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PINAMAR

Palabras del Gobernador Kicillof durante la inauguración de un Polo Logístico y Escuadrón de Caballería

Martes 28 de Enero 2025

Muchas gracias a todos y a todas.

Empiezo agradeciéndole a Juan [Juan Ibarguren, intendente de Pinamar], al intendente, por recibirnos hoy. También hay que decir, para que quede claro, este terreno donde hicimos las obras, y donde vamos a seguir haciendo las obras que necesitamos, nos lo facilita la Municipalidad. Es decir que esto es producto de una articulación real y efectiva entre lo que nosotros necesitábamos y podíamos, y lo que la Municipalidad también necesita, pero tenía algunos recursos y después la actividad policial se desarrolla desde la Provincia.

Aprovecho para comentar algunas cuestiones, primero, Javier [Javier Alonso, ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires], esta obra se hace en propio, lo hace la Provincia de Buenos Aires, en una zona que sabe bien que mientras el Gobierno nacional ha hecho una suerte de bandera, ¿no? Con que no hay obra pública, como si fuera algo buenísimo, fabuloso, si a alguien le sirviera, si alguien tuviera algún beneficio, y la verdad es que lo que estamos sufriendo en la provincia de Buenos Aires, en todas las provincias, en toda la Argentina, es interrupción de una cantidad inmensa de derechos, porque las obras —para que quede claro— permiten, habilitan y reconocen derechos que ha cercenado el gobierno de Milei. Yo, me permito decir esto, porque es duro, pero es la realidad.

Hoy vamos a estar en un rato en Gesell inaugurando viviendas con recursos propios de la Provincia; 16.000 viviendas paró Milei. En la Provincia, continuamos con 8.000 que teníamos y así estamos todavía inaugurando, por supuesto con muchísima dificultad, porque la dificultad es que han parado la obra, han parado la obra en rutas nacionales. Ahí vemos la Ruta 5, la Ruta 3, rutas importantísimas, la misma Autopista Presidente Perón, que son rutas de jurisdicción nacional, pero que atraviesan o se desarrollan en el territorio bonaerense. Todo parado. El pasto sin cortar, las máquinas abandonadas y los obradores al costado del camino.

La verdad es que Milei está convirtiendo a Argentina en un país donde se ve y se observa el deterioro y el retroceso que producen las políticas neoliberales. Afuera es un gran personaje que dice barbaridades; acá adentro lo que hacemos es sufrir las políticas de Milei, muy concretamente y en carne propia. Y lo puedo decir acá porque mientras Milei paró la obra vial en toda la Argentina, estamos, y nos acompañan algunos de los intendentes y los dirigentes, yo quiero agradecer a quienes nos ayudan, Juan también, desde otra fuerza política, a continuar sosteniendo la presencia del Estado donde el privado no llega ni va a hacer nunca nada, porque no es negocio y no es rentable.

Nosotros, acá, estamos terminando una de las obras viales más importantes de la historia del litoral atlántico argentino, que es la Ruta 11, la Ruta 56, el Corredor Atlántico; paso y veo las máquinas trabajando, ahora en el tramo entre Gesell y Mar Chiquita, y que lo anote Milei: 200 palos verdes para la gente, no para la timba, no para el Fondo Monetario, para la gente, 200 millones de dólares, con orgullo continuamos en la Provincia de Buenos Aires haciendo esta obra pública.

Hoy, también, vamos a inaugurar en Villa Gesell un centro de abrigo para los pibes y pibas que tienen condiciones sociales muy complicadas, que ya el mercado los marginó y los dejó afuera. Y para eso, un hogar de abrigo con el Cuervo [Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires], para eso está el Estado, y para eso está la solidaridad de un pueblo, que es el pueblo bonaerense, que no cree que cada uno se salva solo y pisándole la cabeza al de al lado, con indiferencia, con falta de respeto, o con agresión y violencia.

Pero quiero hablar un poco de lo que está siendo el Operativo de Sol a Sol de este año. Javier, lo tenemos también al jefe de la Policía, tenemos a los responsables de los cuerpos, tenemos hoy acá también a muchos de los que están llevando adelante un Operativo [de Sol a] Sol que, de nuevo, a pesar de que Milei quiere ahogar y asfixiar a la Provincia de Buenos Aires, presencia récord de las fuerzas de seguridad en todo el litoral Atlántico y en los destinos turísticos de toda la provincia de Buenos Aires. Lo dije siempre, temporada complicada, temporada difícil, temporada gasolera, de vacas flacas para algunos, pero acá está la Provincia de Buenos Aires invirtiendo para recibir al turismo de todo el país, y también de países vecinos. Yo estoy muy orgulloso del trabajo que están haciendo los intendentes de la Provincia, cuando no hay Gobierno nacional, en conjunto con nosotros, para dar una respuesta también a las nuevas problemáticas.

