Buenos días.
La verdad es que esto tiene un papel de, en primer lugar, poner en valor el esfuerzo que está haciendo el Banco de la Provincia. Ahora va a contar un poco Juan [Juan Cuattromo, presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires] cómo era, antes de que llegáramos, el tema de los leasings. Que no era lo que se viene haciendo durante este tiempo. Y bueno, llegamos al borde, al filo del año con esto que era muy importante; algunos lo estaban pidiendo. Queríamos hacer un acto para ponerlo en valor, sobre todo en tiempos de Milei, donde hay una vocación de que la banca pública tenga un rol privado. Obviamente, conseguir leasing para los municipios de la banca privada y crédito de la banca privada para los productores, pequeños, medianos, es decir, la función de la banca pública no la puede desempeñar la banca privada y sin embargo seguimos haciendo fuerza con el Banco de la Provincia.
Es decir, que el Banco Provincia está en la mira de la privatización de nuevo. Por supuesto que, en este caso, está preservado por decisión política nuestra, ¿no? Pero el Banco Nación está también en la mira de la privatización y cada vez más orientado a un perfil de banca privada y nosotros, como estados municipales y provinciales, bajo fuego.
La verdad es que, en el marco de este fin de año, la última cuenta que tenemos, creo que al mes pasado, es que Milei nos robó. A ustedes, a nosotros, a la Provincia de Buenos Aires, al pueblo de la provincia de Buenos Aires, casi 8 millones de millones de pesos. Cuando digo esto, no es plata que dejó de darnos en cuestiones arbitrarias o en cuestiones de elección del presidente de la Nación; son incumplimientos que tiene el Gobierno nacional con el Gobierno provincial.
Por supuesto que uno se lo puede atribuir a la guerra que le declaró Milei a la Provincia de Buenos Aires desde el comienzo de su gestión, a la cuestión electoral, a la intención particular de fundirnos por diferencias claras en lo ideológico, en lo político, en el modelo de país y en el proyecto de gobierno, pero sería equivocado. La verdad es que esto lo está haciendo con todas las provincias argentinas. Si bien en magnitud es claramente mucho más grande en el caso de la Provincia de Buenos Aires, por varios motivos, la verdad es que todas las provincias argentinas, aún las que le dieron a Milei los votos que quería, el acompañamiento que quería, aún los que han optado por la política de obsecuencia y ser chupamedias de Milei, estando o no de acuerdo, todas las provincias argentinas están sufriendo pérdidas de recursos por motivos compartidos, como el caso nuestro.
Uno de los problemas más graves que tenemos es que dejó de cumplir una obligación, firmada en el pacto fiscal, en la época de Vidal, de cubrir a las provincias que no transfirieron la caja de jubilación. Que es para los jubilados. Los que se la transfirieron a ANSES, paga ANSES. Nosotros tenemos caja... El IPS, que es caja nuestra, pero el Gobierno nacional tenía un compromiso de ir buscando cuál es la diferencia que se ahorra por no haberle transferido la diferencia, y eso sí ponérsela a cada una de las provincias. Hay varias provincias que están en la misma situación que nosotros: caja no transferida. Veníamos recuperando parte de esto, que viene también de la época de Macri y Vidal. Lo recuperamos hasta que llegó Milei. Cuando llegó Milei no hay más fondos para los jubilados.
El Fondo del Transporte, esto lo estamos cuestionando también, en un hecho sin precedentes, porque el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, en general, no iba a la Corte Suprema, que es el ámbito originario para las disputas financieras entre Nación y Provincia. Nunca lo hacía. Y nunca lo hacía porque, en general, aunque había incumplimientos, el signo político del Gobierno nacional era el mismo que el del Gobierno de la Provincia, entre otras cosas. Pero se resolvía políticamente, o se resolvía de otra manera.
Nosotros estamos reclamando. Ya tenemos cinco causas, ahora viene una sexta, ante la Corte Suprema. Por eso les quiero decir que no es que estamos reclamando que la Provincia tiene que tener más coparticipación, lo cual es cierto y lo reclamábamos en el gobierno anterior. Nosotros recibimos el 20 por ciento de los recursos coparticipables, aportando el 40 por ciento. Somos la provincia más discriminada, ¿no? Y la que menos recursos recibe por habitante. O sea, que la actividad ocurre acá, la tributación ocurre acá, los recursos son distribuidos por la Ley de Coparticipación, en realidad, nunca discutida, en porcentajes arbitrarios; recibimos la mitad de lo que ponemos. Pero ese no es el peor número. El peor número es que nosotros también aportamos los recursos con los que se nutre el Gobierno nacional.
El déficit fiscal contra los recursos tiene recaudación que se obtiene en el Gobierno nacional. O sea toda esta discusión del ajuste, del superávit, todo eso, tiene que ver con recursos que recauda, los de Aduana, pero mayormente en las provincias argentinas, donde está la actividad. Si uno toma esos valores, lo que aporta la provincia de Buenos Aires, no a distribuir entre las provincias sino en el total, del total aportado ponemos más o menos el 40 por ciento y recibimos el 7 por ciento, no el 20 por ciento. Si se descuenta lo que se queda el Gobierno nacional para sus actividades, que cada vez son más cuestionables.
Entonces, por un lado, los reclamos. El Fondo del Transporte, el Fondo del Incentivo Docente, nada de eso viene al Tesoro Provincial. Todo va directo a una aplicación específica. El Fondo Compensador del Transporte, de los boletos, sobre todo en el interior, los boletos más baratos en el conurbano los paga todos el Gobierno provincial. Eso pasó también durante Vidal. Se nos transfirieron todos los subsidios energéticos y de pasaje. Así que, por ejemplo, los micros que vinieron el otro día es porque el Gobierno provincial paga en el AMBA y en el interior también, junto con los municipios en el interior, el subsidio.
