Muchísimas gracias, Miguel [Miguel Ángel Lunghi, intendente local], Rogelio [Rogelio Iparraguirre, diputado nacional]. Muchísimas gracias, Tandil. Gracias por recibirme de nuevo de esta manera. Las condiciones climáticas hoy a la mañana, desde ayer, estaban complicadas para venir por aéreo, así que vinimos por ruta. ¿Cómo nos íbamos a perder, Rogelio, este hermoso acto, este hermoso encuentro? Acá estamos haciendo lo que hay que hacer. Hoy estamos haciendo un acto importante de entrega de viviendas, son 52 primeras viviendas de un conjunto de 118 a las que le falta muy poquito.
No tengo otra que hablar de lo que está ocurriendo porque hoy hay una sesión en el Congreso Nacional donde se discute el veto del Presidente Milei a la ley para darle una ayuda a familias con un discapacitado, una discapacitada, donde se discuten cuestiones tan importantes como jubilaciones, como ingresos para las provincias.
Hoy es un hecho importante de la división de poderes, de la democracia argentina, pero que nos llama a reflexionar sobre cuestiones muy profundas, que están pasando en el país. Por eso empiezo retomando lo que planteaba el intendente Lunghi.
Él decía, obviamente, somos de fuerzas políticas distintas, pero decía una gran verdad: que a un municipio no le dan los recursos para hacer determinadas obras. Y a una provincia tampoco le dan los recursos para hacer determinadas obras. Cuando no le alcanza al municipio, históricamente, en la Argentina, en la Provincia, en el planeta Tierra, cuando no le alcanza a un gobierno local recurre a lo que sería la provincia, el Estado en algunos otros países, y cuando a la provincia no le alcanza recurre al Gobierno nacional.
Esto es algo relativamente sencillo de comprender, porque el volumen de recursos que puede tener una municipalidad es naturalmente menor que el que puede tener una provincia y, a su vez, es mucho menor que los recursos que tiene el Gobierno nacional. Pasa en todos los países del mundo, en todo el planeta Tierra, menos en uno. Hace 2 años que ganó las elecciones, prácticamente dos años que ganó Milei y está haciendo algo que no tiene antecedentes mundiales ni históricos en la Argentina. Yo creo que es el único gobierno del mundo y de la historia —ya que le gusta decir “el mejor, el mejor, el mejor”— que no va a haber inaugurado una sola obra pública; no inaugura y paró las que estaban en marcha.
No tiene precedentes, porque es tan claro, tan fácil, o por la negativa, tan incomprensible, —perdón que diga esto— tan tonto pensar que un Gobierno nacional puede no hacer obras. Las rutas nacionales que recorren el territorio argentino no pueden ser jurisdicción de un municipio ni de una provincia, porque atraviesan varias provincias. Lo que digo parece algo bastante pavote. Yo lo explico así y dicen, “obvio que los gobiernos nacionales hacen obras, puertos, Canal Magdalena, rutas nacionales, viviendas”. Todos los gobiernos del mundo, menos uno; y no lo puede hacer un gobierno provincial ni un gobierno municipal por la magnitud de los recursos, por la naturaleza de la obra, no tiene sentido, si no yo haría una obra, una ruta que llegue hasta la frontera con Río Negro, hasta la frontera con la Pampa y después seguiría un camino de tierra. Si no hay una política de tener colectividad nacional, no se entiende para qué seríamos un mismo país si esto fuera así.
Lo mismo pasa con las políticas vinculadas a la educación, a la salud, una epidemia. Las políticas de regulación de los medicamentos, ahora que pasó este lío que estamos teniendo por falta de control y falta de regulación con un medicamento que ha generado muertes. En todo el planeta hay gobiernos nacionales que hacen obra pública, que son rectores en salud, en educación, que se ocupan de los medicamentos, de los jubilados. Hay un solo país del mundo donde hay un presidente que cree que no se gobierna ni con rutas, ni con ambulancias, ni con patrulleros. Cree que todo se soluciona con una motosierra.
