Buenos días a todos y a todas. Decía el Gato [Gastón Granados, intendente local] que esta es la visita número 23 al municipio de Ezeiza. Es una visita que vale por dos, Gato.
Decía hoy a la mañana —ahora explico por qué— que es una visita que vale por tres porque primero, hoy vinimos, decía mal tiempo, que iba a llover, y miren el día peronista que tenemos: un día soleado, un día hermoso para disfrutar lo que estamos haciendo.
Vale también porque hemos hecho de todo. Recién les contaba un poco el intendente, hoy estuvimos inaugurando inversiones muy importantes en una base que tenemos de la Policía, del Grupo Halcón, donde se está no solo invirtiendo en capacidades, armamento, lo que le faltaba cuando llegamos, hoy tenemos una inversión enorme de última tecnología. Este es un grupo muy específico; forma parte de nuestras Fuerzas Especiales. Las Fuerzas Especiales incluyen a la FBA [Fuerza Barrial de Aproximación], son como 5.000 agentes —cuando llegamos había 600—; luego la UTOI [Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas], después el Grupo Motorizado. Son cuerpos especiales.
Pero el Grupo Halcón es el que se ocupa de las tareas más complicadas cuando hay algo grave, grave, ahí está el Grupo Halcón; son 114 agentes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, tiene una capacitación de nivel internacional, pero nos faltaba generar un lugar para entrenamiento. Así que apareció, como siempre, el municipio de Ezeiza, su intendente, el Gato, y dijo: “yo voy a hacer la inversión que hace falta”. Así que hoy, en Ezeiza, lo mejor de nuestra capacidad es la Policía entrenándose.
Luego, una fábrica que está expandiéndose, dando nuevos puestos de trabajo, pero no encontraba crédito, tampoco el lugar adecuado, no encontraba las garantías. Un día nos encontramos con el empresario, casualmente, en la visita anterior, estábamos inaugurando una subdelegación de la Policía y aparecieron varios empresarios. Yo les preguntaba: “¿está difícil la situación?”. “Sí, está muy difícil, no hay ventas, no hay ventas. Está complicada la vida de todos los días”, respondían. Les dije: “en una situación así, pueden contar con el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, con el Municipio de Ezeiza, si necesitan al Banco, si necesitan al Ministerio”.
Y tenían que hacer una ampliación, que tiene que ver con readecuarse a la situación que estamos viviendo, pero con una importante inversión, entonces ahí estuvimos. Y yo les dije: “pueden comunicarse, hablen con el intendente”. A las 8 de la mañana, hace poquito, el empresario lo llama al Gato, el Gato se comunica con el Presidente del Banco, y ahí hay nuevos puestos de trabajo para Ezeiza. Ven que tiene que haber Estado, aún para colaborar y contribuir con los empresarios emprendedores que invierten. Así que hemos hecho esa visita también.
Y luego estuvimos haciendo una inauguración de algo muy importante para todos los vecinos de Ezeiza. Acá la tenemos a Cristina Álvarez Rodríguez, que se ocupa de las Casas de la Provincia de Buenos Aires. La Casa de la Provincia está enfrente al Municipio, es un lugar donde funcionan ARBA, nuestra administración tributaria, el IPS, el IOMA, pero también está el Ministerio de Mujeres y diferentes dependencias de la Provincia de Buenos Aires que estaban en Ezeiza, pero dispersas, lejanas; una funcionando en algún lugar prestado, otra en algo que alquilaba, otra en algo que le prestó el intendente. Necesitábamos que tuviera un lugar como corresponde. ¿Qué quiere decir esto? Con conexiones a la Provincia a través de la tecnología digital para que puedan dar una respuesta inmediata, pero también fundamental… Tenemos el Registro, nuestro registro provincial, así que una sala para casamientos. Me dijo el Gato, el otro día habíamos inaugurado seis escuelas, este viernes pasado se casaron seis parejas acá en el nuevo Registro de las Personas de Ezeiza.
Concentrar todo, que esté en las mejores condiciones, un edificio precioso, moderno, frente a la Municipalidad, tiene que ver con el federalismo, con que no puede ser que en la provincia de Buenos Aires, esta provincia tan importante, haya que hacer buena parte de las cosas en La Plata, o no puede ser que si las hacés en tu municipio sea en un lugar que no esté en las condiciones que corresponden. Así que esta Casa de la Provincia es la número 23 que inauguramos en la provincia de Buenos Aires, y tenemos varias más en obra.
Y ahora estas maravillosas viviendas, que son culminación de una historia, de una trayectoria muy especial. Estas 93 viviendas tienen que ver con 93 familias que estaban ubicadas en un lugar que era peligroso o que era inadecuado por la cuestión de los arroyos, del agua. Entonces había que buscar una solución digna, que tenga en cuenta las necesidades de las familias, pero que también contribuya a un crecimiento armónico del Municipio de Ezeiza. Así que, con el Gato, y a través de nuestro Ministerio de Vivienda –acá está la ministra Silvina Batakis– había que construir un barrio, se necesitaban las tierras. Pusimos de todo un poco, pero hoy tenemos estas hermosas viviendas. Recorrí una de ellas, hermosas viviendas y hermoso el barrio que se está formando. Es importantísimo, para nosotros, la familia, pero también el barrio, el municipio, la provincia, el país.
