En primer lugar, quiero agradecerle mucho a Nacho [Ignacio Torres, gobernador de Chubut], a todos los intendentes, intendentas, también a nuestra fuerza política porque para nosotros este convenio es muy pero muy importante. Recién nuestro ministro de Salud, Nicolás Kreplak, contaba cómo viene siendo nuestro trabajo. Esta es nuestra segunda gestión, así que venimos de una gestión de cuatro años. Realmente muy distinto lo que ha ocurrido en esos cuatro años —que tuvieron ya la particularidad de la pandemia— a lo que comenzó a ocurrir desde el cambio de gobierno. Así que empiezo por el principio.
Nosotros tenemos, en la provincia de Buenos Aires, un trabajo, un Plan Quinquenal, que está vinculado con la integración del sistema de salud de la Provincia. Recién escuchaba que la superficie de Chubut es de 200.000 kilómetros cuadrados, la provincia de Buenos Aires tiene 300.000 kilómetros cuadrados, o sea que es un 50 por ciento más grande. Además de ser muy extensa, es muy poblada. Tenemos 17 millones de habitantes en la provincia de Buenos Aires, de los cuales, además, podemos decir que en sus condiciones de vida, en sus condiciones demográficas, hay una situación muy heterogénea.
Tenemos, por un lado, el conurbano, donde habitan 13 millones de esos 17, y por otro, el interior de la provincia de Buenos Aires, donde hay 4 millones de habitantes que residen en pequeños pueblos, muchos de ellos rurales, ciudades medianas y grandes, de hasta 1 millón de habitantes. Es decir que, si la provincia de Buenos Aires fuera sólo el interior de la provincia de Buenos Aires, sin conurbano, aun así sería la provincia más poblada de la Argentina.
Se nos presentan los dos problemas. Uno vinculado a los grandes conglomerados urbanos densamente poblados, y otro a las largas distancias, que ponen permanentemente en tensión y en exigencia al sistema de salud de la Provincia. Por eso nosotros hablamos e insistimos sobre esta cuestión de la integración.
Porque cuando uno dice sistema de salud de la provincia de Buenos Aires, se imagina un sistema, algo coordinado, algo conectado, algo único. Pero en realidad, en la provincia de Buenos Aires, conviven tres subsistemas. Uno que es el sistema privado, el subsistema privado, son clínicas, hospitales privados, prepagas, completamente privado. Otro que es el de obras sociales, que también tiene sus asociados y sus instalaciones, sus médicos y médicas, su subsistema. Y, después, el sistema público que a su vez está compuesto por los diferentes niveles de gobierno: el Gobierno provincial, el Gobierno municipal, pero hay que agregarle —o por lo menos hasta el día de hoy todavía— el Gobierno nacional. Digo todavía porque hemos escuchado que nos quieren transferir hospitales nacionales que están y operan en el territorio de la provincia de Buenos Aires. En un proceso que tiene que ver con un Gobierno nacional que en estos últimos cinco meses se está desentendiendo de muchísimas de las funciones.
Nosotros venimos de gobernar cuatro años y siempre contamos con el Gobierno nacional, lo mismo podía hacer cualquier provincia.
Para emergencias, hemos tenido hace poco, no tan lejos en términos relativos, un tornado en Bahía Blanca, después recorrió la Provincia. Vino el presidente y dijo: “Yo confío en que se van a arreglar con lo que tienen”. Esta idea de un Gobierno nacional que se desentiende, que se corre de la salud, de la educación, de los recursos, incluye cuestiones que, desde mi punto de vista, son directamente ilegales. Por eso hemos reclamado fondos que nos deben, que están solventados no en la arbitrariedad, en la inclinación o en las decisiones particulares sino en normas, en leyes, en acuerdos. Todo eso hoy está muy roto.
Y es un desafío muy grande para el sistema de salud de la Provincia, no sólo con lo oncológico, ni por la cercanía con la Ciudad de Buenos Aires, sino por una cuestión de dimensión, de necesidades, de problemáticas. Históricamente, hasta este Gobierno siempre contamos con un gobierno nacional, del signo que sea, que asistía, que estaba presente, que ofrecía, que colaboraba con recursos, a veces económicos, a veces con recursos médicos de diferente tipo. Más allá de que en nuestra provincia tenemos hospitales nacionales, como es el caso del Posadas, y algunos hospitales que llamémoslos bi o tripartitos, que son de Nación, Provincia y Municipio. Todo eso hoy está de parte de ellos en un estado de abandono o deserción.
Pero nosotros veníamos con un trabajo. Nuestro subsistema de salud, lo que llamamos orgánicamente el sistema de salud de la Provincia es muy complejo: el privado, las obras sociales, el sistema público, sus niveles. Hay varios problemas que tienen que ver con ineficiencias, porque no es un sistema que se haya planificado. Debe haber pasado en Chubut también. No es un sistema que se planificó y dijeron “tenemos estos recursos, ¿cómo solucionamos estos problemas?” Ahí uno puede decir que todos tengan el mismo nivel de atención de la salud. Podría ser un criterio, recién lo decía el ministro o el secretario. O puede decir “donde hay plata, que se lo paguen”. Pero tiene que haber una planificación.
