Buenas tardes. Muchas gracias, Rafael [Rafael Ramírez Mesec, representante de UNICEF en Argentina], Sebastián [Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social y Monitoreo de UNICEF], a todo el equipo de UNICEF. Muchísimas gracias, también, al Cuervo, a Andrés [Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad], a los ministros, a todos los ministros que nos acompañan, a la jefa de Asesores [Cristina Álvarez Rodríguez] , a todos los que hicieron posible que hoy estemos alcanzando este número tan significativo, casi completo, casi unánime en materia de población, 85 por ciento de la población de la provincia de Buenos Aires está hoy alcanzada por el programa MUNA [Municipio Unido por la Niñez y Adolescencia]: 101 municipios de 135. Así que, Cuervo, el año que viene todos los municipios adentro del MUNA. Vamos a trabajar, es un compromiso y venimos bien, nos quedan 34; esta vez son 40, así que el ritmo indica eso.
El MUNA es un programa muy importante para la Provincia de Buenos Aires. Les quiero agradecer también, lo hice recién saludándolos uno por uno, pero lo hago ahora a todos, a los que están firmando ahora y a los intendentes e intendentas de los 101 municipios de la provincia de Buenos Aires, para nosotros importantísimo trabajar con UNICEF, la Provincia y también los municipios bonaerenses. Así que, muy importante porque —esto podríamos decirlo en cualquier circunstancia histórica, en cualquier momento de nuestra historia, incluso de nuestros dos mandatos— empezamos esto en el 22, en otra situación muy diferente, obviamente siempre con dificultades, siempre con desafíos, pero muy, muy diferente a la que estamos viviendo hoy.
Primero hablo un poco del memorándum, del acuerdo marco, lo renovamos, y después de los compromisos que firman y la adhesión de los municipios de la Provincia, que, como contábamos, empezamos con 18, ya alcanzamos 101. Les cuento a los intendentes e intendentas que cuando recibí por primera vez la propuesta, me la trajo el ministro, la estuvimos viendo junto con UNICEF, hoy nos enteramos que entre los autores intelectuales se encuentra nuestra Vicegobernadora, así que, Vero, qué lindo también, estar ahí desde el municipio sugiriéndolo, comentando como necesidad, desde la Federación Argentina de Municipios y hoy completando la tarea en prácticamente todas, dos tercios de los municipios de la provincia de Buenos Aires, casi toda su población; muy importante, es un salto cualitativo, por supuesto que todos, no todos porque estamos en una época bastante extraña, pero a todos los que nos toca responsabilidad de gobierno, sabemos lo importante que es tener dentro de la batería de políticas y de los programas, dentro de los presupuestos, la cuestión de la niñez.
Todos lo sabemos. Sabemos que gobernar, obviamente, te enfrenta a muchísimos problemas, a diferentes coyunturas, pero siempre las niñeces y las adolescencias son algo que requiere un cuidado especial, un diseño especial, además es algo dinámico, cambiante, no es fácil establecer: “la política es esta”, sino que hay que estar siempre ejerciendo la creatividad, hay que tener un oído puesto, una mirada puesta en el territorio, en lo que realmente ocurre, no en lo que uno teoriza o en lo que dicen los libros, sino en lo que ocurre.
También en la Provincia de Buenos Aires, cuando se despliegan o se diseñan políticas a escala provincial, uno pone el zoom y ve que estamos hablando de 17 millones de habitantes, 307.000 kilómetros cuadrados, 135 municipios con realidades distintas. Algunos dicen: “no es una provincia, es como si fueran varias”, yo digo que es como si fuera un país por la dimensión. Entonces sería difícil, raro, bastante inconducente pensar que las cuestiones se van a abordar y se van a solucionar con un solo tipo de políticas, homogéneo y abarcativo en toda la provincia; es claro que hay realidades muy distintas, hay realidades rurales, realidades urbanas, realidades de alto poder adquisitivo, de bajo, mediano poder adquisitivo, hay geografías distintas, producciones distintas.
Acá también forma parte el Ministerio del Trabajo, el trabajo que estamos haciendo con la cuestión del trabajo infantil, son todas realidades distintas; y uno piensa que el trabajo infantil, a veces de semiesclavitud, debe estar relacionado con los lugares más pobres, más superpoblados, más hacinados y la verdad es que encontramos que es un fenómeno que se difunde mucho en zonas rurales también, por el tipo de tareas y por las características y las idiosincrasias. Es decir, nada es lo que parece y no se puede tener un abordaje eficaz si se trabaja con unas medidas iguales, idénticas en todos lados, si no se tienen en cuenta las realidades distintas. Entonces, es ahí donde para la Provincia resultaría imposible trabajar con independencia de los municipios, de los gobiernos locales.
