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CASA DE GOBIERNO

Palabras del Gobernador Kicillof durante la presentación del plan provincial de políticas de prevención y mitigación del fenómeno del Súper Niño

Miércoles 26 de Agosto 2026

Para concluir, después de este informe, que aunque no aparezca fue resumido porque hay varios ministerios más que tienen acciones que hemos tomado, es importante informarlo, porque venimos trabajando hace tiempo ante la probabilidad, ante el pronóstico de que iba a ocurrir el fenómeno del llamado Súper Niño. Venimos planificando, trabajando, se han realizado reuniones en las diferentes cuencas, estamos con estas políticas reforzando algunas de nuestras líneas de trabajo, creando otras nuevas, y hemos resuelto crear una Mesa Interministerial, que por decreto vamos a lanzar supongo que hoy o mañana.

Con la constitución de la Mesa Interministerial va a haber un vínculo directo para cada uno de los intendentes e intendentas de la provincia de Buenos Aires, más allá de las acciones que cada ministerio desarrolla por su parte. Hay una intención demostrada en esta reunión, explícita, de coordinar no sólo las diferentes áreas del Estado provincial sino del Estado provincial con cada uno de los 135 municipios de la Provincia. Por eso agradezco la presencia, el interés, que hayan hecho el esfuerzo de venir muchísimos intendentes, intendentas de la Provincia, y algunos representantes de áreas municipales por cuestiones que tienen que ver con la gestión de cada uno de ustedes.

Como lo comentaba Daniela [Daniela Vilar, ministra de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires], cuando las aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial se calientan de manera anómala, por arriba de los 2° centígrados, entonces se modifican los patrones de lluvia y temperatura a nivel global. Hablamos de la cuestión de las precipitaciones, también quiero decir que hay un pronóstico con un alto grado de probabilidad de ocurrencia de muy elevadas temperaturas durante este verano. Así que son los dos fenómenos que concurren y le pido a cualquiera que tenga la inquietud que vea lo que ha ocurrido con el verano europeo, donde ha habido miles y miles de muertes debido a las altas temperaturas.

Obviamente, no vengo acá a generar una alarma desmedida ni a pronosticar una catástrofe, pero lo cierto es que hay una probabilidad del 95 por ciento de que El Niño de este año sea muy fuerte. De hecho, para ser precisos, en mayo empezó El Niño, hoy estamos transitando el fenómeno de El Niño, y en agosto ya alcanzó una intensidad fuerte, ahora lo que se espera para los próximos meses es que supere el umbral crítico a partir del cual se cataloga como “muy fuerte”. Tenemos ya zonas en nuestro continente con inundaciones, incluso en nuestro país donde se están sufriendo inundaciones vinculadas a El Niño Fuerte. Ahora lo que se espera en los próximos meses, sobre todo a fines de septiembre, en octubre, noviembre, diciembre, aunque luego se va a extender probablemente hasta enero, es que sea ese famoso Súper Niño.

Estamos reunidos para dar cuenta de las políticas que hemos diseñado, para ofrecernos, en coordinación con los ministerios y con cada uno de los municipios, para la preparación, los planes de contingencia, los planes de emergencia que se pueden desarrollar. Es muy importante que esto se haga.

Estamos reunidos también con otro objetivo, que tiene que ver no sólo para prepararse y planificar sino para comunicar. Es fundamental que nuestros vecinos y vecinas, los y las bonaerenses sepan que se avecina con alta probabilidad un fenómeno que puede tener manifestaciones realmente muy graves, es muy preocupante si esto ocurre tal como dicen los pronósticos. Hemos vivido en este tiempo fuertes inundaciones, a veces puntuales, a veces en regiones enteras de la Provincia, pero este fenómeno es masivo y afectaría a buena parte del territorio provincial en la peor de las hipótesis.