No es así. En provincia de Buenos Aires, el desarrollo actual, la situación actual del sistema de salud, es producto de una acumulación, a veces casi de un apilamiento,de diferentes decisiones, tomadas en diferentes momentos, de diferentes políticas. Entonces cuando iniciamos el gobierno, una primera cuestión fue hacer un primer análisis, un primer diagnóstico, de cómo estaba el sistema de salud y qué faltaba.
Digo todo esto porque hay problemas que tienen que ver con lo que señalaba el secretario, con lo que veníamos hablando también con el gobernador, que hacen al desenvolvimiento de un sistema de salud que tiene, a veces, elementos de una sucesión histórica. Por ejemplo, por condiciones económicas quebraron tres clínicas. Por ejemplo, la crisis de 2001. Y atendían una demanda que existía. Ahora no están las tres clínicas, pero la demanda no se fue. A veces, también hay cambios demográficos, poblaciones, evolución. Hay tantas cosas que ocurren. Ese diagnóstico nos da que está muy mal, pero muy mal diseñado el orden del sistema de salud de la Provincia.
Esa superposición entre diferentes regímenes, sistemas, es absolutamente, para usar una palabra más de economista, ineficiente, ineficaz. Pero uno casi diría caótica. Entonces hay lugares donde sobran recursos y lugares donde no hay nada. Y la gente, la sociedad es la misma, son personas que tienen problemas de salud. Nosotros tenemos un enfoque que hoy está en discusión también con el Gobierno nacional. No vine a hacer polémica, tenemos el enfoque de que donde hay una necesidad nace un derecho. Y en salud, en educación, en cuestiones tan básicas, muchas veces está la necesidad y no está la plata. Y si nosotros creemos que es un derecho, tiene que haber un Estado, provincial, municipal, los dos juntos, y nacional, que atiendan esto como derecho.
Porque sino lo otro es decir “el que puede, que se arregle”. Y lo que vemos es esta idea de privatizar. Les doy un dato: por lo menos en nuestra Provincia de Buenos Aires, de los 135 municipios habrá 80, una proporción muy importante en donde el único prestador de salud es el Estado.
Y es el Estado. No porque uno esté en contra del negocio privado, porque nosotros también somos de los que más sector privado tenemos operando en salud, sino porque no hay negocio ahí. No hay negocio, o por el tamaño de la comunidad o por el poder adquisitivo, o por las dos cosas a la vez. No se puede instalar una Clínica Los Arcos en cada pueblo de la provincia de Buenos Aires. Entonces, está el Estado.
Me parece que eso, dolorosamente, tenemos que volver a discutirlo hoy. Es obvio que está el Estado, no va a haber otro sistema de salud si no está el Estado, simplemente no va a haber prestación. No quiero ponerme, de nuevo, ni político, ni polémico, ni metafísico tampoco. Pero, ¿la realidad cuál es? Si el Estado no está en buena parte de los pueblos de la provincia de Buenos Aires, no hay nadie que atienda los problemas de salud de la gente. ¿Y después qué pasa? Y mucha gente se va porque o no hay hospital, o no hay centro de salud, o no hay escuela.
Ese es otro problema del federalismo subnacional: que nosotros tenemos que hacer políticas de arraigo para que cualquier habitante de la provincia de Buenos Aires, de Chubut, haya nacido donde haya nacido, tenga acceso, tal vez no idénticamente igual, pero parecido. Porque si no, hay ciudadanos de primera y de segunda, o peor, la población tiende a acumularse en centros urbanos donde hay más de todo, pero después empieza a haber menos, porque hay migración interna y entonces no podes dar respuesta. Y se te van de los pueblos.
Entonces, tenemos una política muy fuerte de arraigo. Menciono esto porque las ambulancias son piezas centrales desde el primer día. Estos niveles de atención que complejizan todavía más el sistema de salud, aquellos de los subsistemas y, después, los niveles. Nivel de atención primaria, uno puede tener una sala de salud. Nosotros, en la provincia de Buenos Aires, estos cuatro años, inauguramos 158 centros de atención primaria de la salud en la Provincia, que tiene muchísimos. Pero estamos con la idea de la atención primaria de la salud en el barrio, en la comunidad, cerca. Tienen tal vez odontología, tal vez obstetricia, ginecología, tienen también atención de salud mental, porque estamos —desde la pandemia sobre todo, pero antes también y con la crisis que se está gestando— con problemas de ese tipo y la solución tiene que estar cerca de la casa. Así que ahí está el Estado.