Se empieza así, con un lugar adecuado, con un lugar accesible para ustedes, con un lugar que les permita desarrollar sus actividades, formar su familia, crecer con la familia. Así que, hoy estamos entregando 93 viviendas, y como dijo el Gato, en un momento muy complicado, muy, muy complicado. Hoy ya no es un problema llegar a la casa propia, es un problema para muchas familias alquilar. Tenemos a un presidente que ayer se peleaba, no sé si lo escucharon. Estaba en un evento y empezó a decir que era mentira. No, dijo otra palabra, que me voy a permitir decirla, yo no suelo hablar así. No porque no lo haga en privado, pero tengo un micrófono, soy gobernador, debería escuchar esto el Presidente.
Hay ciertas cosas que tienen que ver con el lugar que uno ocupa, más allá de lo que uno es o cómo lo educaron o cómo se conduce con los demás. Fíjense, decía que era “una pelotudez”, dijo así, decir que no se llega a fin de mes. Dijo: “escuché que dicen que no se llega a fin de mes y eso está mal, porque si fuera cierto que no se llega a fin de mes y que se llega al día 20 —porque tomó eso que creo que fue una encuesta que decía no sé cuánto, 70, 60 y pico por ciento, que no llegan a fin de mes— si fuera cierto, entonces quedan 10 días y no podrían comprar su comida, su bebida”, dijo, como que se moriría la gente. Miren las cosas que hay que escuchar. Entonces les voy a preguntar a ustedes, desde que está Milei, ¿se llega a fin de mes? ¿Sí o no? [Responden que no] Bueno, ahí está.
Se puede pelear con la realidad, se puede pelear con nuestra forma de hablar, pero no sirve, no sirve. Yo creo que se sentía gracioso porque lo hacía en chiste, se burlaba de los que dicen que no llegan a fin de mes porque les dice: “¿saben qué? Si no llegaran a fin de mes, estarían muertos”. Miren qué idea fantástica. Se cree inteligente o se cree gracioso.
Y la verdad es que la situación es muy mala. Sobre lo malo que es, hay que escuchar que el Presidente de la Nación se burle de los que la están pasando mal. Y sí, claro, es una forma de decir la gente llega a fin de mes, pero llega mucho peor. ¿Cómo llega? Postergando. Claro, ¿cómo llega? Cosas que hacía antes no puede hacer. Tal vez alguna compra que hacía antes, lo vimos el Día de la Madre… Mirá que hay que romper el Día de la Madre en la Argentina… En caída las ventas porque la gente no puede, no llega a fin de mes. Entonces estira el sueldo, el ingreso —el que tiene ingreso—, lo estira y después, si no, se endeuda. Si Milei entendiera esto, entendería también por qué hay 22 millones de personas endeudadas y 6 millones de esas que no pueden pagar ni la cuota de la deuda. Y se endeuda con la tarjeta de crédito, con una financiera, con algún familiar o de fiado y acumula deudas. Entonces llega peor y se le complica cada vez más.
Hay varias posibilidades. Una, que no conozca la realidad, eso ya es gravísimo. Otra, que le mientan. Pueden ser ambas cosas porque como no recorre, no lo hemos visto en Ezeiza. Lo hemos visto cuando se va a apoyar presidentes extranjeros o cuando se va a hacer campaña para otros, no lo hemos visto recorrer los barrios de Ezeiza. Miren, no sería mala idea. Si quiere saber si la gente llega a fin de mes, ¿por qué no recorre los barrios de la provincia de Buenos Aires y le pregunta a la gente cómo está con las políticas que toma? No es tan difícil. O lo peor, que puede estar pasando también, que no le importe. Tal vez es eso, que no le importa, le importa Trump, le importa Netanyahu, le importan sus aliados internacionales de la ultraderecha y no le importa cómo está viviendo nuestra gente.
Por eso esto vale más en este momento. Vale más porque, así como todas las familias están con problemas, la gran mayoría, también eso repercute en los gobiernos, municipal, provincial; a eso se suma que Milei quiere asfixiar a los gobiernos. El Gobierno nacional se borró, no da medicamentos, no ayuda en las escuelas, no ayuda en la obra, no ayuda en nada, entonces todo descarga sobre los intendentes, sobre el Gobierno provincial y, sobre eso, nos quieren fundir a nosotros, como diciendo “yo ya destruí el Estado Nacional, ahora quiero que a ustedes se les rompan los Estados porque hay cada vez más necesidades y tienen menos recursos”.
Así que hoy, poder haber hecho todo esto que hicimos en Ezeiza, Gato, me parece que lo que muestra realmente es otra forma de ver qué es gobernar. Y gobernar para nosotros es crear trabajo; es construir viviendas, para mejorarle la vida a gente que vivía en condiciones que no son las mejores; para nosotros es cumplir con el derecho a la salud, a la educación. Para nosotros gobernar es seguir invirtiendo en la universidad pública, en las rutas, en los caminos, en la construcción. La Provincia de Buenos Aires sigue con la obra pública porque le hace bien a la familia tener la vivienda y a los laburantes construirla. Así que no es tan difícil, Milei, basta conectarse, poner el corazón, la cabeza o algo donde está el pueblo. Hay que estar cerca del pueblo.
Así que muchísimas gracias. Muchísimas gracias, Gato. Muchas gracias a todos, a todas. A seguir peleando. Muchas gracias.