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Carlos Tejedor

Palabras del Gobernador Kicillof durante la inauguración del Centro Universitario Nº 50 del programa Puentes

Viernes 10 de Abril 2026

Buenos días. Qué hermoso centro universitario, Celia [María Celia Gianini, intendenta de Carlos Tejedor], te mandaste. Felicitaciones para vos, para los vecinos y vecinas de Tejedor, para los que lo van a disfrutar adentro y afuera. La verdad que, Carli [Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires], que este sea el número 50, esos números redondos, son números pero parecen palabras, porque le dan más significación. El 49 no fue mucho menos significativo, pero este 50 cierra un ciclo, medio centenar. Y me parece que invita a reflexionar, primero, sobre la decisión política de la intendenta, eso de levantar el teléfono. Yo me imaginaba a Carli haciendo el lanzamiento del programa y, mientras tanto, ya escuchaba cómo le sonaba el teléfono y decía Celia. Y eso, algunos dicen insistencia, perseverancia, yo digo responsabilidad, comprensión y excelente gobierno, Celia. Estar todo el tiempo alerta, vigilante, buscando qué conseguir, qué obtener, qué traer a Tejedor.

Son muchas las cosas que hemos hecho. Como hoy tenemos también una celebración, nos están viendo de toda la provincia, voy a centrarme en lo que estamos festejando, en lo que estamos celebrando. Decía importante porque es acá, porque forma parte de una batería de políticas, de viviendas, ahí tenemos la Casa de la Provincia, el playón. Donde nos paramos vemos varias de las realizaciones que conseguimos en este tiempo y llena de orgullo y de alegría. 

En el interior de la provincia de Buenos Aires, 500 kilómetros decía Celia, del lugar donde van a estudiar, pibes y pibas de acá, vecinos y vecinas, tener tanta política pública, tener planificación ahí enfrente. Lo hablamos la vez que vine y esto era una obra, el loteo. Tiene que ver con esto de darle un protagonismo a los pueblos, a las ciudades del interior de la provincia de Buenos Aires.

Así que nos acompaña también el intendente de Carlos Casares, el intendente de Villegas. Muchísimas gracias por estar acá. Dani [Daniel Stadnik] y Gilberto [Gilberto Alegre] también. Pueblos en donde venimos trabajando con similares políticas y podría haber intendentes, hasta hace poco, incluso, Gilberto no participaba tanto en nuestra fuerza política y es otro de los factores que quiero mencionar, esta idea de federalismo, pero también esta idea de un trabajo conjunto con todos los intendentes e intendentas de la provincia de Buenos Aires. Lo quiero decir porque corren vientos de odio, de enojo, de maltrato al que piensa distinto. Nosotros estamos del otro lado, en la otra vereda de la que está el presidente Milei. Ni insulto, ni enojo, ni agravio, trabajo conjunto con los 135 intendentes, sean de la fuerza política que sean. Y creo que también es un valor en la Argentina de hoy para destacar. 

Segunda cuestión: la historia de la universidad en la Argentina. La universidad en la Argentina es algo identitario, cultural, que forma parte de nuestra historia. Es algo que nos destaca además a nivel regional y mundial. Yo nunca me olvido porque como, también, estudiante de la universidad pública, profesor, docente, investigador de la universidad, del CONICET, yo me siento parte de esa tradición de la universidad pública y tiene los hitos que comentaba Carli.

La universidad pública argentina es como los derechos humanos, como tantas cosas que son genuinamente argentinas, es algo que nos distingue a nivel internacional. Nosotros tuvimos la Reforma Universitaria de 1918, que empezó en Córdoba, pero que afectó a todo el sistema universitario. Tenía que ver con abrir la universidad, con despojarla, liberarla de la universidad medieval, que era una universidad más bien, no sólo por la cuestión religiosa, sino por los modos de funcionamiento, un sistema cerrado, que no era científicamente abierto, que tenía teorías, doctrinas, pero que no buscaba la verdad, la ciencia, sino que reproducía un saber, un conocimiento que era más bien elitista, endogámico, donde las cátedras no eran por concurso, eran hereditarias o eran a dedo, donde los que participaban tenían que ver también con un sector social determinado, la oligarquía, la élite. Era una universidad pequeña y para pocos, muy, muy pequeña, con poquitos miles de estudiantes. Y la Reforma Universitaria que se da en un momento político de la Argentina que tiene que ver también con el voto universal, empieza, no femenino todavía pero, en ese momento, con cambiar las elecciones que eran amañadas, absolutamente digitadas, entonces, tiene que ver con una apertura democrática, con el surgimiento del radicalismo, de la Unión Cívica Radical. La Reforma Universitaria en Córdoba cambió para siempre la universidad argentina, le dio un carácter moderno, científico, abierto, permitió, si podemos hablar en el viejo estilo de clases sociales, que ingresaran los sectores medios, profesionales, que estaban excluidos del gobierno y también del saber y de la universidad.