Pero, ¿qué pasa? También tenemos largas distancias como tienen ustedes. Entonces, básicamente, venimos sosteniendo un programa de inversión en ambulancias de alta complejidad, porque la idea es que la ambulancia de alta complejidad a veces es la diferencia entre la vida y la muerte en un paraje rural. No es que el problema sea tan grave, pero requiere una atención inmediata, correcta, y entonces necesitas la ambulancia. Por eso hemos hecho una inversión muy importante, donde prácticamente la mitad del costo de la ambulancia es el equipamiento de la ambulancia, fuera del vehículo. Con todas las dificultades que ha habido, ahora también cambiarias.
Nosotros ya hemos distribuido 322 ambulancias en la provincia de Buenos Aires, a veces a los municipios como en este caso, a veces al sistema de salud público provincial. Hemos hecho una política de inversión muy grande. Y tenemos, en adelante, un cronograma donde hay 50 ambulancias que vamos a distribuir, también a intendentes de nuestra Provincia en el próximo tiempo.
Y estas ambulancias con las que estamos tratando de dar una mano tienen que ver con que en el cronograma nosotros podemos esperar, porque el acuerdo es una donación con cargo, que nos devuelvan ambulancias equivalentes más adelante, cuando se puedan comprar. Pero me parece que hay una urgencia, una urgencia y una necesidad.
Ahí es donde la provincia de Buenos Aires, en la política sanitaria ha hecho un avance muy grande, como en todos lados. Falta un montón. Está el Estado, pero igual falta un montón, tal vez en calidad, tal vez en cantidad, pero está el Estado. Yo lamento que parezca polémico, pero para mí es el ABC. Si no está el Estado, en países como el nuestro, en sociedades como la nuestra, hay un montón de gente que se queda al costado del camino, se queda sin nada.
Era importante que ahí esté el Estado presente. La ambulancia es una forma muy tangible del Estado presente, porque llamás y tenés una urgencia y si no está la ambulancia… Y cuando viene el Estado, te da esa respuesta que necesitás, que es crucial, de vida o muerte. No es un bolsón de comida, que ahora nos está creciendo a todos esa demanda, no es eso. Es la ambulancia, es la salud, algo tan preciado.
Sobre lo que estamos haciendo hoy quiero ser muy sintético. Venimos trabajando con varios gobernadores en convenios de asistencia mutua. Con Nacho venimos trabajando hace un tiempo. Surgió en el área de salud, pero queremos ampliarlo a diferentes áreas de colaboración.
De nuevo, creo que hay una situación novedosa, rara, en el Gobierno nacional. No hay ayuda y no hay recursos. Entonces, ¿qué es el federalismo? El federalismo es esto. El federalismo no es que todas las provincias argentinas, simplemente, se relacionen radialmente con el Estado nacional. El federalismo es que las provincias componen el territorio, componen la Nación, preexisten la Nación. Hicimos determinados acuerdos, el más importante es la Constitución Nacional, donde delegamos algunas facultades que antes eran provinciales. En nuestro caso la aduana, la capital se la cedimos al Estado nacional, que es de todos, ahora es su Capital Federal, a cambio de que nos den algo que hoy está faltando.
Pero también el federalismo son las provincias unidas. Es un acuerdo entre las diferentes partes integrantes de este país, que creemos que no somos agentes autónomos, sueltos, separados y solos. Ya lo hemos hecho en el caso de incendio, nosotros tenemos equipamiento, y lo ponemos a disposición de todas las provincias argentinas. Y esto quiero decirlo para que haya claridad. A nosotros nos parece que la salud es un derecho en la provincia de Buenos Aires y en todo el país. Como la salud es un derecho, si la provincia de Chubut puede valerse de un recurso que nosotros podemos en este momento facilitarle, no importa el partido político. Importa que hay argentinos y argentinas que necesitan algo que la Provincia puede hacer.
Esa es la decisión que hemos tomado. Me parece que abre un camino, que se puede recorrer de una forma muy consistente, más allá del gobierno nacional que haya, que crea o no en el federalismo, que crea que le corresponde o no ocuparse de cuestiones concurrentes. Son concurrentes la salud, la educación, los derechos constitucionales, la seguridad, la infraestructura. Así que también estamos pidiendo, como ustedes, que las obras que no van a hacer nos las transfieran, a ver si con esfuerzo podemos concluirlas.
Porque son necesidades, 1.000 obras hay que afectan a la provincia de Buenos Aires, y nosotros queremos terminarlas, porque son para la gente. Después, que digan lo que digan.
Entonces, yo quiero agradecerle muchísimo al gobernador. Me parece un gesto muy importante. Son momentos en los que hay que dar gestos, no todo tiene que ser en Twitter, no todo tiene que ser por las redes, no todo tiene que ser agresión, no todo tiene que ser denigrar al otro, sino que podemos trabajar en conjunto, podemos trabajar solidariamente entre las provincias argentinas. Somos pueblos que conformamos un mismo país, que tenemos una misma historia y que queremos sacar el país adelante. ¿Cómo no vamos a trabajar en conjunto con Chubut?
Muchas gracias.