Esta base, los cuerpos que vemos acá son como —por decirlo así— la punta del iceberg de una inversión histórica que se ha hecho en materia de seguridad en la Provincia de Buenos Aires. Eso no implica, y por supuesto quiero ser claro, porque estamos en tiempo de campaña electoral, yo pasé como gobernador dos elecciones, y en las dos elecciones convirtieron a la cuestión de la inseguridad en una especie de arma arrojadiza, jugando, incluso, con la sensibilidad, con la dificultad, con el problema enorme, inmenso, y con el dolor de las víctimas, ¿no? Y la verdad que nosotros no lo hemos hecho nunca y no vamos a hacer campaña con estas cosas. Incluso, siempre que hablemos, como lo está haciendo nuestro ministro Alonso, como lo hacen los intendentes, [lo haremos] contando con seriedad y con la verdad lo que se hizo, reconociendo lo que falta, pero no, y de ninguna manera, haciendo campaña sucia con temas tan dramáticos.

Ahora empiezo con la cuestión de la temporada. Ha pasado, como está pasando en toda la Argentina, son momentos de claroscuro, de diferenciación, de dualidad. En la Argentina de Milei, a las grandes mayorías la plata no les alcanza, por lo que tienen que pagar de luz y de gas, que han tenido aumentos gigantes, la comida, el combustible, el que tiene una prepaga, el que manda al pibe a una escuela privada, todo eso ha tenido un incremento altísimo, que tampoco se refleja completamente por cómo se miden las estadísticas de inflación, pero lo sabe todo el mundo.

Está muy complicado para la enorme mayoría. Y hay otro sector, al que en la Argentina de Milei le va muy bien, pasó en la Argentina de los 90, pasó en la Argentina de Martínez de Hoz, hay un sector al que le va muy bien. No lo estoy culpando, no lo estoy incriminando, quiero decir, aquellos vinculados con los recursos naturales y la exportación sin elaboración de recursos naturales, el sector financiero, que vive una enorme fiesta, los que se dedican a la importación, son sectores que se benefician con estas políticas. A veces grandes exportadores, incluso del sector agropecuario, cuando el pequeño productor también sufre la cuestión cambiaria, ¿no? Le aumentan los costos en dólares y las ventas son a un dólar que se mantiene estable, con precios internacionales.

Lo único que quiero decir es que es como una economía que va en dos niveles, en dos andariveles y en dos velocidades. Unos que les va muy bien, pero a una enorme mayoría no, los que están vinculados con la producción, con la industria. Hemos tenido por primera vez un presidente que le dice a los industriales argentinos y a la industria nacional que son como parásitos, que viven de otro. Yo le quiero decir [a Milei] que la provincia de Buenos Aires es la principal provincia productiva industrial de la Argentina y que va a seguir trabajando para que haya más industria bonaerense y argentina, que tenemos mucho orgullo de lo que se produce acá con lo nuestro. Y le pido al presidente que mire lo que dice su ídolo Trump, cuando lucha porque haya más industria en los Estados Unidos, no menos. Por eso yo creo que la producción, los pequeños productores, las economías regionales, el comercio, porque las ventas de los supermercados todavía están 20 puntos abajo que antes de Milei. Bueno, todo eso detonado. Y al mismo tiempo un sector al que le va bien.

Esta ha sido una temporada heterogénea, lo es de esta manera. Y también eso va cambiando y va mutando los vínculos sociales. Estamos en una época donde parece que maltratar, agredir, insultar al otro [está bien]… El otro día veíamos un tuit de Milei, uno más, con insultos, con agravios, a los que no piensan igual que él o al que los critica. Ese grado de violencia que emana desde las más altas autoridades sin duda permea en todos los niveles de la sociedad. Lo hablábamos el otro día, Juan, esto va para todos lados. ¿Cómo le vas a explicar en las escuelas de la Provincia, en las familias, que no se puede insultar, que no se puede agredir al que no piensa igual o al que no te gusta, si lo hace todo el día el presidente de la Nación? No hay duda de que esto tiene efectos sociales y después reales.

