Se trata de Gabriela y Silvia Núñez, hijas del militante y delegado sindical secuestrado y desaparecido por la dictadura cívico militar en agosto de 1977.
El 1 de mayo de 1976, la patota de la CNU intentó secuestrar a Juan Carlos “el Vaca” Arias. Castillo y Pomares terminaron en la Unidad 9, y Arias secuestrado en el Cuerpo de Infantería de la Policía en 1 y 60.