Mi repudio, mi rechazo a un gobierno que nos está dejando en una situación de precariedad, de abandono a este intendente, a este gobernador. Ha parado toda la obra pública, el mantenimiento que no hacen de las rutas. Recorro habitualmente, por eso vine varias veces a Tandil, pero recorro, recorremos los ministros toda la Provincia de Buenos Aires, donde pasa la Ruta 3, la Ruta 5, la Ruta 7 y todas las rutas nacionales que tenemos en el territorio. Banderazos, quejas de los vecinos, empieza a haber pastos crecidos, peligro de incendio, baches enormes, accidentes, abandono.
Y además está presentado como una cuestión de ahorro presupuestario. Es mentira. Descuidar por años las rutas nacionales, un día alguien la va a tener que arreglar y va a salir mucho más caro. Hay un cálculo: un año de abandono de una ruta, de una obra pública equivale a cuatro años en término de lo que va a haber que hacer para recuperar. Ha dejado 1.000 obras paradas en la provincia de Buenos Aires, 80 escuelas, cloacas, obras de agua, ha dejado 16.000 viviendas sin terminar Milei. Y no es un ahorro, no es la eficiencia. Esto va a generar enormes costos porque esa obra un día alguien con dos centímetros de comprensión la va a tener que terminar, y va a salir muchísimo más cara.
La obra que para dos años, tres años, contratos para rescindir, ni hablar del deterioro, puede haber obras que se vandalicen, que se intrusen. Pero, además, una vez que se para la obra —lo estamos haciendo con la ministra Batakis— hay que retomar, juicio con la empresa a la que no se le pagó. Supongamos que se rescinde el contrato. Lo explico para que se entienda bien, aunque es sencillo, porque hay alguien que no lo está entendiendo, y es Presidente de la Nación, y no lo está entendiendo, y nos está generando un costo, un daño, un deterioro incalculable.
Y hablo de la obra pública, ni hablar de los remedios oncológicos que interrumpió. ¿Cómo se calcula ese daño? Ni hablar de los recursos que le quitan a los discapacitados, ¿cómo se calcula ese daño? Ni hablar que cortó el Remediar, que cortó todos los planes nacionales, que son antivacunas, que no creen en el cambio climático. No sé qué más tiene que pasar después de las inundaciones, las sequías y los tornados que hemos tenido, para que se entienda que hay una crisis climática.
Pero una obra que se abandona, después para retomarla hay que traer otra empresa. Lo hicimos, me acuerdo un caso, en el barrio Kennedy en Berazategui, porque eran unas viviendas que había parado no este gobierno de Milei, sino ya Vidal y Macri. Estaban destruidas, les faltaban los cables; entonces las quisimos terminar, más caro que empezarlas de nuevo. Porque qué empresa —acá tenemos gente que se dedica a la construcción— va a tomar esa obra que requiere una garantía. Hay que hacer un estudio pericial de cada una de las viviendas a ver qué tienen. No, no se puede planificar “voy poniendo los ladrillos”, “voy poniendo el techo”.
Hay algunas que tienen daño estructural; tuvimos que demoler un montón de viviendas. Esto no es ahorro, es un despilfarro del Presidente Milei. Tremendo despilfarro, tremendo daño. 16.000 familias, como las 52 de hoy. Lo digo porque lo están viviendo ustedes, con las lágrimas en los ojos, recibiendo la vivienda, otras familias que estaban esperando una vivienda al 80, 90 por ciento, [que significan] dos mangos para el presupuesto nacional y Milei las paró.