Creo que no estoy equivocado si digo que es recíproco, para los municipios sería imposible trabajar en esto sin la concurrencia, sin el concurso de las políticas provinciales y de cada uno de sus ministerios. De la misma manera que hay que articular y coordinar acciones desde el Gobierno provincial y los gobiernos municipales. Se trata de una problemática que requiere por necesidad un abordaje multidisciplinario. En términos del Estado, sería multiagencia, multiministerio, de diferentes áreas de los gobiernos.
Sabemos que los problemas de las niñeces afectan prácticamente todas las áreas de la política pública, pero también sabemos que el abordaje y las posibilidades desde las áreas de educación, de salud, de mujeres, de vivienda, de desarrollo, de cada una de las áreas; estamos hablando de políticas que abarcan en la actualidad a seis ministerios, organismos provinciales, porque dentro de cada ministerio también hay organismos distintos, de Desarrollo de la Comunidad, Salud, Educación, Economía, la cuestión de las estadísticas, de los presupuestos, Mujeres, Justicia.
Así que, es una tarea que requiere una integración, llamémosla vertical y horizontal. Si no lo hacemos de manera conjunta, si no se diseña colectivamente, si no se trabaja de manera coordinada y, la verdad es que por un lado, se desperdicia el esfuerzo y, por otro, el esfuerzo no llega con toda la potencia que debería llegar.Así que esto es muy importante para nosotros.
Repito, prácticamente todo gobierno tiene políticas dirigidas a la niñez. Digo “prácticamente todo” porque hoy conocemos a uno que no, que es el Gobierno de Milei. Pero a todo el resto que le toca gobernar sabe que tiene que poner un ojo ahí, presupuestos especiales, sabe que el mercado, o la mano invisible, o la ausencia de Estado, el abandono y la deserción no es que resuelven algo y engendran fuerzas propias que, de manera autónoma, independiente, abordan las problemáticas y le dan una respuesta. No, lo que estamos haciendo desde los Estados municipales y desde el Estado provincial justamente es corregir, mejorar y, sobre todo, albergar, alojar y acompañar a aquellos que el mercado abandona.
Así que a los amantes de la mano invisible les digo: con esto no, con los pibes no. Es particularmente un área sensible donde es fácil ver que sin Estado lo que hay es desamparo, abandono, más violencia.
Esto de un lado. Del otro, esa ausencia o esa falta, esa carencia no resuelve el cómo. Así que acá es donde UNICEF —tenemos que destacar la presencia de UNICEF, decía el Cuervo, el prestigio que le da, incluso hoy se van a llevar cada uno de los intendentes e intendentas que han firmado una foto que es valiosa dentro de sus comunidades porque le da la experiencia, el prestigio, el alcance, el abordaje, el conocimiento internacional, las experiencias internacionales que tiene UNICEF— es realmente importantísimo para nosotros, porque tal vez incluso jerarquiza lo que ya hacemos y lo pone en otra dimensión.
Luego, el tipo de trabajo. Hay acciones que se hacen desde cada uno de los niveles de gobierno que son múltiples, pero a veces les falta enhebrarlas metodológicamente. Entonces, este programa implica un compromiso para los que ingresan ahora: primero de conformar los equipos de trabajo, con representantes de las diferentes áreas, con el acompañamiento del Gobierno provincial, con el acompañamiento del saber técnico de UNICEFs. Es una problemática tan transversal a las áreas de gobierno que hay que juntar las cabezas, hay que armar las mesas de trabajo y, a veces, te encontrás con la sorpresa de que aparecen superposiciones o posibilidades que estaban disponibles pero que no surgían, si no es en el marco de un trabajo colectivo, aún dentro de gobiernos que hacen las cosas. Entonces, ahí hay una oportunidad: conformar un equipo de trabajo; esto nos compromete a nivel de Gobierno municipal, lo tenemos a nivel de Gobierno provincial.