Lo que pasa es que con el caso del boleto—no el Fondo del Transporte que digo, que lo estamos reclamando—, el Gobierno nacional fija la tarifa de los micros, de los colectivos que circulan por el AMBA, los que son de jurisdicción provincial, y fija también el subsidio. O sea que nosotros pagamos ciegos. Esto [sucede] porque nunca hubo una transferencia en las atribuciones de fijación de subsidio y tarifa. Pero, obviamente, esto no lo termina de transferir porque hay líneas que son provinciales, líneas que son de la Ciudad [Autónoma] de Buenos Aires, que tampoco las transfirió aunque sacaron en el diario que sí, lo que pasa es que la Ciudad no pagaba el subsidio tampoco. Nosotros sí. Y líneas interjurisdiccionales, que pasan de uno a otro.
Pero, bueno, para sintetizar, todo lo que le estamos reclamando al Gobierno nacional no son recursos adicionales que nos podrían dar, sino recursos que dejó de cumplir. Por ejemplo, decía, en transporte, educación, jubilados, seguridad.
En seguridad, el Fondo para la Seguridad, que fue ese punto de coparticipación, llegó Milei y lo dejó de pagar. Y es ilegal también. Se lo estamos reclamando en la Corte Suprema porque eso era en base a un decreto, un DNU, que tenía valor de ley. No podía decidir Milei, porque no le gusta, dejar de pagar. Entonces, esos 8 billones no son los recursos adicionales que alguien podría decir que le pasaba el gobierno peronista de Nación al gobierno peronista de la Provincia. Son recursos fundamentados en leyes, fundamentados en decretos, fundamentados en convenios o en acuerdos, en pactos. Como el pacto fiscal, se suele llamar así.
Sobre eso, por supuesto que la pérdida de recursos tiene esa base histórica de una provincia desfavorecida y después se agrega todo el tema de obra. Nosotros teníamos, cuando empezó este período, 1.000 obras provinciales, 1.000 obras nacionales. Y teníamos 16.000 viviendas nacionales en marcha, entre todos los programas, y 8.000 obras provinciales en marcha. Por supuesto que había cierta integración, con lo cual también había una división entre dónde estaban las obras de uno y de otro y algún tipo de acuerdo.
De las 1.000 obras nacionales pararon todas. Eso también lo estamos reclamando, no por vía judicial, sino por vía administrativa, que terminen las obras nacionales en territorio bonaerense. Algunas poquitas las podemos asumir nosotros, porque tiene que ver también con cuestiones jurídicas, contractuales. Caso, por ejemplo, las obras en universidades. Las podemos asumir, en el sentido que les pasamos los recursos a la universidad y como está en cabeza de la universidad, no del Gobierno nacional, la universidad se arreglará para rescindir contratos o continuar pagando o reclamar jurídicamente al Gobierno nacional lo que le debe, pero la obra la pueden seguir con recursos nuestros. Los CDI [Centros de Desarrollo Infantil] también, que a veces están en cabeza de los municipios, nosotros podemos pasarle plata al municipio, que el municipio siga haciendo la obra porque no es un contrato que esté en cabeza del Gobierno nacional ni un acuerdo.
En el caso de las escuelas, no se puede. 80 escuelas paradas con convenios tripartitos, donde la ejecución, creo que la planificación y el control era nuestro, la ejecución municipal y el financiamiento nacional. Bueno, pero ahí no podemos pasarle la plata a nadie porque habría que, primero, darle un cierre administrativo al convenio tripartito. Entonces ahí, obviamente, reclamándole al Gobierno nacional que las obras que no va a hacer, que son todas, las interrumpa o las cierre y las transfiera, o las discontinúe, y a veces son obras que pueden tener reclamaciones.
Entonces hay que darle un cierre porque no hacen ni redeterminaciones ni renegociación de la obra entera, ni cierre de la obra. Así que estamos en esa situación. Con el agravante, en algunos casos, de que son obras financiadas por organismos multilaterales de crédito. Con lo cual tampoco tiene nada que ver con el ajuste y la motosierra de Milei, porque son obras financiadas por el BID, por la CAF, por el Banco Mundial que no representan gastos corrientes para el Gobierno nacional. O sea que es una supina estupidez porque son, además, créditos a 30 años sin ninguna justificación. Ya lo había hecho Vidal en su época, pero en cabeza de la Provincia. Ahora están en cabeza de la Nación.
Y grandes obras, como son el caso de las Rutas Nacionales, obras de agua y cloacas que tienen paradas, a veces financiadas por el Gobierno nacional. Doy el caso, por ejemplo, del Salado, donde hay un tramo que es con financiamiento internacional que paró Nación. O sea que terminamos todo lo nuestro, pero Nación la tiene parada. Así, 1.000 obras. Y en el caso de viviendas, lo mismo. Hay algunos municipios, creo que hay un solo caso donde el Gobierno nacional rescindió o hizo algo parecido, pero todas las demás, de las 16.000 viviendas, que ahora algunas son Procrear, otras son de diferentes programas nacionales, las tiene paradas y bloqueadas. Así que esto de ”obra paralizada por el Gobierno nacional” me parece que es importante.