Entonces, empiezo por lo que decía Miguel, se necesita un Gobierno nacional. No hay. Se necesita para un montón de cosas, ni hablar para lo que está postergando en defensa de la soberanía nacional, de la industria nacional, de la economía de las familias, ni hablar. Pero se necesita para la obra, la educación, la salud, la seguridad. Ha cortado todos los recursos. Cree que se tiene que ocupar solamente de lo financiero y de nada más, ni siquiera de lo macroeconómico; de lo financiero, de sostener un dólar planchado, y hay todo un lío con la tasa de interés, endeudamiento, de eso solo. De eso solo.
Lo dijo el otro día: “nosotros nos ocupamos de la macro, pero no de la micro”. Le voy a decir porque por mi formación soy economista. ¿Saben qué es de lo que no se ocupa la micro? De la vida real, cotidiana y diaria de 17 millones de bonaerenses. De eso no se está ocupando. De si les alcanza o no les alcanza, de si están enfermos, para eso hay gobierno, para eso hay Estado en todo el planeta, menos en la República Argentina.
Esa situación estamos pasando. Para los opositores, los que no estamos de acuerdo con lo que piensa Milei, con quien es difícil estar de acuerdo, lo digo aún poniéndole voluntad y ganas, no se entiende. Liberal, libertario, anarcocapitalista, austríaco, todas las ideas son ajenas, no se entienden. Además de que va cambiando todo el tiempo en su política económica. Dice que no se va a juntar con la casta, que iba a traer toda gente nueva y ahí vemos a Patricia Bullrich, Petri, Toto Caputo, el ministro de Macri, Sturzenegger. ¿Qué gente nueva? Vino con los mismos de siempre y a favorecer a los mismos de siempre.
Pero más allá de hacer un análisis de la política económica, quiero decir esto para que quede claro: a los que piensan distinto los insulta, los agravia, los agrede. Creo que hemos —me permito decir y me incluyo— naturalizado un poco que un Presidente de la Nación ande insultando a artistas populares, a dirigentes, a presidentes, a periodistas. No está bien. No corresponde.
A mí me ha insultado, prácticamente, de manera cotidiana. Nunca, en este más de año y medio, me van a escuchar contestándole con un insulto. Nunca. Pero porque es una cuestión de tolerancia, de convivencia. ¿Qué ganamos diciendo que el que piensa distinto es una rata, un chorro, un asco? ¿O que “nunca más” al que piensa distinto por pensar distinto? ¿Erradicar a los otros? Yo hoy quiero celebrar también que un gobernador del peronismo y un intendente del radicalismo estemos entregando viviendas para los habitantes de Tandil. Debería ser normal. Quiero decir algo que me dijo uno de los que recibió recién la vivienda. Me dice: “es una infidencia, cuando ganaste la elección, el segundo mandato, festejamos todos porque nos dimos cuenta de que se iba a poder terminar la vivienda”.
Claro, porque nos comprometimos a terminar las viviendas que habíamos comenzado. Y quiero decir —porque ahora hay elecciones—que si acá estuviera parado un dirigente político de la fuerza de Milei, primero no estaría parado porque estaría insultando al intendente, a Rogelio. Hay pocos intendentes que se hayan, no eran libertarios ni violetas, teñido. Hay muy poquitos, ahora algunos más, pero uno no quería reunirse conmigo porque tiene esa política de que el que piensa distinto es enemigo y hay que erradicarlo. Entonces, primero no estaría parado acá, pero segundo, si estuviera parado acá, seguramente no traería viviendas porque está en contra de la obra pública, está en contra de que haya derechos. Lo digo así porque lo han puesto de esta manera.
Nosotros decimos que donde hay una necesidad nace un derecho, y ellos dicen que no, que no hay un derecho porque cumplir con los derechos de los que no tienen la billetera gorda es muy caro, entonces, ya está, no hay más derechos. El Gobierno dijo: “el Estado no está para cumplir los sueños de nadie”. Es muy cruel, pero lo digo concretamente: no habría entrega de viviendas, no habría patrulleros, no habría ambulancias, no habría nada, aunque Miguel dijera que no le alcanza al Gobierno municipal, porque me está pasando a mí como gobernador, que no nos dan nada de lo que corresponde, de lo que dice la ley y la Constitución Nacional, nada, nada.
