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BAHÍA BLANCA

Palabras del Gobernador Kicillof durante una entrega de viviendas

Miércoles 18 de Marzo 2026

Buenas tardes a todos y a todas, la verdad que muy feliz, muy contento, siempre disfrutando lo que es uno de los momentos, de los actos más lindos que uno tiene como gobernador, que es entregar las viviendas a las familias que las vienen esperando. 

Hoy hay acá muchísima emoción, muchísima alegría y hay 101 familias a las que les estamos cambiando la vida. 

Varios comentarios. Primero, las palabras de quienes me precedieron, del intendente [Federico Susbielles, intendente de Bahía Blanca], de la ministra [Silvina Batakis, ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano], de quien está a cargo de la cooperativa, ya le pusieron un marco a lo que estamos haciendo hoy, un sentido, y además un contexto. Hoy estamos entregando viviendas en Bahía, en la provincia de Buenos Aires, en un país donde la vivienda en general, el grueso de la vivienda, la hizo el Gobierno nacional, en la historia argentina, los planes de vivienda. Incluso hay localidades enteras, acá veo a muchos intendentes de la región, barrios enteros que son producto y fruto, algunos tienen décadas y décadas, de la planificación en materia habitacional, urbana, de vivienda, que siempre estuvo a cargo de los gobiernos nacionales.

¿Por qué los gobiernos nacionales se hacían cargo de la vivienda? Porque es función, casi es obligación mirando nuestra Constitución, de quien preside la Nación, del Gobierno argentino, pensar en dónde falta, qué dificultades hay en materia habitacional. Es un hecho constante y reiterativo, no sólo de la Argentina, sino de buena parte del continente y del mundo, que el salario del laburante no alcanza para la vivienda propia. Es un problema, podría decir, histórico y mundial; lo es en Estados Unidos, en Nueva York, en los lugares más desarrollados del mundo y más todavía en países, en regiones, donde los salarios se encuentran más lejos del precio de la tierra y de la construcción, y donde además hay ciclos económicos complicados.

O sea que, por motivos que no vale la pena ponerme a explicar pero que deberían resultar obvios, los gobiernos nacionales en todo el mundo tienen como objetivo y como función conseguir que la población de sus países pueda acceder a la casa propia. Es transversal y pasa con gobiernos de derecha, con gobiernos de izquierda, con gobiernos populares, con gobiernos de una tradición conservadora. Ha pasado en la Argentina, planes de vivienda, proyectos de vivienda, con gobiernos radicales, peronistas, del PRO, después mejor, peor, más, menos. Pero estamos en una situación tan excepcional, tan estrafalaria, tan extraña, tan bizarra.

Esta es la primera vez en la historia argentina y es la primera vez, además, que uno podría proyectarlo a escala planetaria casi, que un gobierno nacional dice “no voy a construir una sola vivienda, ni una sola vivienda”. Y lo digo porque tal vez alguien, cualquiera, metido un poco en la cotidiana, en la local, en la de su comunidad, su municipio, su provincia, o mirando la tele, no tiene perspectiva y no puede poner en una mirada más amplia lo raro que es lo que está pasando en la Argentina.

Es un gobierno el de Milei, que probablemente sea el primero en la historia que dice “no voy a hacer una sola vivienda”, pero que, además, dice “no lo voy a hacer porque el mercado resuelve todo. No tiene que haber Estado. Voy a destruir el Estado”. Y uno dice “no, pero el Estado es la educación pública”, “voy a destruir el Estado”; “el Estado es la salud pública”, “voy a destruir el Estado”; “el Estado es la obra pública”. Acá tenemos algunas obras paradigmáticas paradas que generan muchas dificultades, accidentes. “No importa, no voy a hacer nada”, eso es lo que dijo Milei.

Y yo llamo la atención sobre esto. Empiezo con la cuestión de la vivienda, no existe. Porque al mismo tiempo con esta idea de que el mercado resuelve todo, para que se entiendan las cuestiones, porque recién estábamos entregándole una llave a una de las familias, le preguntamos dónde vivía antes y me dice “alquilaba”. ¿Y cuánto era el alquiler? “1.200.000 pesos”. 1.200.000 pesos, con los sueldos que hay. Pero, ¿por qué tenemos ese alquiler también? Porque este Gobierno que dice que la libertad es destruir el Estado, que la libertad es que nadie ayude a nadie y que cada uno se salve solo o luche o batalle solo, desreguló, recuerden — porque una de las primeras cosas que hizo fue empezar a desregular con esta idea de que el Estado entorpece, dificulta, arruina a lo privado—  el mercado de medicamentos, el mercado de las prepagas.

