Buenos días a todas, a todos. Cada vez que vengo a Ensenada me llevo el corazón lleno de alegría porque el pueblo de Ensenada sigue creciendo, porque su intendente sigue realizando. Mirá, Mario [Mario Secco, intendente local], 30 veces vine y 30 más me invitaron a inaugurar otras cosas y no pude venir por otros compromisos. Hoy, primero recorrimos un Centro de Atención a los vecinos que hizo Mario.
Me contaba, con esa pasión, con esa sencillez que tiene, que estaban atendiendo para los trámites vinculados a los comercios, a la licencia de conducir, pero en un lugar que estaba en malas condiciones, que lo mudaron y entonces Mario pensó:“¿cómo hacemos para que los trabajadores y trabajadoras de la municipalidad de Ensenada laburen bien, para que lo hagan con dignidad y en condiciones, pero sobre todo, en qué podemos invertir para que los vecinos y vecinas de Ensenada tengan del Estado la respuesta que se merecen y que necesitan?”. Yo los invito a conocerlo, porque Mario acaba de inaugurar algo que le planta una vara muy alta a los municipios de la Provincia. Miren que tal vez alcanzaba con un techo y unas paredes, pero tienen que verlo: un lugar digno, hermoso, donde se respira un Estado presente, un Estado eficiente, un Estado que vuelve a los vecinos y vecinas.
Y, luego, vinimos a este club, Maxi [Maximiliano Pared, presidente de Club Belgrano], estoy conociéndolo, pero no es el primero que conozco en Ensenada, porque Mario me trajo a inaugurar el cuartel de bomberos, las escuelas, el puente, casas, calles, y canchas de fútbol como estas. Y el Cuervo [Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad], nuestro ministro decia —y despertó un poco de polémica— “si el Presidente viniera aquí...”; yo les voy a decir algo: el Presidente no va a venir ni acá, ni a ningún lado donde esté la gente y donde esté el pueblo, se va a viajar por los países, a conocer a los ricos, a los poderosos y a los timberos. Necesitamos de nuevo un Gobierno nacional que esté al servicio del deporte, de la diversión, de la organización, de la educación. Necesitamos un Estado que no esté pensando en la timba y en la especulación, sino en la alegría de nuestros pibes y pibas.
Este será el segundo, tercero o cuarto club que vengo a inaugurar en este período. Mario describe con esa pasión que no se puede actuar, que no se puede fingir, una pasión del que hace y el que piensa permanentemente, incansablemente cómo aportar, cómo contribuir y cómo mejorar todos los días un poco la vida del pueblo, de los laburantes, de los comerciantes, de los sectores, no solo más vulnerables, sino de una sociedad en su conjunto. Mario me contaba que ahí había una canaleta, una zanja donde había un curso de agua que se veía y que hoy está tapado. Vengo a rendir homenaje que esa zanja está tapada y ahora arriba va a haber alegría,pueblo, deporte, fútbol y es una metáfora de lo que tenemos que hacer a lo largo y a lo ancho de la provincia y del país. Donde hay algo abandonado, donde hay algo que se pudre, arriba a ponerle pueblo, infraestructura, obra pública, educación, salud, producción, trabajo.
Cuando Mario habla de las instituciones de Ensenada, de sus comisiones directivas, de la participación de quienes ocupan lugares de conducción en cada una de esas instituciones, lo que nos está diciendo es que no podemos ser indiferentes, que no podemos abandonar y olvidar que hay muchos, miles, millones, que tal vez no tienen —como dicta el verso de Milei— los recursos para pagarse por privado y por el mercado. No se pueden pagar ni la salud, ni la educación y eso no es su culpa, porque son víctimas de una desigualdad que viene de hace tiempo y que está por todo el mundo. ¿Qué es lo que hay que hacer con eso? A la desigualdad, a la injusticia, contestarle con derechos para todos, con igualdad de oportunidades, porque un pibe y una piba que nace en una familia humilde tiene que tener por derecho humano la posibilidad de estudiar, de laburar, de desarrollarse, tan simple como eso.
Y estamos ante un Gobierno nacional de una crueldad olímpica. Nos hablan del ajuste, de la motosierra, solo en deporte han hecho el recorte más grande del que haya memoria, con aquellos deportistas de alta competición, con los Juegos Evita, con cada una de las disciplinas y deportes que bancaba el Gobierno nacional para que lleguen a todos, años de años. Miren que han pasado gobiernos gorilas y gobiernos fachos, pero tuvo que venir Milei para sacarle a nuestros pibes el deporte, la educación y la salud.
Por eso, quiero hoy dejar en claro que podrán insultarnos, podrán agredirnos, hasta podrán cortarnos los fondos, pero nunca, ni un día, ni un minuto vamos a parar en nuestro esfuerzo y nuestro empeño por darle a nuestro pueblo lo que necesita, lo que merece y lo que es su derecho. Cada vez cuesta más, es cierto, porque nos quieren asfixiar, nos quieren ahogar y no es a este gobernador y a este intendente, es al pueblo de la Provincia. Y yo le digo a Milei, y le digo al Gobierno nacional, que le pague a las y los bonaerenses lo que les robó y lo que les debe.
Podrá ser un pueblo comprensivo y un pueblo valiente y, también, tener paciencia: pero lo que no somos es ni serviles, ni esclavos y menos todavía sumisos a una política que va en desmedro de los derechos de la ciudadanía. Por eso, desde acá, desde Ensenada les digo: hay dos años más del Gobierno de Milei.
En esos dos años, incansablemente y con todos los medios que tengamos, le vamos a ir a reclamar lo que es propiedad del pueblo de la provincia y, al mismo tiempo, con estas cosas, porque tal vez para alguno que lo mira de afuera y no lo siente y no lo entiende, esto es simplemente un club de barrio, un club de la comunidad, para nosotros es un emblema y un símbolo de una comunidad que se organiza, que piensa en los pibes y las pibas, que no los abandona a su suerte, pero, sobre todo, es una indicación y un mandato para nosotros. No podemos descansar hasta construir una alternativa que ponga en el Gobierno nacional a los que respeten los derechos de la gente. No podemos parar hasta dejar en claro que, o se gobierna para el exterior y las corporaciones, o se gobierna por el interés del pueblo.
Por eso, Mario, cada club de barrio, cada institución, cada inversión pública es una demostración de que por más que nos recorten fondos, que nos insulten, que nos agredan o nos persigan, el peronismo y el campo popular no cambia de idea, no baja sus banderas, trabaja, trabaja y trabaja.
Lo último que quiero decir, porque Mario dice que hay que ser agradecido y también hay que reconocer: acá hay un barrio que abandonó Milei con un montón de viviendas para familias que las necesitan. Ante esa deserción y esa crueldad, con Mario dijimos “vamos a continuar las obras, saquemos la moneda de donde podamos y desde la Municipalidad y desde la Provincia terminemos las casas”. Ahora bien, miro las que estamos haciendo nosotros y ahí están, las de Mario se terminan y ya están casi listas. Mi admiración y mi reconocimiento para un intendente que sin descanso da respuesta y solución a su pueblo.
Muchísimas gracias.