En materia de seguridad, cuando uno mira las estadísticas, lo vamos a mencionar varias veces estos días porque las estadísticas marcan una caída de los autos que pasan por la autopista, indicadores inobjetables de la cantidad de visitantes en todos los destinos turísticos. Una caída muy significativa con respecto al verano pasado, que también es de Milei. Ustedes vieron que Milei tiene un intento permanente de falsificación, como si ese diciembre no tuviera nada que ver con Milei, ¿no? Entonces, con diciembre él no tiene nada que ver, es del gobierno anterior. Milei hizo la devaluación más grande de la historia argentina en el mes de diciembre. Y eso generó un sacudón, paró toda la obra privada, toda la obra pública, destruyó economías completas.

Bueno, la verdad es que cuando uno mira los números, comparado con la temporada anterior, que fue también complicada, en cantidad de visitantes hay una caída. Lo que pasa es que es heterogéneo. Hay destinos a los que les va mejor por sus características, por su perfil, y a otros, más complicado, a los que les va peor, más populares. O donde tal vez hay visitantes, la gente necesita descansar, necesita aflojar, necesita irse, pero tal vez va menos tiempo, gasta menos. “Vacas flacas”, decía el intendente de Villa Gesell. Ahora, cuenten con el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, con los intendentes, con los comerciantes y empresarios, para hacer de la provincia de Buenos Aires un lugar apto para todos los bolsillos.

Yo les pido que vengan a veranear a la provincia. Es el mejor destino y tiene para todas las posibilidades. Pero el promedio marca una caída, y después hay destinos a los que les fue bien o mejor, y destinos a los que les fue peor.

Con la inseguridad —salvando las distancias— es lo mismo. Uno mira las estadísticas, el otro día la ministra [Patricia] Bullrich las comentaba, y decía: “es el momento donde el indicador más importante, que se mide a nivel internacional, está en los mejores niveles”. El indicador es homicidios cada 100.000 habitantes. Es un indicador que habla de algo horrible. Pero cuando uno compara —yo les quiero decir números porque son impactantes— la provincia de Buenos Aires está con los niveles históricos más bajos de homicidios cada 100.000 habitantes. Por supuesto que somos 17 millones y medio, con lo cual, cuando uno mira la cantidad, es una cosa. Cuando uno lo mide como hay que medirlo, que es por el volumen poblacional, no es lo mismo este indicador en una población más pequeña que en una población más grande. Pero así y todo, la provincia de Buenos Aires, 4,5. No podrían haber bajado los homicidios a nivel nacional si no hubieran mejorado las estadísticas de la provincia de Buenos Aires. Indudablemente. Y eso es producto de un trabajo.

Voy a decir números que resultan espantosos por lo cruento. Cuando yo llegué a la Provincia de Buenos Aires en 2018, cuando iniciamos una recorrida, había 998 homicidios. Ese año hubo 998 homicidios, 1.000 prácticamente. Este último año hubo, el año pasado, 800 homicidios, 810. Es una caída que marca historia. 20 por ciento de caída en poco tiempo. Y cuando comparamos con estadísticas anteriores, estábamos en 1.700 homicidios. No tan lejos, 1.700 homicidios en un año en la provincia de Buenos Aires. Lo hemos logrado bajar. Enero, por ejemplo, en toda la provincia de Buenos Aires, los primeros 20 días, 44 homicidios. Comparado con el año pasado, 63 hubo. Es una caída del 30 por ciento. Obviamente no son estadísticas para festejar.

Porque cada muerte, en ocasión violenta, es una pérdida irreparable. Es infinita. O sea, las estadísticas son realmente horribles, pero obviamente los expertos, los especialistas, los que estudian con seriedad, no los que andan simplemente buscando ventaja en algo tan trágico, los que estudian con seriedad la situación, valoran esto, que es lo que decía la ministra Bullrich. La caída de los homicidios. ¿Y por qué homicidios? Homicidios es el delito obviamente más severo. Es el peor, el más horrible y más espantoso. Pero es el único que tiene una estadística imposible de discutir y falsificar. Porque los homicidios se miden de varias agencias distintas. No es una denuncia, está en la Justicia, está en la Policía, está incluso en el sistema de salud. Así que, con los homicidios no se puede decir, “bueno, porque la gente no denuncia, denuncia más, denuncia menos, se esconde”. Todas las discusiones que hay sobre diferentes estadísticas. Nosotros venimos haciendo un trabajo serio.