Eso es parte importante de los 8 millones de millones, son obras no terminadas y comprometidas, parte importante, el resto, bueno. Y ese detalle lo tenemos y lo vamos recalculando todo el tiempo. Por supuesto, en algunos casos pudimos sustituir, no reclamamos; por ejemplo, como cuando interrumpe remedios oncológicos, que nosotros ampliamos nuestro vademécum para sustituir, pero no es una deuda con algún gobierno municipal o provincial. Y después están las deudas que puede tener el Gobierno nacional con ustedes, con cada uno de ustedes, que habría que sumar a ese monto de reclamos, ¿no? Porque son también; lo que pasa que nuestra idea fue, y lo ha dicho cada ministro, si cada uno puede gestionar para que le destraben, sea el financiamiento o la obra, perfecto, nosotros sabemos políticamente que a la Provincia no le va a dar absolutamente nada.
Digo, para aclarar también, hace un tiempito [el presidente] firmó con algunos gobernadores unos acuerdos que ellos decían “para la obra, para la obra”. Esos acuerdos, que Carli [Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires] estuvo yendo a hablar con Francos [Guillermo Francos, jefe de Gabinete de Ministros de la Nación Argentina] para ver de qué se trataban exactamente, fue Kato [Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires] también, es agarrar todas las obras que tiene el Gobierno en la provincia, no con municipios sino con Provincia, y dividirla en tres básicamente: unas obras que va a terminar el Gobierno nacional, que ellos se comprometieron a financiar y a terminar, eso la verdad que no necesita ninguna firma de nada.
Tienen una obra, tienen una deuda, tienen un compromiso, que pongan la guita y la terminen, no hay que firmar nada. Pero era la extorsión… Sí, rutas nacionales, que las tienen paradas. A veces, la obra un poco continúa porque la empresa no se quiere ir para que no le reclamen el incumplimiento, pero esas obras, las que tienen que terminar, las tienen que terminar, son las mismas, y si quieren terminarlas, que las terminen.
Un segundo tramo, que eran obras que le transfieren a la Provincia. Para eso, obviamente, tienen que hacer trámites administrativos porque son obras en curso, que deberían rescindir contrato o afrontar de alguna manera, con el problema que tiene continuar una obra con una empresa distinta una vez que esté rescindida y todos los problemas que hay de garantía, la empresa que viene, una obra al 50 por ciento, no sé, con alguna complejidad, no quiere asumir la garantía. Así que ese es un segundo paquete, los que transferirían y que hoy nos tienen parados también, porque nosotros, caso Canal Magdalena o caso Autopista Perón, les estamos diciendo “dénnosla y la terminamos”, son 5 kilómetros de la Presidente Perón y algunos traslados de casa, por supuesto que es un presupuesto, pero es importante y está trayendo muchos problemas, pero la tiene el Gobierno nacional y no la larga.
Tratamos de ir por vías separadas a ver si nos transfieren la Perón y el Magdalena y la verdad es que es siempre que sí pero no. Siempre nos dicen “sí, dejame ver, vamos a ver, hay que preguntarle al Toto [Nicolás Caputo, ministro de Economía de la Nación Argentina], hay que preguntarle a Santi [Santiago Caputo, asesor presidencial de la Nación Argentina], hay que preguntarle a Kari [Karina Milei, secretaria general de la Presidencia de la Nación Argentina], hay que preguntarle a Milei”; y nunca nada. Pero tuvimos varios approaches donde teóricamente sí.
Tercer lote de obras. O sea, una que terminarían ellos, otras que nos pasarían a nosotros de las 1.000 y el tercer lote, unas que quedan en el limbo con un problema político que es que hay que firmar que la Provincia, la Nación y los municipios van a buscar una solución de financiamiento. O sea que uno se haría cargo políticamente de un montón de obras que había un compromiso que las iba a hacer Nación, que las determinó Nación y que tendríamos que, a partir de ese día, nosotros tener la culpa de encontrarles el financiamiento.
Cuando nos pusimos a charlar, el grueso eran esas: o sea, transferir la responsabilidad de lo que no piensan hacer a una responsabilidad común de “vamos a poner las pilas, a buscar la guita”. Obviamente, tenemos mucha dificultad para terminar lo que nosotros tenemos, ir a buscar financiamiento para todo ese paquete, la verdad es que yo lo veo difícil, y además no podemos reclamar más, a partir de la firma, no se puede reclamar más.
Digo el destino de esto: firmaron varias provincias, algunas del grupo nuestro, las provincias del grupo nuestro son cuatro del peronismo, dos más, que no son peronistas pero son Unión por la Patria, y dos más que saltaron el charco como son Jalil y Jaldo; a esos no los cuento. Esas serían las ocho provincias que ganaron con boletas nuestras. A las que firmaron, no les cumplieron nada. O sea que fue simplemente liberar rehenes, tener la foto, que no se pueda reclamar más, por lo menos hasta que pasa un tiempo y no cumplen pero, sobre todo, rutas que querían terminar, caso Santiago del Estero y que las tenía Nación y que Nación se comprometió a terminar otras que no terminó, pero le pasó alguna a Gerardo [Gerardo Zamora, gobernador de Santiago del Estero], [a la] que faltaba poco y la pudo terminar o la está haciendo, y tiene elecciones ahora, entonces esa fue la motivación.
Pero, básicamente, Nación asumió y gobernadores afines, más o menos afines, lacayos, todo, no pagaron nada, no hicieron nada de obras a pesar de haber firmado estos convenios que se sacaron de encima el quilombo grueso de la obra que dejaron parada. Ni hablar de algo equivalente: el Pacto de Mayo. Era, el que viene y firma el Pacto de Mayo se lleva un montón de beneficios; los que fueron a firmar, propios y ajenos, [no recibieron] nada, absolutamente nada. Así que básicamente el Gobierno nacional no va a hacer obras, no tiene planeado hacer obras ni con financiamiento internacional ni con financiamiento propio, y tiene esto de dejarlos plantados, me parecía que era mucho más lógico y coherente con nuestra posición, no oponernos en esto.