Por supuesto que si Dios quiere vamos a tener menos gravedad de la esperada pero hay que estar preparados para el peor escenario, que puede ser realmente no solo de mayores precipitaciones y temperaturas más intensas, sino también más frecuentes. Así que se espera que tal vez en ese escenario no tengamos respiro y afecte a buena parte de la superficie provincial. Esperamos que de esta reunión de hoy, para aquellos que asisten, para los funcionarios de los intendentes que no han podido asistir y para los demás que van a recibir comunicaciones al respecto, seamos muy claros y muy contundentes en la difusión del peligro, del riesgo que se avecina, para que estén preparados los y las bonaerenses para colaborar, para contribuir y para que sepan también sobre algunos elementos que tienen que ver con el contexto en el cual se nos presenta este fenómeno probablemente muy grave.

¿Cuál es ese contexto? Que gobierna a nivel nacional un presidente, Javier Milei, un equipo, una ideología, un modelo que piensa que no hace falta Estado prácticamente. “Destruir el Estado desde adentro”. Hay muchos elementos que no les voy a repetir a ustedes porque los conocen, eliminación de fondos para educación, para salud, de medicamentos, de fondos para las jubilaciones, de toda la obra pública a escala provincial, prácticamente toda. Son cosas gravísimas, yo creo que todavía no hemos caído en la cuenta de lo absurdo, lo grave, lo peligroso y lo costoso que va a ser para nuestro país y nuestra Provincia esta ausencia total del Gobierno nacional.

Pero uno de los elementos más graves tiene que ver con el federalismo. Nosotros sabemos que formamos parte de una provincia, entre otras, que preexiste a la existencia de un Gobierno nacional. Cuando las provincias se unieron para determinar que formábamos una confederación, un país, delegaron al Gobierno nacional determinadas funciones pero se las delegamos con recursos. La actividad económica de la Provincia, el consumo, la producción, la riqueza que se genera y se acumula en la Provincia tributa y una parte importantísima de esos recursos son recaudados por el Gobierno nacional. Este es el pacto de la unidad nacional. Hay funciones que corresponden al Gobierno nacional, recursos y otras tantas funciones y atribuciones que corresponden a los gobiernos provinciales. No está preparado este país, su Constitución, su historia para que el Gobierno nacional no exista, para que no te respondan el teléfono, menos todavía, para que nos roben los recursos.

Y quiero ser muy claro y contundente, porque cuando nos ocurren las cosas, cuando después las cosas pasan, empieza la discusión, llamémosla post festum, después, posterior, acerca de la responsabilidad de quién fueron las cosas. Hoy sabemos que este fenómeno es extraordinario, como varios de los fenómenos climáticos vinculados al cambio climático, que también el Gobierno nacional niega. Pero los fenómenos que hemos tenido en estos últimos años se concentraron, muchos de ellos, en los dos años y medio de Milei, lo cual resulta bastante llamativo. Porque tenemos un Gobierno nacional que niega el cambio climático y adelante de nuestras narices, cotidianamente, hay y se observan fenómenos climáticos infrecuentes, inesperados, absolutamente extraordinarios, que hemos tenido varios en la historia reciente de la Provincia, lo cual no ha llamado al Gobierno nacional —que dice que basa sus acciones en datos y evidencia— a reflexionar sobre el problema y las dificultades que genera, en materia estructural y en materia cotidiana, el cambio climático.

Todos los países del mundo, últimamente, hemos presenciado inundaciones, sequías a nivel mundial, no características y no esperadas. Todos los gobiernos del mundo saben que esto requiere una importante planificación y grandes inversiones a escala nacional para atender cambios que a veces significan modificar la estructura, por ejemplo, de drenaje de agua de ciudades enteras, nos ha pasado con Bahía Blanca, doy el ejemplo. El Canal Maldonado lo hizo un predecesor mío, el gobernador Mercante, cuando lo hizo se calcularon estadísticamente cuáles eran las cotas, los valores que podía crecer el flujo de agua, se preparó para una realidad, durante todo este tiempo esa realidad es la que se produjo y ahora tuvimos precipitaciones por encima de cualquier estimación y de cualquier pronóstico, se desbordó y generó una catástrofe.