Luego, realizar un diagnóstico; esto me parece importantísimo. Todos sabemos dónde están los problemas, particularmente los municipios a través de sus intendentes, sus funcionarios que tienen una cercanía y una presencia, una capilaridad territorial tan grande; saben dónde aprieta el zapato, dónde falta, qué es lo que no hay, pero a veces no está sistematizado en un diagnóstico único desde la perspectiva de las infancias. Por un lado, organizar los equipos, realizar los diagnósticos y luego, algo fundamental para nuestra mirada, para nuestras convicciones, sobre cómo es mejor llevar adelante políticas de gobierno. Nos obligamos a hacer un plan de acción, a planificar un plan de acción integral, participativo, con enfoque en los derechos.
Es decir, se conforman los equipos, se hacen los diagnósticos, se presenta un plan. Ese plan de acción luego se articula, dicen: “programa con Nación, Provincia y los actores no gubernamentales”. Anticipo que acá va a haber un problemita, que lo estamos teniendo, —alguien dirá: “ahora viene la chicana, viene el dardo venenoso”, no, simplemente me remito a los hechos—: estamos ante un Gobierno nacional que dijo que venía a destruir al Estado, esto es más Estado, mejor Estado. No, lo están destruyendo y es lo que nos pasa con todas las consecuencias espantosas que tiene. Pero Provincia, actores no gubernamentales y Municipios podemos hacer un esfuerzo y dar un resultado.
Luego, monitorear el progreso, la implementación, los logros, los resultados previstos. Esto es fundamental: la contabilización del avance de los planes que uno se plantea. A veces, en las políticas de gobierno uno hace, sabe que va bien, pero no lo tiene sistematizado, no lo tiene objetivado en indicadores y que también es un esfuerzo, porque sobre todo cuando las medidas de gobierno, gobiernos locales que son staff más pequeño, al mismo tiempo tener que llevar un relato estadístico o de medida complica, pero después tiene su premio porque uno puede saber hasta qué punto se cumplieron las metas y dónde están todavía los problemas, qué resultados faltan y además el rediseño de la planificación, esto es fundamental.
Planificar no es hacer el manual y aplicarlo durante el tiempo del plan, cinco años, si son planes quinquenales, sino que implica ir revisando, ir mejorando, ir modificando la planificación en base a los resultados, a los obstáculos, a las realidades, a los logros. Eso es una gimnasia permanente. Es un modo de gobernar que una vez que uno lo hace, al principio, da un poco de, no sé si miedo, pereza, pero después cuando se pone a funcionar la maquinaria resulta ser mucho más efectiao y más fácil de comunicar también para quienes son los que reciben la política y para quienes nos observan en nuestras funciones de gobierno. Así que, importantísimo y un compromiso también de informar a la comunidad, informar a UNICEF, entonces esto nos permite generar una transparencia de las políticas de Estado.
Es un programa que es un acierto total, obviamente que cuando mirábamos al principio les decíamos: son 135 municipios, es una extensión geográfica muy grande, son realidades muy distintas, era un gran desafío, así que de nuevo festejar, celebrar que estamos ya superando los dos tercios, 101 municipios que ya participan de esta política tan importante. Así que muchísimas gracias.
Luego, quiero responder un poco al interrogante, al misterio que planteaba la Vicegobernadora. ¿Cuál es el misterio? Nos dicen, en base a determinadas estadísticas, que la Argentina en materia de pobreza y pobreza infantil está viviendo su mejor momento. No es cualquier momento. Las estadísticas oficiales y los reportes dan una baja sustancial de la pobreza. La Argentina pareciera que se está dando vuelta en materia de vulnerabilidad, y particularmente con los niños y las niñas está funcionando todo perfecto, vamos muy bien, estamos genial, sigamos así. Y la verdad es que no. La verdad es que lo que vemos es un proceso de deterioro y destrucción del tejido social, de las comunidades y de las familias, una pérdida de empleo.
Estamos hablando de medio millón de puestos de trabajo perdidos desde que tenemos este Gobierno nacional: medio millón. Es imposible, no es que “che, que raro”, no, imposible, es una contradicción muy visible. No puede estar pasando que haya una reducción de la pobreza infantil y de esta magnitud, con la realidad que se está viviendo. Es decir, a ninguno de los intendentes o intendentas esto les cierra, ni remotamente. Es más, cuando hablamos nos dicen que no les alcanzan los presupuestos, hay más necesidad en materia alimentaria, de medicamentos, en materia sanitaria en general. Tenemos dificultades novedosas en estos dos años que están asociadas al deterioro del tejido social y al aumento de las vulnerabilidades en nuestro sistema educativo, en materia de violencia.