Las prepagas subieron muchísimo más que la inflación, que los salarios, resultado de la idea fabulosa y fantástica de desregular, no eran empresas quebradas, pero desreguló. ¿Qué pasó? Cobraron más, y la gente se quedó sin salud, como la venía teniendo. Y desreguló los medicamentos al mismo tiempo. El precio de los medicamentos ha crecido como las naftas, ¿vieron que desreguló las naftas? Creo que tuvimos, ahora ni sabemos cuáles son los aumentos, pero estalló la guerra en Medio Oriente, y acá subió la nafta, creo, calculo 11 por ciento, y sigue subiendo. Desreguló los alquileres, dijo, “acá había un problema en la Argentina, yo lo soluciono, corramos al Estado, arréglese cada uno como pueda, el que alquila, el inquilino”.

¿Y qué es lo que pasó? Estas cosas. Pasó que los alquileres, ahora, se ajustan de manera periódica, pasó que los precios de los alquileres, ahora, en algunos casos se llevan 30, 40 por ciento del salario. Es decir, que con esta idea de que la mano invisible resuelve todo y que todo lo resuelve el mercado, tenemos alquileres que no se pueden pagar en muchos casos, la gente anda mudándose, viendo, renegociando todo el tiempo; sueldos que, miren la particularidad, los sueldos no, los sueldos no son libres, los alquileres sí, la nafta sí, los remedios sí, las prepagas sí, los sueldos no. Ayer leía en el diario que el Gobierno nacional va a cambiar el parámetro, hasta ahora decía, “los sueldos se tienen que ajustar como máximo 1 por ciento”. Con una inflación que viene creciendo, 2,9, 2,8, o sea los sueldos estaban pisados por debajo de la inflación. Ahora dijo, “vamos a dejarlos hasta 2 por ciento”. Las paritarias pisadas, el dólar pisado, pero los costos, los gastos, la vida, cada vez más cara.

Y al mismo tiempo, un mercado de alquileres que anda mal, que se vuelve impagable y un gobierno que abandonó la construcción de viviendas. Es un combo explosivo y es parte del problema y del drama de que la guita no alcance, porque se te va en los servicios, los servicios también, a precio internacional, por eso esto de la guerra acá, tan lejos, como la tenemos y nos aparece en el surtidor, en el medidor de luz, porque lo que dijo Milei es el precio a valor internacional. Todos los costos, los gastos, la inversión liberada y el salario pisado. Y así le está yendo a la gente, es una situación realmente muy difícil y una enorme estafa. 

Por eso yo quiero decir que a mí me llena de alegría, de emoción y comparto con ustedes, porque hoy acá estamos haciendo lo que hay que hacer, a la gente no le alcanza, a un sector muy grande de la sociedad no le alcanza para llegar y acceder a la vivienda propia, la vivienda es un derecho, acá están las viviendas. Nos gustaría poder hacer mucho más.

A un problema del pueblo, de los vecinos y vecinas, hay que buscarle una solución. Por eso, hoy me decía Fede que hay 250 viviendas que paró Milei, hay 16.000 viviendas en toda la Provincia que paró Milei. Llegó y paró la Ruta 33, ni un peso más, y no le importó nada.

Esas viviendas que paró Milei, las 250, hay algunas que están al 90 y pico por ciento. Imagínense, cada mes que pasa, cada año que pasa, nos cuesta plata también, porque una vivienda sin terminar, abandonada, puede ser intrusada, vandalizada, pero además se deteriora. Imagínense las familias necesitando la vivienda y hay viviendas que les falta un 5, un 10 por ciento para terminar.

Alguien dirá “pero el Gobierno nacional no tiene plata”. Es mentira, que no les vendan más ese buzón, porque lo que paga cada día de intereses, lo que paga cada día al sector financiero, lo que hace que Argentina haya sido el lugar con más ganancia en dólares invirtiendo en títulos públicos del mundo, 88 por ciento desde que llegó Milei. ¿Y eso quién cree que lo paga? Yo lo digo porque es importante comprenderlo: eso lo paga Bahía, lo paga la Provincia de Buenos Aires, lo paga toda la Argentina, y no va para la Argentina, va para la timba. Ahora apareció lo de Libra, las criptomonedas, va para todo un negocio que no tiene que ver con nosotros.

Le venimos reclamando al presidente de la Nación que cumpla sus responsabilidades, las leyes, los presupuestos, que le devuelva a la Provincia de Buenos Aires todo lo que le quitó, todo lo que le debe. Yo sé que va a la Bolsa de Nueva York y lo aplauden, ¿por qué no viene acá y habla con los vecinos a los que dejó sin casas?

Quiero decirles en qué estamos trabajando, en que las viviendas que abandonó el Gobierno nacional, sobre las que no tenemos papeles, con todo un desastre, que había que rescindir los contratos, las viviendas que estén cerca de terminarse, las va a terminar la Provincia de Buenos Aires. Porque tiene que ver también con cuestiones emocionales, de sensaciones, ver la obra parada, los 40 minutos que lleva salir de Bahía porque no terminan una obra que con un día de intereses de deuda pueden hacer dos o tres de esas.

