Se trata de Gabriela y Silvia Núñez, hijas del militante y delegado sindical secuestrado y desaparecido por la dictadura cívico militar en agosto de 1977.
Las obras consolidarán el perfil hidrocarburífero de exportación del puerto, impulsarán el desarrollo de proveedores locales, generarán empleo y potenciarán al distrito y a la Provincia