Buenos días a todos y a todas. Qué lindo, qué emoción estar acá de nuevo en Berisso y trayendo soluciones. Acompañando a un intendente, recién lo escuchábamos a Fabián [Fabián Cagliardi, intendente de Berisso], unas palabras profundas, sentidas, una emoción que lo que muestra es algo que nos falta hoy en el Gobierno nacional, nos falta del presidente. Nos falta ese compromiso, esa empatía, ese sentimiento, ese don de gente, ser buena gente, que piense en los demás. Gracias, Fabián, por todo el trabajo que hacés, gracias por poner tanto de vos.
Hoy estamos dando pasos importantes. Iniciamos la mañana entregando viviendas a familias en condiciones de vulnerabilidad. Alguna familia que había sufrido violencia de género, condiciones de abandono. Algunos que estaban sobre arroyos, sobre canales y entonces a sus casas se las estaba tragando el agua. Así que hoy, entregando viviendas. Me dice Fabián que hace más de 10 años no se entregaban viviendas en Berisso. Tenía que venir Fabián Cagliardi para volver a tener planes de vivienda. Falta muchísimo. Y por supuesto que estamos en condiciones complicadas. Argentina, la provincia, Berisso, todos atravesando un contexto muy complicado.
Vieron que se está dando esta discusión por el tema del endeudamiento de las familias. Hoy tenemos 21 millones de personas en la República Argentina. Somos 47, 21 millones tienen deudas. Y de esas deudas, más de seis millones no están pudiendo pagar ni la cuota mínima de la tarjeta, del banco, de la billetera, de la financiera. Seis millones de familias ya con morosidad, con la imposibilidad de cumplir. ¿Y por qué se endeudan? Miren las cosas que estamos discutiendo hoy en la Argentina. Uno podría decir: “te endeudaste porque estás haciendo un gasto muy importante, porque estás construyendo, ampliando tu casa, te estás comprando un auto, te estás comprando algún bien que necesitabas. Te endeudaste para hacer un esfuerzo para que algún familiar, para que algún hijo pueda tener un progreso”. No, está estudiado.
Los problemas de endeudamiento que tenemos —que ha crecido muchísimo el endeudamiento— es para pagar las cuestiones básicas. Me comentaba Fabián, de las viviendas, me decía: “en la Municipalidad cada vez más gente viene con una boleta de luz que no puede pagar. La luz, el gas, el alquiler, un remedio que necesitaba, la comida”. Y viene el Gobierno nacional, que se ha dedicado sistemáticamente a bajar los salarios de la gente, que cuando había algún arreglo paritario entre un sindicato y los empresarios se ponían de acuerdo y decían “va a haber un aumento de tanto“. “Lo podemos pagar”, decían los empresarios. “Lo necesitamos”, decían los trabajadores y el Gobierno de Milei decía que no. ¿Les parece? ¿Puede ser? Les ponía la bota encima.
Es que a las paritarias firmadas les ponía la bota encima porque en su plan —lo que dicen que anduvo re bien— bajar la inflación consiste básicamente en que no haya salario, en que no haya trabajo, y entonces no haya demanda, no haya compra, en un dólar planchado, que hace que sea más barato irse a visitar el extranjero que ir a una playa o ir a algún destino de la provincia de Buenos Aires. Que sea más barato comprar cualquier cosa afuera a que se fabrique acá y que se compre con trabajo argentino. Ese es el plan antiinflacionario de Milei. Lo voy a decir en una palabra: es un plan de bajar la inflación sobre el hambre y la sed del pueblo argentino.
Eso es lo que tenemos hoy. La paz de los cementerios, donde nadie tiene laburo y el que tiene no le alcanza. Y entonces el endeudamiento a tasas de interés imposibles, usurarias, aparece por la necesidad. Necesitás, no llegás, y entonces sí tenés cómo conseguir acompañamiento, asistencia, de esa manera. Pero si no, es tocar un botón en una billetera digital. Y entonces ni se fija la gente de tan necesitada que está, cuáles son las condiciones en las que le prestan plata. ¿Y por qué puede pasar eso? Porque el gobierno de Milei dice que el Estado tiene que destruirse. Y entonces desreguló, ¿vieron esa palabra? ¿Les suena el nombre Sturzenegger? Les tiene que sonar, porque hace varios gobiernos que viene haciendo estos desastres. Y de nuevo lo trajo Milei para que no haya ningún control sobre los préstamos de la gente.