Entonces, yo creo que hay que mostrarle también a nuestra sociedad, por eso hoy de nuevo en Bahía, Fede, estuvimos recorriendo el hospital junto con el ministro Katopodis, con el ministro Kreplak, con Julieta Calmels de Salud Mental, y hoy hicimos algo muy importante también, un pedido de Bahía, algo sobre lo que también hemos tenido que tener creatividad, hemos tenido que trabajar con el Municipio. Hoy inauguramos una residencia para aquellos que tienen consumos problemáticos, muy esperada, que no había, que por privado también, a lo Milei, “arréglense solos”, tres palos por mes te puede salir, y la verdad que la gente no tiene. Entonces, hay que dar respuesta. 

Hoy también trajimos un aparato, un equipo, que es de última generación, que es muy, pero muy sofisticado, que va a permitir salvar muchas vidas también, como esa residencia de internación que hemos abierto, un tomógrafo que hacía falta y que nos permitió de nuevo, y yo quiero hacer un homenaje también, recorrer el Hospital Penna, recorrer el hospital que dio una pelea, que estuvo bajo el agua, que se llenó de barro y que hoy estamos terminando la reconstrucción, estamos mudando las cosas, pero seguimos trayendo equipamiento, ampliando el hospital, haciendo lo que la mano invisible no hace porque brilla por su ausencia.

Hoy estamos llenos de pacientes que van al hospital público porque no se pueden pagar los remedios, las consultas, porque se quedaron sin obra social. No lo digo como queja, lo digo con el orgullo de estar haciendo lo que hay que hacer, que es cuidarle la salud a los habitantes de Bahía, a los habitantes de la región.

Así que también hoy vamos a ir a recorrer, lo decía Fede. Fede, te ha tocado un tiempo difícil, un tiempo de vivir junto a Bahía catástrofes que no se producían, algunas que parecían imposibles. Así que, yo también, cada vez que habla Fede con esa emoción, cada vez que cuenta todo lo que hubo que pasar y cada vez que marca que se ha avanzado, muestra los avances. A mí la verdad que me enorgullece mucho Fede, poder estar al lado de Bahía, como vos decías, en las buenas y en las malas. 16 veces vine como gobernador, no esa que vos contaste, 16 veces vine como gobernador. Siempre vinimos, y en este último tiempo vinimos a acompañar, a apoyar, a ponernos al lado del intendente que siempre estuvo con Bahía, que es Fede. Así que, se cumplió un año de la tragedia.

Hoy la obra que vamos a recorrer, que ya está en marcha, es la primera etapa de la ampliación del Canal Maldonado, que es un canal que va a triplicar su caudal, que se va a integrar con la ciudad. Estuvimos, la última vez, recorriendo las cisternas, que tienen que ver, decía Fede, con que en los veranos en Bahía, el problema del agua era un tema recurrente. Todavía nos falta terminar obras importantes para que la cuestión tenga una solución, pero yo tengo la tranquilidad de que había obras que venían esperando hace décadas, que necesitaron decisión política y necesitaron también, creo yo, ese compromiso que marca Fede.

Hay obras que lanzamos en el primer mandato y que no sabíamos si íbamos a poder terminar siendo, ahora, ejerciendo el cargo de gobernador. Hoy estamos terminando obras que empezamos hace mucho tiempo, que son esas obras que cuestan mucho, que son muy largas y que a veces ni siquiera se ven, como son los cambios de cañerías, las obras de los sumideros, el acueducto, la planta potabilizadora que hemos puesto a funcionar. Pero creo yo que Bahía estaba muy postergada, tenía muchas necesidades, que había sufrido muchas veces discriminación. A mí me tocó venir con intendentes de otra fuerza política, me tocó venir después de elecciones que no nos fueron favorables, pero siempre me tocó venir con el mismo espíritu, que es trabajar para resolver los problemas estructurales de Bahía.

Pero, último comentario. No es cualquier momento, yo sé que ahora se superponen las dificultades. Lo que ocurrió en Bahía, la reconstrucción, la puesta en marcha de nuevo de la ciudad, las obras que permiten vislumbrar un horizonte mejor, pero al mismo tiempo, en el marco de una crisis económica, de una situación donde en la provincia de Buenos Aires se han perdido más de 6.000 empresas, en el país se han perdido 300.000 puestos de trabajo, los comerciantes tienen problemas para vender, al laburante no le alcanza el sueldo, las fábricas vienen cerrando como pocas veces en la historia.

Así que, tocan las dos cosas juntas y yo creo que eso nos impone un desafío enorme y le impone a Bahía un desafío enorme, que es afrontar esta situación, afrontar la coyuntura mirando bien para adelante. Bahía va a renacer como corresponde y lo va a hacer con lo que necesita Bahía. Así que, le digo a Bahía, le digo a los hombres y mujeres de Bahía que cuentan con el intendente que tiene la fuerza para hacerlo.

Muchísimas gracias.