Es decir, la realidad va para un lado y la estadística va para, no para el otro, para el contrario. ¿Qué está mal? ¿Qué estará mal? Nosotros, que somos de los que sostenemos que la única verdad es la realidad, lo que tenemos que decir es que están mal las estadísticas. No puede ser, no pasa eso. Y lo digo porque vemos que mientras nuestra sociedad, los y las bonaerenses sufren cada día más, se quedan sin laburo, están endeudados, la plata no les alcanza, los pibes y pibas viven en situaciones cada vez peores, el Gobierno nacional está en una fiesta, porque dice “Todo va de acuerdo al plan y estamos bárbaro”. O sea, hay un festejo, hay una especie de festejo maníaco y un poco, no sé mucho de diagnósticos, pero sería como psicótico en términos de una divergencia entre la realidad y la percepción. Hay un problemita acá.
Yo tengo una respuesta, Vero, hay varios informes que dicen lo mismo, lo dice ahora el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, su responsable lo muestra, nosotros hemos hecho algunos cálculos y efectivamente no lo tenemos para pobreza infantil, lo tenemos para pobreza en general y nos da que desde que llegó Milei. La pobreza no solo no bajó en esa millonada, sino que subió un 9 por ciento, que es más compatible con la realidad, tampoco es que se triplicó, pero es más compatible con la realidad que vivimos y con los desafíos que tenemos.
Porque pueden mentir o pueden falsear en la tele, pero en los territorios, recorrés los barrios, el interior del conurbano y pasa otra cosa. Entonces, ¿cómo es? Y es, no solo perturbador, no solo confuso sino también grave, porque decía recién, la importancia de los diagnósticos, de la medición, si uno viera estas estadísticas, dice “listo, ahora sí, no hay que hacer nada, va solo esto”, o “todo lo que hacemos está perfecto o alcanzan los esfuerzos”. Lo sé porque cada uno de los municipios que está con dificultad, no digo para afrontar los gastos habituales, para afrontar los gastos incrementales por la pérdida de capacidad de lo privado de resolver salud, de resolver alimento, de resolver todo, alquileres… Y también lo que genera esto en la cabeza de la gente: “estamos bárbaros”, y entonces, ¿qué pensarán? “Soy yo, es mi problema”. Pero no, son también mis vecinos, es la comunidad, es el Municipio, es la Provincia entera. ¿Es solo un fenómeno que ocurre en la provincia de Buenos Aires?
No, yo tengo una respuesta: acá, lo que utilizan para decir que mejoró muchísimo la condición de pobreza son indicadores que tienen en cuenta dos cosas: los ingresos de los hogares y los gastos de los hogares. Como es una pobreza por ingreso, se comparan los ingresos con los gastos y si los ingresos suben más que los gastos, entonces la llamada “línea de pobreza” es superada por más hogares, más personas y mejora los indicadores.
Lo que quiero decir es que está demostrado, con estadísticas oficiales, que tanto los indicadores que se utilizan de gastos, como de ingresos, están mal. Los de gastos de los hogares se miden —voy a una cuestión mínimamente más técnica— haciendo una encuesta, a ver en qué gasta un hogar tipo, se arma una canasta y se va haciendo la medición del movimiento de los precios.
¿Qué es lo que pasó en la Argentina? Hubo un cambio en la estructura de precios relativos, donde los precios de determinados bienes, por decisión macroeconómica del Gobierno nacional, crecieron desproporcionadamente, por ejemplo, tarifas. Entonces uno decía: “¿cuánto gasta de su ingreso un hogar en luz, gas, agua?”. Un porcentaje, digamos, 5 por ciento. Entonces, después si ese componente sube un 100 por ciento, digamos, ha subido muchísimo más, 500, 600, pero si sube se aplica al 5 por ciento del gasto. ¿Pero qué pasó? Hoy hay informes que hablan del 30, 40 por ciento del gasto que se va en gastos fijos. Entonces ese aumento, el mismo aumento tiene un impacto mucho mayor en el presupuesto de los hogares.
Esto que estoy diciendo ocasionó la renuncia de la última autoridad del ente estadístico. “Che, acá están sembrando sospechas, suspicacias, cuidado, acá viene un tipo”. No, no, se las tomó porque no aplican la última canasta. Y entonces mide mal y la discrepancia es muy fuerte en todo este tiempo, porque justamente ese cambio en la estructura de los gastos es lo distintivo del periodo actual, es lo más llamativo del periodo actual. Eso del lado de los gastos. Y del lado de los ingresos, hay mediciones oficiales distintas. Esta canasta nueva es oficial, no es de la provincia de Buenos Aires, no es de la oposición, no es del Congreso, es el propio ente estadístico que dice “la canasta que corresponde es esta”, pero no la aplican.