Otro tanto con, ahora, el Plan Canje que plantearon, que es algo que estuvo dando vueltas estos días que creo que tiene una tónica parecida que es que, si la Nación tiene deudas con la Provincia y la Provincia tiene deudas con la Nación, entonces hacer como una especie de neteo, sentarse a discutir la deuda; fue un decreto de Milei, estuvieron firmando varios gobernadores estos días, que yo sepa 5 pero dicen que son 15. Los nuestros mayormente no, con alguna excepción que tiene su explicación, pero es donde uno va, nosotros iríamos con los 8 billones y ellos vendrían con presuntas deudas que tenemos con ellos, y buscar un neteo donde además te pueden pagar con patrimonio, que podría ser por ejemplo, terrenos del ejército, del ABE, terrenos nacionales que están en la provincia y que me podrían dar a cambio de esa deuda.
Obviamente, tratamos de abordar un poco qué tenían en la cabeza, la respuesta fue “no sabemos; veamos; firmen primero”, pero le da un paraguas donde parece que tenemos deudas recíprocas. Por eso, esto dividido, incluso los opositores nuestros, entre gobernadores que tienen deudas reales con Nación, se sentaron para ver si había alguna forma de blanquear el activo y el pasivo. En el caso nuestro, que no le debemos nada a Nación, o nada considerable, o bueno, podrán reclamar cosas pero la verdad es que no tiene ningún punto de comparación, solo nos deben ir a un desguace de propiedad pública, porque sería discutir qué van a privatizar y qué nos van a tirar a nosotros, la verdad es que tampoco tiene mucho sentido.
Así que lo estuvimos viendo, porque no te obligan demasiado, solamente te quieren sacar políticamente la foto con Toto Caputo, diciendo “estamos poniéndonos de acuerdo”, pero le da un marco político de “estamos solucionando la deuda con las provincias”, que me parece que es todo lo contrario a lo que pasa y que nos debilita en el marco de los reclamos.
Y yo creo que termina un año donde queda claro que Milei quiere, en el plano económico, fundir a las provincias, lo único que hizo es repartir un porcentaje mínimo de una cifra que también es de las provincias. Esto también lo estamos reclamando todas las provincias. Los ATN [Fondo de Aportes del Tesoro Nacional a las provincias] son 1 por ciento de la coparticipación, que de manera discrecional y para diferentes cuestiones más o menos relativamente justificables, siempre políticas por naturaleza, distribuye el Gobierno nacional entre las provincias.
Creo que repartió —no sé si exagero— el 2 por ciento de los ATN, que es plata de las provincias que parte del ajuste de Milei, porque se la queda, la gasta y no la distribuye.
Lo único que hizo es, después de algún voto, además de los casos a lo Kueider, hubo, con cronogramas, con calendario, ATN a algunas provincias. ¿Pero de cuánto? Yo dije 8 millones de millones que nos deben. Bueno, lo que repartieron en ATN fue 2.000 a una provincia, 3.000 a otra provincia, 3.000 palos; a Misiones le dio algo más cuando tuvo el levantamiento policial; después le tiró algo creo que a Entre Ríos, pero fue en ocasión del quilombo con los maestros, evidentemente no llegaban a pagar algo y le transfirieron. Pero 2.000, 3.000 palos, creo que la que más recibió fue Misiones, en total 13.000 millones de pesos. O sea, a nosotros nos deben 8 millones de millones, miles de millones. O sea que 13.000, o todo junto lo que le dieron a todas tampoco movería la aguja.
Así que básicamente, cuando uno mira el ajuste de Milei, el ajuste más grande del universo, fue el golpe más grande del universo a jubilados, 30 por ciento. El 30 por ciento del ajuste de Milei, o sea de la reducción del gasto público de Milei, el 30 por ciento, un tercio, es el ajuste que le hizo a los jubilados, a los que les bajó un tercio, 20 por ciento con los bonos metidos, en términos reales, la jubilación. La otra parte es obra pública que dejó de transferir; la otra parte es ajuste a las provincias que dejó de transferir todos los fondos que el Gobierno nacional transfería a las provincias, estaban marcados como fondos a las provincias. O sea que, básicamente, lo que estamos presenciando es un ajuste convencional, más viejo, más conocido imposible.
Después hay cuestiones de magnitud y de velocidad, ¿no? Se acuerdan esto del gradualismo, o el shock. Después, la profundidad. Es cierto que es un ajuste feroz, pero de algunas cuentas, porque las cuentas de intereses financieros del Gobierno nacional crece, todavía, en términos reales. Si uno toma la deuda pública del Gobierno nacional, desde que llegó Milei, creció en 100.000 millones de dólares. Es más que lo que creció en el primer año de Macri, 100.000 millones de dólares. Medido en dólares, pero esto tiene algo de mentira, porque en realidad lo que están haciendo es rolear y hacer crecer la deuda en pesos. La deuda en dólares está estancada porque nadie les presta, el FMI todavía no les dio, el Fondo. Es deuda en pesos.