Entonces, yo comparto esta angustia con ustedes, por la alegría que tienen estas familias de recibir la vivienda y por la tristeza de 16.000 familias a las que Milei les pinchó, les mató el sueño de tener la vivienda propia. Porque nosotros no podemos actuar sobre las viviendas nacionales y llamo la atención porque hay elecciones y porque que Milei esté ahí —lo digo con toda tranquilidad— fue una decisión de la mayoría de los argentinos. Está Milei ahí, pero tal vez porque era simpático cuando andaba en Tik Tok con la motosierra, diciendo que iba a renovar todo, y no sé qué, con la casta.
Hoy lo vemos lleno de casta, amigo de la casta; lo he visto ir 25 veces al exterior, a los Estados Unidos, y no lo he visto una sola vez pisar una escuela pública, un hospital público, una fábrica de industria nacional, un destino turístico bonaerense, nunca. Ya da para preguntarse por qué lo aplauden tanto en Wall Street. Que no creo que tengan una simpatía por la Escuela Austríaca ni por nada, es porque está haciendo negocios inmensos para sectores muy pequeños y muchos de ellos no viven en la Argentina. Ahora les cuento un poquito más de si hay plata, o no hay plata. Dije que iba a ser breve, entonces termino.
Con mucha dificultad porque nos han cortado —con esta idea de Milei de fundir a las provincias— todos los fondos que pudieron, pero acá están las viviendas con las que nos comprometimos con el pueblo de Tandil. Y continúan. Y van a estar las otras y haremos todos los esfuerzos posibles. Después, hay unas poquitas obras que abandonó Milei que nosotros podemos continuar, más allá de la dificultad financiera, por cuestiones administrativas.
Por ejemplo, Milei, ustedes saben que es enemigo declarado de la educación pública, de la universidad pública y de los científicos argentinos, de la ciencia y la tecnología, del Conicet. Paró todas las obras en las universidades nacionales, muchas de ellas tienen asiento en la provincia de Buenos Aires. Nosotros ahí tenemos algo que hacer, porque como la obra está en cabeza de la universidad, si nosotros le proveemos, a través de algún convenio, recursos, la universidad puede terminar las obras. Por ejemplo, la Universidad Nacional del Centro tenía una obra para concluir, la paró Milei, en jurisdicción nacional, la va a continuar la Provincia de Buenos Aires.
Pero tiene que ver con que si a los pibes y pibas les mostramos que la universidad pública está desfinanciada, está ahogada y en decadencia, y nos empezamos a quedar sin futuro. Por eso, continuar la obra en la universidad pública era para nosotros importante como lo es seguir construyendo escuelas. Estuvimos hace poco inaugurando una obra monumental. El IPAC y el Conservatorio. Hemos traído, también, tres jardines de infantes. Pero me decían que hay un tema con la Técnica 3. Recién estaba cuchicheando con el Intendente, vamos juntos a terminar la Técnica 3, estamos discutiendo si mitad y mitad, 70-30. Importante continuar las obras, pero es importante porque continuar las obras también es dar una perspectiva de una vida mejor.
Dos cositas cortitas más. Una primera tiene que ver con esta idea de si hay un derecho o no hay un derecho y qué es la libertad. Milei termina sus actos gritando “viva la libertad” y está desfinanciando la educación primaria, el jardín, la secundaria, la universitaria. ¿Va a ser libre o no va a ser libre el pibe y la piba que no se pueda pagar la privada? Porque si terminamos con la universidad pública y gratuita, con la escuela pública, ¿va a ser libre o no va a ser libre? Yo veo que no, que en la provincia de Buenos Aires la inmensa mayoría de las familias, de los pibes y pibas, de los adolescentes, van a la escuela pública, la inmensa mayoría. Y van a la escuela pública, obviamente por la por la cercanía, por la calidad, pero muchos de ellos, la gran mayoría, tampoco tiene los recursos para pagar una privada, una universidad privada, la salud privada. Recién veíamos cuánto sale una privada, una prepaga: de 400.000 pesos a 1 millón de pesos.