¿Qué estamos haciendo ahora? triplicando la capacidad del caudal del Canal Maldonado. Pero eso es algo que está pasando en todo el planeta, nosotros lo estamos haciendo porque además quedó absolutamente destruido, es una reconstrucción, los puentes volaron, tenemos que reconstruirlos, pero lo hacemos previendo circunstancias climáticas, precipitaciones, que antes no estaban en la cuenta ni en la proyección de nadie. Eso está pasando en todo el planeta, cada vez que vemos por televisión en los pocos flashes que hay de noticias extranjeras, de catástrofes climáticas, la respuesta suele ser que el gobierno de ese país —estuve hace poco en España donde hubo también hechos extraordinarios— se juntan los intendentes, los gobernadores como los llamaríamos acá, y quien preside el gobierno de esa Nación y planifican modificaciones estructurales que son enormes, inmensas inversiones, hay fondos de la Comunidad Europea para adaptar a las ciudades a la nueva situación del cambio climático.

Tenemos un gobierno negacionista, terraplanista, que dice que no hay cambio climático cuando la evidencia muestra, ante los ojos de cualquiera que lo quiera ver y que no lo quiera ver, porque después toca, que estamos experimentando fenómenos extraordinarios. ¿Y ante todo esto qué hace? Corta la obra pública. No es que no planifica qué hacer por si ocurre algo, corta incluso obras que tienen que ver con el mantenimiento o con ampliaciones ya previstas. Es realmente de una gravedad, un escándalo inusitado lo que está pasándonos. Porque ahora se viene este Súper Niño probablemente y no hemos recibido del Gobierno nacional ningún ofrecimiento, ningún acompañamiento en materia financiera. Todo lo contrario, todos los días nos enteramos que ante la caída de fondos, ante la apropiación indebida, ilegítima, lo he dicho varias veces, este no es sólo un gobierno desprolijo, ausentista, sino que además es amigo de lo ajeno.

Voy con algunos pocos ejemplos: el Fondo Hídrico es un fondo que se diseñó para atender las modificaciones necesarias, ahora deberían ser más, de la infraestructura hídrica de la Argentina. Ese fondo no es algo que hay que pedir o hay que recaudar de manera extraordinaria. Cada día que alguien carga nafta aporta al Fondo Hídrico.
Hoy tenemos sin ejecutar 293.000 millones de pesos, que ya los aportamos, que ya lo aportó la sociedad, y particularmente, para ser más o menos aproximado, el 40 por ciento lo aportamos nosotros, pero el Fondo Hídrico no está. Se lo robaron y lo han colocado en títulos públicos, en algún instrumento de valorización financiera. Y va a hacer falta, nos vamos a dar cuenta de que esa falta de ejecución —si ocurren estos fenómenos y si no ocurrirán otros— significará que esas inversiones no se hicieron y se robaron la plata. Se la robó Milei y no está.

De la misma manera que no nos aprueba los avales para llevar adelante obras importantes, como la cuenca San Francisco y Las Piedras, y otras obras muy importantes, de la misma manera que tienen prácticamente parado el tramo que le corresponde al Gobierno nacional del Río Salado, de la readecuación del Salado. Había un cuarto tramo, una parte que la hizo la Provincia, la terminamos, asumió Milei, cortó la obra y ahora está haciendo unos pocos trabajos, lo había dejado el ministro Katopodis [Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos] en aquel entonces en un 40 por ciento, sigue aproximadamente igual.

Ya lo hemos visto con el régimen de lluvias, que el río Salado está dragado hasta determinado lugar y luego falta la obra que no hace Nación y luego continúa la obra, que ahora es la quinta etapa, que a pesar de todo esto, de la situación económica, financiera, de la asfixia, de la persecución, de la ideología infecta de que no hay que hacer obra pública, el próximo tramo, el quinto tramo de El Salado es algo que estamos haciéndonos cargo y vamos a llevar adelante, nosotros, la Provincia de Buenos Aires. Pero va a quedar una especie de angostura, un embudo que va a generar problemas, cuyo responsable es el actual presidente Javier Milei, sin duda.