Que además, uno debería decir, para ser honesto, medida a un dólar que está cada vez más atrasado, o sea que es una deuda en pesos con un dólar a 1.000, que en realidad si fuera un dólar competitivo, y que siga la cuestión de Brasil, este dólar atrasado, abarata el dólar o sea que la deuda en pesos vale más en dólares. Pero, básicamente, ese monto de intereses que antes lo pagaba el Banco Central, las Leliqs y todo eso, se lo pasó al Tesoro, se lo pasó al Gobierno, al Ejecutivo. Antes aparecía como Déficit cuasi Fiscal, ahora es Déficit Fiscal, porque son financieros, digamos, pero intereses del Tesoro. Le transfirió toda la deuda al Banco Central, o casi toda, al Tesoro Nacional, saneó el balance del Central, más o menos… Porque, claro, empezó a emitir títulos para timbear con el contado con liqui. O sea que es un Gobierno de timba, que tuvo dólares la primera mitad del año con importaciones no pagadas, y la segunda mitad del año con el blanqueo, y así consiguió los dólares para ir pagando la carga de intereses que es enorme.
La gran pregunta es de dónde van a sacar los dólares para los compromisos externos el año que viene y para sostener el dólar, que bueno, lo del blanqueo tuvo un elemento, también de los paralelos, porque, en parte, entraron dólares que se pueden hacer cash, pero en parte, también, no pagás ningún punitivo, ninguna multa, si los dólares del blanqueo, grande o chico, los ponés en títulos públicos en dólares. O sea que eso fue como compra de títulos al contado con liqui para convertirlos a dólares. O sea que equilibraron, así, a los paralelos y al oficial con la tablita.
O sea que es un modelo de valorización financiera, con carry trade y bicicleta financiera, primarización, precarización; es un modelo clásico de ajuste, equiparable a Toto Caputo versión Macri… Podemos ir más atrás: Cavallo; podemos ir más atrás, Martínez de Hoz. No hay novedades en el frente, estamos ante lo mismo, y esto va generando, obviamente, empobrecimiento de los sectores populares. Esto también pasó en los 90, eran programas sociales focalizados, ¿se acuerdan que conseguían créditos internacionales para abordar diferentes cuestiones? NBI, bueno… Diferentes cuestiones: cuestiones alimentarias, cuestiones de niñez, hacían programas focalizados. Claro que, en ese momento, cuando asume Menem, el desempleo debía ser 5 o 6 por ciento, y la pobreza más o menos por ahí.
Ahora que estamos en un momento de mucho deterioro con respecto al principio de los 90, los programas sociales son programas universales o relativamente universales. 4 millones de AUH [Asignación Universal por Hijo], y ahí sí hubo un aumento en términos reales considerable, o sea que están poniendo recursos a través de AUH, especialmente. Por eso, también los indicadores de indigencia, los números de pobreza crecieron un 16 por ciento en términos reales, cuando la transferencia a las provincias cayó un 98 por ciento. O sea que hay plata puesta ahí y en la cuestión financiera; eso explica también que cuando uno mira la composición, por ejemplo, de índices de pobreza, de indigencia, o distribución del ingreso, hay un crecimiento muy alto de las condiciones de ingreso de los deciles más ricos, después todo el medio, llegando al anteúltimo decil, perdiendo.
Y el último decil, con programas sociales, directos, como es AUH. Entonces eso genera una compensación de las peores épocas, ¿no? Sin ninguna perspectiva ni nada, a sectores de los más bajos ingresos, y después todo lo que es eso, un salario medio, hoy no paga la canasta. Entonces vos tenés sectores trabajadores, informales y formales, ya empobrecidos. Pero tenés el sector más abajo que está recibiendo, digo, provisoriamente, con esto no quiero caracterizar toda la situación…
Pero bueno, termina este año, me parece muy claro que es un plan de ajuste convencional de la derecha argentina, poco de anarcocapitalismo, poco de Escuela Austríaca, lo maneja Toto Caputo. Lo dije, creo que cuando nos juntamos la primera vez, Toto Caputo no es ni austríaco ni anarcocapitalista, es representante del sector financiero. Yo creo que el jefe de Toto Caputo no es Milei. Lo mismo en seguridad, lo mismo Sturzenegger. Sturzenegger está aplicando el plan de reformas estructurales de este Gobierno, no es austríaco y no es libertario, porque además lo había hecho Sturzenegger por si ganaba Bullrich. Ley Bases, DNU 70 y toda la desregulación que están haciendo, era un plan que le hicieron a Bullrich los grandes estudios, las grandes corporaciones, haciendo un trabajo del que cada vez tengo más testimonios, que era preguntarle a cada sector de poder, qué necesitaba para ganar más guita.
Entonces decían: “bueno, no me controles esto”, “desregulame lo otro”, “abrime tal cosa” y contadas… Porque hay otros sectores donde sigue todo igual. Nunca planteó privatizar Aeropuertos Argentina 2000, reprivatizar o desregular, es una privatización regulada, pero es de Eurnekian. Podemos seguir, Tierra del Fuego, por decir algo, más allá de la discusión del régimen, amigo del gobierno, familiares del Toto, una parte, entonces ahí no se desregula, no se cambia nada.
Luego, sí hay una disputa, parece, por la protección de la importación de acero, con Techint; pero Techint también ahora tiene fuertes intereses en gas y petróleo, en construcción de gasoductos para Vaca Muerta y, bueno, capaz que el acero para la construcción… La construcción está 30 por ciento abajo; consumo masivo, 20 por ciento abajo; salarios, 8 por ciento; jubilaciones, 20 por ciento. O sea, es una calamidad social lo que estamos viviendo, una desindustrialización muy rápida y muy fuerte. Y un ataque muy fuerte a los gobiernos provinciales y municipales. Por supuesto que pasó en los 90 también, en la descentralización, disfrazada de modernización, que de todo se hagan cargo los subnacionales. El Gobierno nacional se ocupa solo de defensa, narcotráfico, de cuestiones estrictamente federales, diplomacia, cosas por el estilo. Y todo lo demás, salud, educación, seguridad, todo lo demás, descentralizar, por supuesto sin recursos.