Entonces es una apertura importantísima. Pero a mí me impactó muchísimo que hay otra reforma u otro evento internacional que tiene que ver con lo universitario, que es el Mayo francés. Seguramente algunos saben, Mayo de 1968 en Francia, que hubo una revuelta, un levantamiento muy importante que tiene que ver también con la discusión política, con la democracia, con la participación. Pero tiene epicentro en la universidad, la famosa universidad que a muchos seguramente les suena de La Sorbona. Pero el Mayo Francés son los estudiantes universitarios junto con los trabajadores haciendo una revuelta, pero que tuvo una particularidad, que había pintadas en las calles, que si lo buscan ahora en internet es fácil, van a ver que eran ingeniosas, que estaban buenísimas. Y yo me acuerdo siendo más chico, estudiando un poco el fenómeno del Mayo Francés, Daniel Cohn-Bendit se llamaba uno de los dirigentes más importantes, que luego fue un dirigente del Partido Verde, es decir, tuvo vigencia después pero en aquel momento era joven, y mirando esas pintadas, que están buenísimas, una de ellas, creo que era un librito que se llamaba ‘Las paredes hablan’, o algo así y tenía muchas pintadas del Mayo Francés. Digo, famosas internacionalmente, porque eso dio lugar también, junto con la resistencia a la guerra de Vietnam, fue un momento, acá en América Latina, un momento de mucha efervescencia política. Una de las pintadas del Mayo francés hablaba de la Reforma de 1918, acá en la Argentina. Miren, allá en Francia, en París, en los países más avanzados del mundo, diciendo, ‘acá tenemos que hacer lo que ya se hizo con la universidad en Argentina’.

Argentina y la universidad argentina, referencia internacional. Ddoy este rodeo porque hoy gobierna el país una fuerza política, por llamarlo así, un sector, unas personas, un grupo, que quiere destruir la universidad pública argentina. La está desfinanciado, tenemos conflicto docente, conflicto no docente, conflicto en todas las universidades. Ayer estuvimos en Exactas, ahí en Ciudad Universitaria, de la UBA, hay conflicto, las clases no han empezado en casi toda la Argentina o empiezan con dificultades. 

Hoy se realizaba una clase pública en Plaza de Mayo, de Alberto Kornblihtt, que es un docente investigador famoso internacionalmente, que le han cortado los sueldos, los fondos para los laboratorios, las becas para investigar y para doctorarse, y para llevar adelante también colaboraciones. La ciencia en la universidad en Argentina es algo que se conoce en todo el planeta. O sea que tiene los dos elementos. Fíjense, tiene que ver con la Reforma Universitaria de 1918 que la abrió, que la convirtió en algo más adecuado a los tiempos que corrían. La universidad venía muy atrás en la Argentina, pero las universidades eran esos templos del saber cerrados, vinculados, incluso, a los conventos, eso viene de la tradición medieval. Y eran universidades de élite.

En 1918 se vuelven más abiertas, más pluralistas, permiten que entren otros conocimientos menos vinculados a la escolástica. Pero después hay otro movimiento, también famoso en el mundo, de la universidad argentina, que tiene que ver con que ahí por 1918 acceden los sectores medios, profesionales, que forman también una fuerza política y social y económica en la Argentina, que es nuestra clase media. Tiene que ver con eso. Pero después en 1949 se da otro paso fundamental que es la continuación de lo que venía pasando. Yo no creo que haya un conflicto o dos concepciones, pero que fue importantísimo y que reventó la matrícula universitaria, que era que la universidad hasta aquel momento era paga, era arancelada. Con lo cual era más abierta, más pluralista, empezaba a ser tremendamente prestigiosa, pero era para pocos de alguna manera, o para algunos, los que la podían pagar. Y se perdía un montón… Cuando hay una barrera al acceso a la universidad, hay un pibe, una piba, una familia que no puede llegar. Entonces su trayectoria, su vida personal, lo individual, se ve afectado. Es distinto poder tener un título para la familia, para la persona, para su grupo, pero es mucho más que eso lo que está en juego. 