En el Maldonado, en toda la tragedia que ocurrió en Bahía Blanca, estamos absolutamente solos, obras que llegan a los 130.000 millones de pesos, una ciudad que quedó partida porque no tiene los puentes, el Canal se desmoronó, así que estamos llevando adelante la obra. Ha pasado un poco más de un año, tenemos en ejecución la primera etapa, adjudicada la segunda etapa, y ya estamos publicando la licitación de la tercera etapa en unos pocos días. La provincia de Buenos Aires, todos nosotros, solidariamente estamos llevando adelante las obras en Bahía Blanca que, pese a las promesas, a las chicanas, cuenta con la absoluta ausencia del gobierno de Milei, que había proporcionado un puente transitorio, un puente militar, que procedió a cobrarle el alquiler al municipio de Bahía Blanca por el uso. No sólo no pone los recursos que había prometido, sino que además cobra el alquiler para un puente que evitaba que quedara intransitable una ruta.

Esta es la situación, que también tiene en cuenta el robo a los bomberos voluntarios, eso ni siquiera son instituciones estatales, es un fondo constituido, 11.000 millones de pesos para los bomberos voluntarios que tenemos en todos los distritos de nuestra provincia de Buenos Aires, se lo robó Milei. Y entonces recorremos, colaboramos, ustedes, nosotros, pero los fondos no están porque se los robó Milei, y existen, se han constituido, están las fuentes. Se ha hecho y se lo robó, y lo han utilizado para otra cosa que nada tiene que ver con la infraestructura, con las emergencias, y yo diría con nada prácticamente de la vida cotidiana de la provincia de Buenos Aires, ni con la salud, la educación, el trabajo, la producción, ni con nada que atañe a cada uno de los habitantes de la provincia de Buenos Aires.

Esta es la situación y hay un tema más grave que es lo que quiero marcar y quiero que conozcan: la falta de coordinación que implica la ausencia del Gobierno nacional. Si bien algunas agencias siguen funcionando, hay otras como el INA, pero no hay ningún funcionario vinculado al Ambiente en el Gobierno nacional. Lo degradaron de ministerio a subsecretaría y hace dos meses que no hay nadie, y la verdad es que había otros funcionarios pero no se los extraña porque cuando están nos sirven para nada, absolutamente para nada, están ahí cobrando un sueldo, calentando la silla, o haciendo vaya a saber qué cosa, o explicando cómo desde cada oficina hacen lo contrario del objetivo y el propósito de esa dependencia del Estado.

Al que le toca la educación está para desarticular la educación pública, al que le toca la salud está para generar problemas y quitar los remedios, al que le toca la infraestructura está para retacear y no ejecutar las obras, al que le tocaba Ambiente no se ocupa de nada de esto. Nos falta un Gobierno nacional, no sólo que los recursos que enviamos vuelvan a los vecinos y vecinas porque es el aporte de nuestro trabajo el que se están llevando. Y acá quiero recordar un numerito que me parece que hay que tener muy en la cabeza cuando se habla con los habitantes de nuestra provincia, con el pueblo de la Provincia. Nosotros aportamos el 40 por ciento de los recursos. De esos recursos una parte va al Gobierno nacional y no vuelve nada por normativa de la coparticipación primaria. Una parte son recursos que van al Gobierno nacional, otra parte es coparticipable, de esa parte coparticipable nos toca el 20 por ciento, aportamos el 40, de todo, de la parte coparticipable también, recibimos sólo el 20. O sea que ahí hay una discriminación histórica.