Entonces se mide mal el gasto. Y luego viene la de los ingresos. Cuando uno mira la estadística oficial de ingresos que se usa, es la que mide la Encuesta Permanente de Hogares, la EPH. Y según la EPH, desde el cambio de gobierno, creció el ingreso de los trabajadores del Estado, creció. No hay ninguna evidencia. Es más, es claro que no. Es más, el Gobierno nacional festeja que le bajó los sueldos a los empleados estatales, al sector público del Estado. Privados, también creció, formales. Y lo que más creció son los informales. Cualquiera que está acá y conoce la realidad de los trabajadores informales, si algo no pasó es que les mejoró el ingreso con este cambio. Es más, el que trabajaba en Uber, en Rappi, trabajo de plataformas, que había una promesa de “a vos te va a ir mejor”, todos sabemos que como cada vez más gente de la expulsada del mercado de trabajo se vuelca a este tipo de actividades, también cayeron esos ingresos en términos reales.
Entonces, cuando uno toma las estadísticas oficiales, que no vienen de la EPH, de cualquier otra fuente oficial, de salario público, privado y de salario informal, dan lo contrario. Cuando uno asume que el gasto está mal calculado y que está mal calculado el ingreso, entiende por qué la estadística que mide de esa manera, no coincide con la realidad. Hemos hecho un trabajo, y lo han hecho varios investigadores, que toma las estadísticas oficiales, pero no estas, y da que desde que asumió Milei hubo un incremento de las personas en condiciones de pobreza por ingreso, que no alcanzan con su ingreso familiar el umbral de la pobreza, lo que se llama la línea de la pobreza, ha crecido un 9 por ciento, que es un poquito más verosímil y que corresponde más con la situación que observamos en toda la provincia de Buenos Aires.
Lo digo simplemente, porque si no, partimos de un diagnóstico inadecuado y es muy difícil decir lo que quiero comunicar, que es que nos preocupa este problema, y nos preocupa de manera incremental. Está cada vez peor, porque más gente pierde el trabajo, pierde el ingreso, porque está más endeudada y porque esto repercute, principalmente, en determinadas franjas etarias, pero particular e históricamente en los niños, niñas y adolescentes, es decir que lo sufren más. Esto con independencia de otras situaciones generadas, estoy hablando directamente de las condiciones económicas, pero todo lo que implica esta situación.
Así que yo quiero decir que, más allá de la discusión estadística, en cada uno de los municipios que han venido a adherirse al programa MUNA, sabemos que tenemos un problema que está creciendo, un problema que preocupa, que además es irremediable si se consolida en estos grupos etarios. Lo decía nuestra ministra, por ejemplo, estamos teniendo temas de deserción escolar por problema de ingresos, hay gente que no puede ni pagar el pasaje del colectivo; hay que ser caradura para decir que está bajando la pobreza y que todo anda mejor, cuando estas son las realidades que estamos viviendo. Y la verdad es que a mí me preocupa, a todos nosotros nos preocupa. Hemos hecho obligatoria la sala de tres en la provincia de Buenos Aires. ¿Qué problema tenemos? Los temas que tienen que ver con condiciones económicas de las familias, aún con una caída muy significativa en la natalidad.
Entonces, lo que vemos es agravarse, complicarse, creo que los diagnósticos tienen que ser los más precisos posibles, que cada mango, cada recurso tiene que destinarse de la forma más eficaz posible, porque, lo decía la ministra, el jardín de infantes, la sala, el nivel inicial es el único nivel educativo que no se puede recuperar después. Hasta la primaria se puede cursar de grande, pero el jardín de infantes, el nivel inicial no… Es decir, que estamos con un segmento donde lo que se pierde hoy… Ni hablar de condiciones de salud, de falta de vacunación, de desnutrición, de temas vinculados, asociados a las cuestiones de ingresos. Así que es un tema que nos preocupa mucho.
Yo le quiero agradecer de nuevo a UNICEF. Lo que dije va por cuenta de la Provincia de Buenos Aires, pero los que estamos acá, que tenemos responsabilidad de gobierno, sabemos que la situación está compleja y sabemos por convicción, también por mandato histórico, que en la provincia de Buenos Aires los únicos privilegiados son los niños.
Muchas gracias.