Ahora estamos en una pelea, pasó en los 90, vuelve a pasar ahora, por ejemplo, para los hospitales nacionales que están en el territorio de las provincias, básicamente la nuestra, que quieren tirárnoslos por la cabeza. “La salud no es un problema del Gobierno nacional”, te dicen. Entonces, El Cruce, Samic, otros hospitales que tendríamos que hacernos cargo nosotros. Esta es la situación. El Fondo de Seguridad que nos pasaba como un punto de coparticipación, son 650.000 millones de pesos. Con lo que hicimos el recambio de patrulleros. Obviamente, ahora tenemos la presión sobre los recursos que tenemos todos, más que los recursos que teníamos y que estaban planificados nos sacaron.
Esto es un poco la situación; la invitación, obviamente, es a pelear por estos recursos provinciales, porque hacen al funcionamiento de esta provincia y de todas. Hay otras, [como] La Rioja, pero puedo hablar de todas las provincias una por una, están en un rojo espantoso y con toda la demanda social, sanitaria, laboral, alimentaria, todo encima, como estamos todos nosotros.
Ahora, acabamos de anunciar que en enero, que en general no había programa MESA, hay MESA también. Eso es una inversión, si no me equivoco, de 80.000 millones de pesos, para que las familias se lleven en diciembre el doble, no es que abrimos las escuelas en enero para el MESA, sino que en diciembre va a haber doble MESA. También una cuestión de seguridad alimentaria, también a través del Ministerio la cuestión de las Cajas Navideñas, pero bueno, todo el alimento, los alimentos ustedes saben que se fueron a cualquier lado. Estamos haciendo mucho hincapié en programas sociales como están haciendo ustedes en la cuestión alimentaria, en salud, en educación también un tema muy fuerte, y después [en] terminar las obras.
Hoy tenemos más, esto es lo que quería decir, nosotros empezamos con 1.000 obras y 8.000 viviendas. Nuestro plan, por ahora, básicamente, excepto donde hubo cuestiones particulares, es terminar las obras que teníamos en carpeta para no tener nosotros obras paradas. Por supuesto que esto son las colas, una cola considerable, pero de todo lo que veníamos de la etapa anterior. Ahora, de cara a lo que se viene, que ya empieza a ver terminaciones de obra, sostener un flujo de fondos e ir reponiendo alta por baja las obras que terminamos. Ojo, el problema de hacer obra nueva, no es lo mismo que continuar, porque son los adelantos financieros que son una parte importante. Entonces eso genera que ir comenzando obras sea más complicado; pero bueno, la idea de este año es seguir con un flujo más o menos constante de recursos, que sería —si no me equivoco— un 8 por ciento, 7 y pico del presupuesto para continuar la obra.
Tenemos ya deterioro, incluso, de obras de viabilidad que habíamos empezado en la etapa anterior; mucha obra por terminar, todo lo que está por terminar, terminarlo. Obviamente, la devaluación de Milei, ellos pararon toda la obra, se paró toda la obra nacional, esto es un indicador interesante, pero cuando llamamos a licitación, doy el caso de la obra de la Autopista Buenos Aires - La Plata, un carril más, se presentaban 3 empresas, hay veintipico presentadas. O sea que tenemos, sobre la provincia de Buenos Aires, toda la industria de la construcción, porque es la única obra pública, la única que subsiste en el país, lo cual contribuye a que haya más competencia, esto podría bajar los costos, menos cartelización, cuando la había, pero tiene la dificultad también de que algunas empresas vienen a ver si sacan una obra, porque están muy cortos de nómina, entonces te usan el adelanto para pagar la deuda, o pagar la nómina o continuar y no se puede hacer la obra.
Nuestros proveedores habituales siguieron, pero bueno, eso vamos a ver cómo lo manejamos, con mucha presión. Los proveedores nuestros de siempre, están diciendo “che loco, vienen estos, con precios que son la mitad, pero es porque no te van a terminar la obra”. Esa es un poco la discusión que tenemos, pero para que tengan una postal de lo que está pasando con la obra pública nacional.
La Provincia de Buenos Aires es la única que sigue con Ministerio de Mujeres, con Ministerio de Ambiente; es la única que sigue la obra, todo lo demás, con mucho esfuerzo en materia de recursos, como está haciendo cada uno de ustedes para seguir con todo.
Lo último que digo hoy:lo que me pasó a mí, bastante sorprendente, cuando tuve la única reunión formal con Milei, que convocó a todos los gobernadores, al principio del Gobierno, debía ser enero; Milei dice dos cosas. Una, bueno, todo su diagnóstico, la inflación viene viajando al 17.000 por ciento, todas esas estupideces, esas barbaridades, el país es la peor herencia de la historia de la humanidad, veníamos con la economía más o menos creciendo, obviamente la cuestión inflacionaria como un problema, la cuestión financiera como un problema, y la cuestión distributiva como un enorme problema, pero el principal problema que había era distributivo y, obviamente, ni salarios, ni ingresos, ni empleo, ni producción, ni distribución están en el diccionario de Milei.
O sea que el tipo de lo único que hablaba era de las variables financieras, dice toda esa boludez, y después dice, “¿Cuál es mi plan? Ajuste, ajuste y ajuste, voy a ajustar todo para generar un superávit que me permita ahora pagar el gasto primario, pero también el gasto financiero con recursos de los impuestos”. Es decir, un ajuste feroz, de 15 puntos del PBI, decía él, un ajuste feroz para pagar la deuda, porque el ajuste, básicamente, hoy se dedica al pago de intereses de deuda, el ajuste sobre partidas.