Así lo decía quien hizo pública y gratuita la universidad. Decía que nos estábamos perdiendo muchísimo, porque entre los que no podían entrar por la cuestión económica, se quedaban afuera y no sólo le afectaba a ellos, le afectaba al conjunto, porque ahí había, seguramente, notables ingenieros, brillantes médicos, importantes abogados, juristas, físicos, químicos, que por no tener la plata en su familia no iban a poder acceder, no iban a poder tener el título. Tal vez, como decía Carli recién, querer, querían, no podían y se quedaban afuera. Se perdían ellos y su trayectoria vital iba para otro lado, pero nos lo perdíamos todos.

Eso hay que entenderlo, porque cuando impera el discurso de la privatización, del ajuste, del achicamiento, nos quieren hacer creer que la cuestión de que la universidad sea más chiquita y para menos, solamente es un problema individual, del que entra o del que no entra, el que gana más plata o no, el que la paga o no. Y yo lo quiero decir porque tiene que ver con la gratuidad universitaria: es un problema social. Es un verdadero despilfarro para la Argentina que los pibes y pibas de Tejedor y de toda la Provincia que quieren ir a la universidad no puedan hacerlo. Es criminal, por eso apoyo la necesidad de que se aplique ya la ley que ya se votó, que la vetaron, que se insistió y que ahora la Justicia vuelve a decir que hay que aplicarla ya y decir que Milei no puede desfinanciar nuestro sistema universitario porque no es un problema de él, es un problema de todos, y no es presupuestario, es del futuro y el porvenir en la Argentina. 

Entonces, acá lo digo con la tranquilidad, llamémoslo la legitimidad, la autoridad que tenemos todos nosotros que estamos haciendo lo contrario. Mientras quieren desfinanciar, cerrar universidades, achicarlas, arancelarlas, complicarnos, perder incluso pibes y pibas que tenían ya aprobadas becas para seguir estudiando, se las cortaron, proyectos de investigación que ya estaban financiados con plata internacional, no con el presupuesto, también lo cortaron. Es un ataque, es un plan de destrucción de la universidad pública. Nosotros estamos festejando acá, Celia me decía: ‘inauguramos tantas cosas, pero esto es especial’. Porque claro, es como se dice, estamos haciendo informática, como un upgrade, como un cambio de grado, de nivel, tener universidades o centros universitarios en los pueblos, en las localidades, en los municipios.

Estamos en un pueblo que vale tanto como todos los demás de la provincia de Buenos Aires, no importa su lugar geográfico, no importa la distancia. Pero eso, que es fácil de decir, después hay que hacerlo. Entonces, hoy nosotros estamos festejando varias cosas, estamos festejando el Centro Universitario número 50, el programa Puentes, yo también me acuerdo, Carli, cuando vinieron junto con Juan, con un PowerPoint, las cosas son primero letras, números, páginas escritas, y después se convierten en esto, cuando hay compromiso, trabajo, gestión, decisión política y articulación, porque para que pasen estas cosas, este terreno, el lugar, la construcción, necesitamos trabajar articuladamente.