Así estamos, sin Estado, y entonces la gente endeudada y que no puede pagar ni siquiera lo básico. Es de desalmados, es crueldad. Uno diría, son cuestiones de un gobierno al que no le importa. Pero no es sólo eso. Es que del otro lado del mostrador hay un puñado de empresas, amigas de Milei, que se están llenando de guita con lo que le sacan a ustedes. Entonces esto no es simplemente una política económica, es un saqueo al pueblo, a la gente, al laburante, al pequeño productor, a la pyme.
Eso estamos viviendo. Lo único que anda son las finanzas, la minería. Son actividades que no tienen que ver con lo que hacemos en la provincia de Buenos Aires, donde vive la mayoría de la población de nuestra Argentina. Así que esas son las condiciones y con eso tiene que ver, como decía Fabián, las escrituras que estamos entregando hoy. Escuchábamos recién a familias que esperaban hace 30, 40, 50, 60 años la escritura. Y no es que la gente tenga desidia o no tenga voluntad o no comprenda. Claro que comprenden, pero conseguir la escritura por privado en una escribanía, sale algo que a veces no se puede pagar.
Entonces la familia tiene la casa pero no tiene la escritura, y sin la escritura la casa es como que está indocumentada y entonces tenés problemas. Me decían recién, esa emoción tiene que ver con que te castigan en el precio si la querés vender. Si hay alguna discusión sobre de quién es —Dios no quiera— pero una disputa. Sin la escritura es muy difícil. Y después la escritura permite utilizar la casa como garantía para un alquiler de otro, como garantía bancaria para conseguir un crédito de más largo plazo, que te deje ampliar la casa o hacer un viaje o hacer lo que necesiten o el estudio de los chicos o algo de progreso para la familia.
Después lo más importante, con la escritura, algunos dicen “¿qué hacen, tanta emoción por seis hojitas?” Con la escritura tenés asegurado que la casa, que es producto de tu esfuerzo, va a quedar para tus hijos, tus nietos, tu familia. Y de eso se trata nuestro sentimiento, el peronismo. Que los que vienen después estén en mejores condiciones que sus padres, la movilidad social ascendente. Para eso, a contramano de lo que dice Milei, que nos insulta, no sólo con las malas palabras, sino también nos insulta la inteligencia y la sensibilidad. Nosotros no creemos en el “sálvese quien pueda”. Este pueblo, el de la provincia de Buenos Aires, no cree que la sociedad es la ley de la selva, que te va bien a vos, pero que se joda el otro.
No es así. Nuestro pueblo no siente de esta manera. Por eso, creo que cuando nos dicen que van a destruir el Estado y empiezan a sacarle el financiamiento a las universidades, donde quieren estudiar los pibes, le sacan los recursos a la escuela pública, donde van los hijos y las hijas de todos los trabajadores y trabajadoras de nuestra provincia, cuando desfinancian el programa Remediar y le sacan los remedios que reciben 20 millones de personas y ahora no hay más. Eso es destruir el Estado. Es dejarnos sin escuela, sin universidad, sin hospitales. Es ponerse contra el médico, la enfermera, el docente, las viviendas que dimos hoy y ponerse en contra de que el Estado haga algo que nosotros creemos que es fundamental, que es reconocerle el derecho a la propiedad también a miles y miles de familias de toda la provincia de Buenos Aires. 5.000 escrituras hubo desde que está Fabián en este distrito.
Y después, me decía el ministro Katopodis [Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos], obras muy importantes, muy esperadas en Berisso. Había una obra que hace al corazón y a la historia de Berisso, la calle Nueva York, que la empezó el Gobierno nacional, llegó Milei, como todo y la paró. Paró esto, pero la ganancia de los bancos sigue corriendo, el relojito sigue corriendo, pero paró las obras en toda la provincia de Buenos Aires y en todas las provincias argentinas. Por eso, Kato me decía que esa obra que paró el Gobierno nacional, la va a continuar el Gobierno provincial junto con el municipio de Berisso. Las cloacas las va a continuar el Gobierno provincial. Son obras muy importantes.