Dice eso, y después pasa la palabra a los gobernadores, y todos, muchos del peronismo, empiezan a decir: “bueno, presidente, sí, esto es muy tremendo, lo que está pasando, hay que solucionarlo, yo también voy a hacer el ajuste”. Y era como una subasta a ver quién cerraba más ministerios y quién echaba más gente. Y decían algo así como “voy aprovechar el clima de época”, ¿no? Hay una habilitación social sobre despedir gente de manera cruel y nadie protesta, “lo voy a usar para achicar tal cosa, achicar tal otra y achicar las cuentas”. Incluso muchos gobernadores que venían gobernando hace tiempo, con lo cual, la pregunta era si te sobraba medio Estado, ¿por qué no lo hiciste antes? Porque si tenés las mismas convicciones, los mismos objetivos, y decís que te sobran 6 ministerios, ¿para qué los tuviste todo este tiempo?
Era una cosa así de subirse a esta cosa, diciendo: “bueno, ahora la gente está contenta con ajustar, está de moda la motosierra, aprovecho, y empiezo a echar gente en educación, a bajar los sueldos, a cambiar los regímenes, el presentismo”. Bueno, todas estas cosas, como que el gran problema de la educación parece que no es la situación de la familia, los pibes, el deterioro, la pobreza, sino el presentismo, entonces “hay que perseguir a los docentes, que son unos hijos de puta que no quieren dar clases, unos vagos”. Bueno, pero diciéndolo gobernadores, después alguno de los que yo dije “uh, peronistas”, después algunos de esos que eran muy extremos, terminaron más libertarios que peronistas, pero era medio generalizado.
Obviamente yo dije, está mal el diagnóstico, está peor la solución, pero Milei dice “no voy a hacer nada de anarcocapitalista, voy a aplicar un plan convencional”, me parece que es importante, porque explica un poco que no iba a dolarizar, ni a aplicar el váucher, ni nada de lo que eran las recetas mágicas que iba a traer, sino que hizo un plan de ajuste a lo Martínez de Hoz, esos planes típicos argentinos con tablita cambiaria.
Lo último que digo: la inflación, desde nuestra escuela económica, depende de muchas cosas, por supuesto, pero principalmente del tipo de cambio oficial. O sea, que si vos planchás el tipo de cambio oficial, los precios se tranquilizan, ¿no? ¿A qué nivel terminan los precios? Bueno, también es lo que pasó al comienzo de la convertibilidad, pusieron el 1 a 1, pero hubo un coletazo de inflación, o sea, que todos decían “la economía no está competitiva”, porque se estabilizan a niveles internacionalmente altos, por eso era más barato ir a Miami o al Caribe o comprar zapatillas afuera. Y eso termina fundiéndote toda la industria, porque además es apertura importadora, más todo lo que estamos viendo, pero hay una estabilización artificial cambiaria.
Y después hay una recesión del carajo, cuando hay recesión todo el mundo entiende… Caída del 20 por ciento todavía del consumo. Entonces, obviamente, la dinámica de los precios en contexto recesivo es otra. No quiere decir que eso baja los precios, pero quiere decir que hay precios de liquidación, empiezan a haber ofertas, pero es en un mercado que se está achicando. Al final, si el consumo queda 20 por ciento abajo, va a haber 20 por ciento menos de venta, pero en el mientras tanto, obviamente, se van liquidando stocks y nadie puede aumentar los precios vendiendo a pérdida, o segmentan más y venden más caras las cosas que son de lujo a determinado público, mientras intentan no subir los precios donde el consumo está más flojo, y cambia el mix de dónde aumentan los precios.
Pero bueno, tampoco es un milagro lo que está pasando. Si vos estabilizás el tipo de cambio, lo dejás constante y, sobre todo, ponés un seguro de cambio como hay ahora, como fue la tablita, que es asegurar que durante el próximo año el tipo de cambio no se va a mover, obviamente genera una expectativa de que todo el elemento importado o transable de los precios está estable, con lo cual hay un factor de inestabilidad en la Argentina, que es el dólar, que si tenés credibilidad y lo cumplís, se acaba, por eso tienden a plancharse los precios, y lo que depende de la demanda de los precios también está estabilizada. O sea, que esto, lo que pasa es que se estaciona en un nivel muy bajo después. Por eso el rebote en V, todas esas cosas, rápido y en V no pasó, después hablaban de una L o algo parecido, pero el consumo no levanta, los ingresos no levantan, el empleo no levanta, la producción no levanta, la industria no levanta, ¿y por qué tendrían que levantar?
En este modelo primarizado y precarizado, no levanta. Es una Argentina donde hay una masa enorme de gente de nuestra sociedad y de nuestro pueblo con muchos menores ingresos, que se consolidan como pasa en toda América Latina y que ya se estabilizan ahí y generan una resignación que, eventualmente o culturalmente, se reconoce que no hay alternativa, que ese es el estándar de vida, que hay que vivir así, sin Estado, sin ingresos y sobrevivir. Ese es un poco el tema del cambio cultural y de la discusión que quieren hacer de matriz productiva.
Me parece que, en este sentido, acá en la provincia de Buenos Aires, ustedes y nosotros haciendo lo contrario con dos escarbadientes, también, porque esos 8 millones de millones estaban en un lugar y ahora no están. Entonces nosotros seguimos haciendo lo que tenemos que hacer. Nosotros acá, por ejemplo, [tenemos] paritarias libres con los trabajadores; allá ahora van a sacar el salario mínimo por decreto, cerraron las paritarias. No tenemos un despido en la Provincia de Buenos Aires; en el Estado provincial no tenemos un despido. Pero bueno, obviamente, eso en materia de administración económica financiera es difícil, por no decir imposible.