Pero fíjense que es un momento donde es todavía más importante seguir ampliando el programa Puentes, porque tenemos un Gobierno nacional que va en dirección contraria. Voy a usar una metáfora de época: están bombardeando a misilazos la universidad pública argentina, por eso es tan importante que se entienda para qué, no sólo hacerlo, sino que se entienda para qué y las tareas que tenemos. Nosotros dijimos que el diagnóstico era el contrario, hubo mucho ataque contra las llamadas universidades del conurbano, nosotros tenemos 25 universidades con asiento, con sede, que son nacionales, pero que tienen asiento en la provincia de Buenos Aires, y tres más que son universidades provinciales. Somos de lejos, la provincia más importante en materia universitaria y, sin embargo, teníamos un problema que resultaba invisible para muchos que es que no alcanza muchas veces con que la universidad sea gratuita para que sea universal. ¿Por qué? Porque no hay que pagar una cuota, un arancel, pero el que vive lejos, cuando la familia vive lejos, tiene que desplazarse, después alquilar, y aún si vive cerca, el transporte, los apuntes, aún si vive cerca y quitando eso, cuando los pibes y pibas en una familia que se necesita no trabaja, no puede trabajar porque está estudiando. Entonces no es algo que paga, pero es algo que deja de aportar. La universidad es gratuita porque no cobra arancel, pero no es gratis ir a la universidad. No es gratis, es un esfuerzo de la familia, es un esfuerzo de nuestros jóvenes ir a la universidad. Lo que eso significa. Y que sea gratuita, después por la distribución geográfica, no asegura que todos tengan la misma posibilidad de acceso, porque el que vive lejos o el que económicamente está peor o al que le pasan las dos cosas, por más que sea gratuita no puede acceder.

Entonces era este programa, junto con otros programas que tienen que ver, y lo saben bien los intendentes del interior, es una batería de programas novedosos que tiene este gobierno, que tienen que ver con lo que se llama genéricamente el arraigo. Pero, ¿qué es el arraigo? Es hacer inversión pública, en seguridad rural, en caminos rurales, en centros universitarios en el interior de la provincia de Buenos Aires, en Casas de la Provincia de Buenos Aires, para descentralizar los trámites y que todo quede más cerca, en escuelas rurales, en computadoras para los pobres que estudian en ellas. Es una batería de programas: frigoríficos municipales que estamos abriendo, a veces ensachetadoras, mercados bonaerenses que nos permiten llevar la producción de nuestro interior a los centros urbanos para que puedan consumirse, las PUPAAs, que son pequeñas unidades productivas que tienen el respaldo de la Provincia de Buenos Aires para poder vender sus productos en condiciones legales.

Son una batería de programas, olvido varios, nosotros lo llamamos arraigo, implica inversión pública, Estado, porque son cosas que el mercado no solucionó. Tantos años y no vino ninguna universidad privada a abrir una sede acá. Y no iba a venir. ¿Por qué? Para estos aduladores, adoradores del mercado, y no me estoy peleando con el sector privado, con la empresa privada, estoy diciendo a dónde llega y a dónde no, como todo, no sirve para todo y no alcanza a todos. 

Y ahí está, acá habría una Universidad de Palermo, la UADE, la Austral, las privadas, si fuera negocio traerla acá. Para que sea negocio necesita una cuota, que buena parte probablemente no pueda pagar. Y para que sea negocio necesita una escala, que seguramente no haya acá, así que no va a venir. No va a venir, no está bien, ni está mal. Es así, pero representa una dificultad, un problema, un obstáculo, porque entonces si vamos a esperar a que venga el sector privado a hacer la inversión, a poner su negocio acá y que entonces los pibes, los que puedan pagar, tengan universidad, nos vamos a quedar esperando toda la vida. Tiene que haber Estado para cumplir con determinadas tareas, salud, educación, seguridad, vivienda, infraestructura. Pronto vamos a estar abriendo el sobre de la quinta etapa del río Salado. El Estado. Basta de mentirle a la gente, basta de engañarla y venderle espejitos de colores. Tiene que estar el Estado. 

Y digo, eso que algunos llaman arraigo, yo voy a usar bien la palabra. En realidad, se llama libertad. Libertad de vivir, de estudiar en el lugar donde naciste, en el lugar donde están tus afectos, donde te querés quedar.

Es eso. El programa Puentes viene a cumplir con una necesidad que había, que estaba invisibilizada y que hoy podemos festejar que en 80 municipios de la provincia de Buenos Aires funciona el programa Puentes, y que en 50 hay sedes universitarias, no sé si tan lindas como esta, pero hermosas, que dan dignidad, que cumplen un derecho, le dan desarrollo a nuestro interior y le dan mejor vida a nuestro pueblo. Muchísimas gracias. Gracias, Celia.