Y después lo que vino a hacer nuestra ministra de Ambiente. Con Daniela [Daniela Vilar, ministra de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires] el otro día estábamos haciendo un anuncio, junto con el ministro de Infraestructura, con Kato, que tiene que ver con un fenómeno climático que se llama el Súper Niño. Por esta época, cuando vienen las precipitaciones, hay un fenómeno que tiene que ver con el calentamiento de los océanos que hace que llueva más y que las temperaturas sean más altas. Es el cambio climático, que viene afectando hace mucho tiempo a nuestro país, a nuestra provincia. Tuvimos fenómenos de inundaciones, de sequía, como no había, a veces, hace 100 años.
El Niño existe desde siempre, pero este año vamos a tener algo que se llama el Súper Niño, que es que haya más precipitaciones, más intensidad, mayor frecuencia de la lluvia y eso va a hacer subir, por supuesto, los arroyos, también el río. Vamos a tener problemas, aparentemente, y el Gobierno nacional no sólo no está haciendo nada relevante con esto, sino que dice que no hay cambio climático. Así como dice que no hay desigualdad en los sueldos entre las mujeres y los varones, dice que no hay cambio climático. ¿Por qué lo dice? Porque es obvio. Lo dice porque no quiere poner la plata que hay que poner, porque no quiere hacer las inversiones que hay que hacer, como tuvimos en Bahía Blanca, que hubo un fenómeno que se terminó llevando puesto todo el canal de desagüe de la ciudad y se inundó todo.
Hacen falta inversiones, obra pública. Hace falta acompañamiento. Por eso hoy trajimos este kit de gestión de riesgo para el Municipio, que tiene que ver con un acompañamiento para que Fabián, Defensa Civil, los Bomberos Voluntarios puedan trabajar. A los Bomberos Voluntarios les robaron 11.000 millones de pesos desde el Gobierno nacional que ya habíamos aportado, se los quedaron. Pero acá está, la ministra, el Gobierno provincial, el Gobierno municipal, para afrontar los problemas que se vienen, que van a ser más grandes probablemente de lo que podamos hacer.
Después, ayudando a los recicladores con indumentaria, con carros, con bolsones, y vamos a ver cómo hacemos para seguir trabajando en esa planta de reciclaje que va a dar trabajo en Berisso, que va a permitir disponer como corresponde los residuos. Muchas cosas vinimos a hacer, todas ellas tienen que ver, creo yo, primero con una forma de comprender y de sentir cómo funciona un país y una sociedad. Lo vemos en cosas chiquitas. Un Gobierno nacional que para las obras, que no acompaña con las cuestiones climáticas, que dejó de hacer vivienda, que le sacó el acompañamiento a los maestros y maestras, del FONID, a los jubilados, a las personas con discapacidad. Todo eso lo vemos, pero lo vemos con cosas también muy grandes que tienen que ver con la identidad de nuestro país, con la soberanía nacional.
Ustedes saben, porque estamos acá, vamos a tener la Fiesta del Inmigrante pronto, que muestra cómo comunidades extranjeras pudieron venir a vivir a la Argentina, cómo los recibimos con los brazos abiertos, cómo los respetamos, cómo hoy integran y forman parte de nuestro país, pero con una cosa en claro, que es la soberanía nacional. Hay países del extranjero, tenemos amistad con muchísimos países, pero lo que es argentino es de los argentinos. Y ahí está nuestro territorio, están las Malvinas.
Quiero decir que venimos acá a plantear que el Gobierno de la Provincia, junto con el Gobierno municipal, seguimos haciendo lo que hay que hacer, seguimos acompañando a los vecinos y vecinas, pero hay mucho más que recuperar, porque hoy la Argentina está a merced de decisiones que se toman afuera, que vienen haciendo daño. En el fondo, para que quede claro, vamos a seguir trabajando por nuestra identidad, por nuestra soberanía, por nuestro país y por nuestra provincia.
Muchísimas gracias.