Así que bueno, sosteniendo; ustedes saben que en la Provincia de Buenos Aires la masa salarial representa el grueso del gasto. Tenemos 690.000 trabajadores en la provincia de Buenos Aires, en su gran mayoría docentes. Vamos a empezar las clases, si todo sale bien, el 1 de marzo. Tenemos todas las provincias con emergencia educativa, no sé en cuáles van a empezar las clases y en cuáles no. La Provincia de Buenos Aires, cuando llegamos, no pagaba aguinaldos.
Después tenemos la carga de deuda, este año serán 900 millones de dólares, o sea, 900.000 millones de pesos en dos cuotas, una en marzo y la otra en septiembre. O sea, que nosotros tenemos, más o menos igual, 450 millones de dólares en marzo, creo que este año va a ser un poquito más y después en julio, más o menos equivalente, ahora un poco mayor, el aguinaldo. Que en la Provincia, yo ministro de Economía y Scioli gobernador, no pagaba aguinaldos y no tenía esta carga de deuda. Y después tenemos de nuevo deuda-aguinaldo, en la segunda mitad del año. Pagar aguinaldo es magia acá cómo llegás, y el vencimiento de deuda. Por eso necesitamos imperiosamente, creo que es lo que más necesitamos, que nos aprueben el endeudamiento, porque si yo no puedo salir al mercado a ver qué puedo rolear de esa deuda, lo tengo que pagar con recursos genuinos, que son plata que no está en obras, y qué sé yo. Esto es obvio, evidente.
Entonces, ¿qué estamos pidiendo de endeudamiento? El equivalente a los vencimientos que tenemos este año, que es el equivalente a los que tuvimos el año pasado, que es el equivalente a lo que tuvimos al año anterior, que es equivalente a los vencimientos que nos dejó Vidal. O sea, no aumentamos un centavo la deuda provincial, particularmente la deuda en dólares, y lo que hicimos con la reestructuración de la deuda es que vencía todo en 4 años y pasamos a que vence en 8, 10. O sea, que la extendimos, era toda deuda con privados, extendimos los vencimientos, mejoramos las condiciones, pero bueno, la deuda esa quedó. Y cuando te llega el vencimiento de deuda, o roleás, o pagás, o reestructurás.
Obviamente, tenemos buitres en Provincia también de la deuda anterior, renegociamos el 93 por ciento, 7 por ciento se quedó afuera, un fondo en particular que es un fondo buitre que tenía la deuda para decir que no y después ir a Tribunales a ver si cobra el 100 por ciento. Tenemos, entonces, varios juicios en Nueva York y en Inglaterra, por esa partecita que no entró a los canjes porque no está para canjear, está para litigar.
Entonces, en términos generales, necesitamos cerrar el año con Presupuesto, con Tributaria, porque sino tenemos la Tributaria de dónde vamos a sacar los recursos, sobre todo si se demora, si no se aprueba ahora- El problema es que para lanzar la actualización de las partidas aprobadas en la ley, hay que tener la ley aprobada a fin de año, sino se va demorando; supongamos que se aprueba en algún momento, la actualización sobre todo del Inmobiliario… Este año, la Tributaria es igual que la pasada, ajustada por inflación del Presupuesto de Milei que no aprobó, que es 30 por ciento. O sea, nadie va a pagar más, en términos reales, que lo que pagó este año.
Sabemos que hubo líos con diferentes sectores, pero bueno, cuando discutís con el campo y le preguntás cuánto es el Inmobiliario comparado con retenciones, con impuestos patrimoniales nacionales, con todo, es irrelevante. Después hay lío político, por supuesto, porque gobierna el peronismo y no quieren pagar impuestos, esto es lógico como cualquier persona de bien, gente de bien, no quiere pagar impuestos. Pero, bueno, este año hicimos una Tributaria un poco complicada en términos políticos porque no le vamos a aumentar, todo lo que ocurrió que está bien, ocurrió el año pasado. Este año es lo mismo, actualizado por la inflación prevista para este año, que además ya desactualiza porque no contempla lo pasado, está lo de diciembre, todo eso, en términos reales.
Pero bueno, necesitamos Tributaria, necesitamos Presupuesto, necesitamos endeudamiento. Con todo eso, hay que ver si pagamos deuda y aguinaldo, ¿no? En particular deuda, porque hay una parte de la deuda que nos la tiene que autorizar Nación. Para rolear, o sea, emitir deuda extranjera, jurisdicción extranjera o en moneda, te tiene que autorizar el Gobierno nacional. También para comprar los dólares para pagar los vencimientos.
La vez pasada, sin diálogo, había dudas, que nos plantaron 15 operaciones, “si Axel no va a rendirse, a capitular, no le van a autorizar la compra de dólares”. Nosotros le dijimos “loco, no nos autorizás y tenés default en la principal… Tenemos los pesos, dame los dólares”. “Tenés default en la principal provincia argentina, es un problema para nosotros claro, es un problema para ustedes, para los mercados”. Y yo voy a llamarlo y decir: “te pago en pesos, andá vos a comprar los dólares”, lo cual obviamente es un default, pero bueno, la guita la juntamos, con mucho quilombo, juntar la guita en esta situación y que, por lo menos, la sociedad bonaerense sienta que le estamos pagando los remedios, la salud, la educación, bueno, que continuamos haciendo peronismo aun en estas condiciones. Y obra que tenemos que terminar.
Por mi parte ya está, muchas gracias.