Si ustedes me preguntan cómo comparar esto, hoy los homicidios cada 100.000 habitantes en provincia de Buenos Aires son muchísimo menos, la mitad prácticamente que los que hay en la República Oriental del Uruguay, que los de Chile, cada 100.000 habitantes, que los de Estados Unidos. Pero obviamente esto no nos tiene felices, no estamos festejando, no se acabó el trabajo. No, esto recién empieza. Nosotros vamos a seguir trabajando para mejorar todos los días la seguridad de la provincia de Buenos Aires con realidades, con inversiones, con esto, con lo que ven ahí, con equipamiento. Acá tenemos nuevas camionetas. Cuando yo llegué había 790 vehículos para la Policía de la Provincia, para toda la provincia, 17 millones de habitantes. Compramos 5.500 nuevos patrulleros en la Provincia de Buenos Aires.

Dicen: “no habla de seguridad”. No hacemos bandera con un tema tan complicado, tan complejo. Cambiamos la organización de toda la Policía. Abrimos, bueno, esto es una base, Juan, importantísima para la región, vos lo entendés bien, porque estaban en el centro tradicionalista. Tenemos bases específicas, tenemos en el conurbano, hicimos la Policía rural y en el conurbano 25 bases de cuerpos especiales, de UTOI o de Fuerza Buenos Aires, entrenados especialmente, que hoy caminan los barrios más picantes de la provincia. Al mismo tiempo, cuando llegamos nosotros, la formación era algo... Bueno, hubo épocas en las que en seis meses se recibía alguien y podía estar usando un arma. Y eso trae dificultades también. Hemos extendido y profesionalizado la formación. A nivel tecnológico no teníamos nada, ni seguimiento de los móviles. Son realidades constatables.

El multiagencia, que permite con los municipios hacer una articulación, donde en el municipio, en tiempo real, se conocen los llamados que se hacen de denuncias y cómo se está actuando en conjunto con el municipio. Este es un trabajo conjunto. Y además excede lo policial. No se trata exclusivamente de la cuestión policial. Es un fenómeno… De nuevo, la violencia en la sociedad o las situaciones que se generan tienen que ver con muchos factores. Cuando llegamos, decía, había 700 móviles. La gobernadora anterior, la gobernadora Vidal, le había bajado 30 por ciento el sueldo a los policías de la Provincia. Se lo bajó a todos los trabajadores, pero más a los policías de la Provincia. Nosotros, por primera vez en la historia, y lo sabe cada uno de los agentes de nuestra Policía, equiparamos los sueldos de la provincia de Buenos Aires con los de las fuerzas federales. No es menos un policía de la Provincia de Buenos Aires que un policía de otra jurisdicción. Hay que valorar, porque sin instrumentos, sin formación, sin salario, que repito, no está terminado, falta un montón.

Festejar en materia de seguridad, aun cuando uno tenga números que le marcan realidades que se van aliviando, es muy difícil. Además, la fisonomía, la anatomía del crimen va mutando, va cambiando según condiciones que son ajenas a lo que hace la Policía, según cuestiones económicas, sociales. Va cambiando el modo del delito. Entonces, hay que ir cambiando, y así lo ha hecho nuestro ministro Alonso, como lo venía haciendo el ministro Berni con el mismo equipo. Así que acá hay una continuidad donde se modificó la organización, los temas organizativos, la formación y profesionalización, la tecnología, la inversión, lo que hemos hecho en materia de detectives.

No había, no había cuerpos de inteligencia criminal que funcionaran. No tenían equipamiento, no tenían laboratorio, no tenían vehículos. Era todo de una precariedad inmensa y espantosa. Y uno podría decir, bueno, 20 por ciento, 1.000 homicidios contra 800 homicidios, ¿estamos conformes? No estamos conformes, vamos a seguir trabajando todos los días para invertir y mejorar la seguridad en la provincia de Buenos Aires. Cómo lo hacemos: sin fuegos artificiales, sin chicanas, con trabajo serio, cotidiano. El equipo de seguridad, las autoridades de la Policía y los agentes de la Policía de Buenos Aires, de manera incansable arriesgando la vida todos los días por el pueblo bonaerense.

Termino así, muy contento. Sé que vamos a seguir avanzando con estas obras, sé que vamos a seguir reforzando y mejorando la seguridad de la provincia, pero lo que tengo es una sola palabra para quienes están haciendo el Operativo de Sol a Sol, en nombre de la Provincia de Buenos Aires, de los que veranean, del pueblo y de los bonaerenses: muchísimas gracias a ustedes.

Muchísimas gracias.