¿Seremos libres si hay que pagar un palo o 500 lucas por mes para no morirse, para que te cuiden la salud? Yo veo que es un concepto bastante limitado de libertad, bastante acotado. Es libertad de permanecer vivo o de curarse para el que tiene los recursos propios para pagarse la salud privada, de educarse, de prepararse, de ser arquitecto, abogado, ingeniero, para el que tiene los recursos, la billetera para pagarse una universidad privada y en Tandil, que no hay probablemente todas las carreras, entonces se tiene que ir a vivir a no sé dónde. ¿Cuántos van a ser los que puedan acceder a la educación universitaria? Muy poquitos, esos van a ser libres. ¿Y el resto? Yo le quiero comentar a Milei que para el resto se ha inventado un mecanismo, un procedimiento, una institución que se dedica a que los que no pueden por la billetera propia, tengan igual la oportunidad de hacerlo, igualdad de oportunidades. Ese instrumento se llama Estado, se llama educación pública, gratuita, se llama salud pública, se llama esa ambulancia que le trajimos al intendente.
Y me parece que tampoco es tan difícil de comprender, pero no lo comprende. Y se lo han dicho en la cara, lo vi el otro día. A una familia que tiene un hijo, una hija discapacitada, le dijo un funcionario: “no es mi problema, tuviste un hijo discapacitado, con discapacidad, no es mi problema. ¿Por qué yo tengo que pagar el peaje y vos no?”. Yo le explico por qué. Porque el pueblo bonaerense y el pueblo argentino es un pueblo solidario. Entonces, sí nos duele que una familia tenga una dificultad de este tipo, económica, para abordar lo que necesita y no lo tenga. Para eso está la comunidad y para eso está el Estado.
Por eso, yo creo que hoy traemos, también, con el Fondo de Seguridad: 7 patrulleros, 7 autos, 5 camionetas y 14 motos. Esto lo veníamos comprando con un fondo que nos daba el Gobierno nacional, que nos permitió ampliar la flota porque cuando llegamos teníamos 790 patrulleros. Y con estos que estamos entregando a los municipios, estamos terminando de comprar 7.300 patrulleros en la Provincia de Buenos Aires. Milei nos los cortó. Entonces constituimos un Fondo de la Provincia de Buenos Aires para girar a los municipios, así pueden adquirir los patrulleros que necesitan.
Son cosas que están pasando, y termino con mi opinión: no va más, eh. No va más. Estamos todos, cada uno de ustedes, con dificultades económicas, ante un Gobierno insensible, negador, que dice que todo el mundo está bárbaro y llega a fin de mes, lo dijo Milei, porque si la gente no llegara a fin de mes habría un tendal de cadáveres; lo dijo, lo escucharon. Eso gobierna la Argentina hoy: alguien que piensa que si la gente no llega a fin de mes se muere. Igual es problema de ellos: si se cierran los comercios, las industrias, problema de ellos; que si no hay turismo, problema de ellos; que si la gente no puede pagarse los medicamentos, problema de ellos. Eso es lo que está pasando.
Por eso, yo creo que el 7 de septiembre tenemos una gran oportunidad, una inmensa oportunidad, que trasciende a la dirigencia política porque hay que ponerle un freno a un Gobierno insensible y a un Gobierno cruel, y eso se hace de una sola manera en democracia, que es con el voto en la urna.
Así que, este 7 de septiembre, en vez de quejarnos, en vez de murmurar, pongámosles un freno a los que piensan que cada uno se tiene que salvar solo, que no hace falta salud, educación, vivienda, rutas; pongámosle un freno a Milei.
Muchas gracias.