para los que hoy están con dificultades. La verdad es que tenemos una oportunidad enorme, es responsabilidad nuestra.

Yo le quiero agradecer a Mariano Cascallares, a sus candidatos de Almirante Brown. Le quiero agradecer, por supuesto, a quienes presiden la Primera y la Tercera sección electoral, a Vero Magario, a Gabriel Katopodis, al compañero Fagioli, y a cada uno de los compañeros y compañeras que nos acompañan, a María Rosa, a todos los que dan la cara.

Le quiero agradecer también a los representantes de la Iglesia Católica, al padre que nos acompaña. Quiero decirles que es muy importante lo que están haciendo las congregaciones religiosas, lo que está haciendo la Iglesia Católica, pero que está siguiendo la palabra de alguien que nos guía hoy, que es el Papa Francisco, que donde esté está mirando que estamos haciendo lo que tenemos que hacer.

Quiero pedirle a todos ustedes, porque nadie los puede sustituir en el momento sagrado en donde se va a votar, en la urna. Es ahí donde cada voto vale uno, cada persona vale una. Yo sé que nos quieren hacer creer que esta elección no importa, que es una más, que es intermedia, que es legislativa. Es todo mentira. El 7 de septiembre y el 26 de octubre son dos días cruciales donde tenemos la oportunidad, en el marco del proceso democrático, de hacer valer nuestra voz y nuestra palabra. Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer.

Hay una boleta que representa a todo el campo popular, que representa el peronismo, una boleta que le viene a decir, por un lado, que no a Milei y, al mismo tiempo, que viene a defender a estos pibes y estas pibas que van a la escuela pública, a ustedes, a los que necesitan el hospital, a los que esperan la obra que todavía no llegó.

Es esa boleta, la de Fuerza Patria, la que va a llenar las urnas en la provincia de Buenos Aires y que le va a dejar a Milei claro que no es todo lo mismo, que no se puede gobernar con una motosierra, con odio, con insultos, con discriminación, con mal gusto y falta de respeto, que esto no es así. Así que, simplemente, le vengo a decir a la comunidad feliz aniversario hoy. A su intendente, feliz cumpleaños hoy.

Vamos a honrar todo el esfuerzo que ustedes hacen en las urnas el 7 de septiembre.

Muchísimas gracias.