Pero hay otro problema más, que es que antes de conformar el Fondo de Coparticipación hay una parte que se apropia el Gobierno nacional, aproximadamente el 60 por ciento del total de la recaudación. Eso debería regresar en políticas, por ejemplo, las obras del Gobierno nacional que se hacen con esos recursos, pero no se hacen. Los remedios del Remediar que se pagan con esos recursos, pero no existe. Entonces, es un doble hurto y es una doble pérdida de recursos. Conclusión, aportamos el 40 por ciento del total de la recaudación nacional, recibimos sólo el 7, estrictamente, que es de la parte coparticipable.

Entonces, la provincia de Buenos Aires está financiando, por un lado el federalismo, eso es un acuerdo histórico, podemos discutir si el número es válido o no, la provincia de Buenos Aires siempre en esto fue solidaria y generosa. Por lo tanto, desde el comienzo aportamos una proporción mayor a la que recibimos. Ahora, este escándalo nunca ocurrió. Que la parte que corresponde al Gobierno nacional nos la quiten y no vuelva de ninguna manera a los vecinos y vecinas de la Provincia que con su trabajo, su consumo, su riqueza y su patrimonio alimentan esos fondos. Es un robo, lo que está pasando es un robo.

Y la falta de coordinación. Porque si no hay Gobierno nacional, cuando las cuestiones son interjurisdiccionales, por ejemplo, que buena parte de los problemas, lo hemos visto en epidemias pero lo vemos en cualquier lado, no respeta fronteras o ríos, o cauces de ríos que atraviesan jurisdicciones, hace falta un Gobierno nacional. Y después, otras políticas que tienen que ser concertadas en base a la articulación, la integración, la unidad nacional, eso no existe más. El Gobierno nacional cree que solo se tiene que dedicar a la bicicleta financiera y a dar beneficios tributarios impositivos a los sectores más concentrados y probablemente más rentables de la Argentina. A esos le da beneficios tributarios impositivos, mientras funden por miles las pymes, y mientras se pierden cientos de miles de puestos de trabajo, eso es lo que está pasando.

Quiero terminar diciendo que vamos a estar el lunes que viene haciendo ese trabajo también, juntándonos, reuniéndonos con el gobernador de La Pampa, donde vamos a ir a hablar también de los temas comunes en punto al fenómeno del Súper Niño. Vamos a llevar adelante reuniones bilaterales o multilaterales de coordinación con otras jurisdicciones para poder llegar a acuerdos que nos sirvan, sobre todo con los que conocen la situación porque viven cerca de aquella frontera, pero pasa también en otras fronteras interjurisdiccionales, donde también vamos a llevar adelante las reuniones.

Y termino diciendo, el Gobierno nacional se robó 293.000 millones de pesos del Fondo Hídrico, ¿cuál es el reclamo? Que se lo devuelva, por lo menos en la parte que nos toca, a nuestra provincia de Buenos Aires. ¿Cuándo? Ya, mañana, lo necesitamos porque hemos abordado inversiones multimillonarias para atender un fenómeno que probablemente nos supere justamente por la ausencia del Gobierno nacional.

Después hay otro fondo que está hecho, conformado para atender emergencias de este tipo, que es el fondo de los ATN, las Asistencias del Tesoro Nacional hacia las provincias. Esa es plata de las provincias, que se detrae del Fondo de Coparticipación que retiene Nación, con alguna arbitrariedad, para poder ejecutarlo en caso de una dificultad financiera o de una emergencia de algún tipo, como puede ser una emergencia climática, una emergencia vinculada a fenómenos como el que probablemente vivamos. ¿Cuánto tiene retenido el Gobierno nacional? 2,1 billones de pesos, una fortuna que no distribuyó en las provincias y que es de las provincias. Vamos a pedir hoy, luego, más adelante iremos precisando necesidades concretas, pero vamos a reclamarle al Gobierno nacional que devuelva la plata de los ATN, del Fondo Hídrico y del Fondo Vial que se robó de la provincia de Buenos Aires y de las 23 provincias argentinas.

Muchísimas gracias, muchas gracias, mucha fuerza y a trabajar. Gracias.