No saben qué orgullo, qué emoción, pero no saben también qué alegría enorme verlos a todos y a todas acá. Yo lo tomo como un compromiso que nos acompañó estos cuatro años complejos, difíciles, donde convivimos con lo desconocido, con lo incierto, con lo ignorado. Y cuando muchos decían “sálvese quien pueda”, la provincia de Buenos Aires mostró solidaridad, mostró responsabilidad, mostró en la pandemia que la patria es el otro.
Yo sé que se ha elegido un Gobierno nacional de otro signo, con otras ideas, que fue elegido por una mayoría. Lo dije muchas veces: respetamos la voluntad popular, la legitimidad, porque el peronismo siempre es democrático.
Hay un Gobierno nacional distinto, pero no hay un único pensamiento. No es verdad que no haya alternativas. Siempre hay alternativas. Y en este caso la alternativa es clara, y es el peronismo.
Muchos afirman que el Justicialismo y nuestro movimiento, por sufrir un traspié, una derrota electoral, algunos fantasean con que el peronismo, el kirchnerismo fue enterrado. Hay que recordar que el 45 por ciento de los argentinos y las argentinas —y aprovecho para mandarle un saludo, porque no pudo venir, a nuestro candidato Sergio Massa— lo eligió.
Quiero recordar también que algunos que piensan que nos han vencido como fuerza política histórica, como movimiento, somos respetuosos de lo que ha ocurrido a nivel nacional, conscientes también, pero quiero decir que hoy por voluntad popular el peronismo gobierna la provincia más grande de la Argentina.
Y no lo hicieron solamente por respetar ideologías o banderas, historia, no lo hicieron solamente por eso los y las bonaerenses. Lo hicieron porque comprendieron que en momentos difíciles y complicados hace falta más que nunca un Estado que defienda la producción y el trabajo; un Estado que defienda la educación pública, gratuita, universal, obligatoria; un Estado que defienda la salud para todos y para todas.
Para hacer todo eso, lo dije con claridad, necesitamos los recursos, y no estamos pidiendo ni nada extemporáneo ni nada desubicado, ni nada que no tenga sustento. Estamos pidiendo mayor justicia distributiva para la Provincia, que tiene buena parte de la producción, la industria y el empleo, pero tiene también buena parte de las necesidades, buena parte de las carencias y buena parte de las deudas. El asfalto necesita recursos, los hospitales necesitan recursos. Somos los que menos recibimos.
Hoy vamos a ser respetuosos no sólo de la voluntad popular, sino que también no vamos a adelantarnos ni vamos a ser atropellados. Todavía no se conocen, se han pospuesto las decisiones y las primeras medidas del Gobierno [nacional]. Lo que sí puedo decir con conocimiento de causa es que si lo que se busca es el equilibrio fiscal, eso se construye con gasto de un lado y recursos del otro. Así que para lograr el equilibrio fiscal, a aquellos que creen y pregonan que no hay plata en ningún lado, les digo que en el país y en la provincia sí que hay plata, el problema es que la tienen pequeños sectores concentrados.
No sólo recortando inversiones y derechos, sino también buscando los recursos con quienes pueden pagarlos. No solo de esa manera porque hemos visto que durante toda la campaña electoral se habló de ajuste y motosierra, pero se dijo que ese ajuste esta vez no iba a recaer sobre los sectores populares carenciados, los trabajadores, las trabajadoras, los pequeños productores, que esta vez iba a caer en otro lado. Bien, de esa motosierra queremos saber y queremos ver quién se encuentra de cada lado.
Quiero advertir que no se dijo que van a ser aquellos que necesitan todo y que no les sobra nada los que van a perder. Así que a la espera de esas medidas decimos: en la provincia de Buenos Aires no vamos a dedicar a defender a los sectores que necesitan apoyo y acompañamiento; vamos a hacer los mayores esfuerzos para gastar bien cada peso y eso será en beneficio del pueblo, de las mayorías y de los sectores populares. Por eso somos una provincia productiva, somos una provincia de trabajo, somos una provincia —que se entienda bien— que no habla de la industria nacional solamente como una bandera abstracta. La industria nacional hace nido y hace hogar en la provincia de Buenos Aires. Es nuestra obligación defenderla.
En estos tiempos que se vienen, no saben cómo me llena de alegría ver un pueblo que defiende lo que es suyo, pero lo hace con amor, lo hace sin odio, lo hace alegremente, lo hace en la calle, lo hace unido, lo hace organizado. La verdad es que el pueblo de la Provincia durante cuatro años dio un ejemplo.
En la Provincia no creemos que con individualismo y egoísmo se vaya a salvar alguien, ni siquiera el que solo piensa en sí mismo.Nadie puede vivir alegre y realizado en una sociedad donde el resto no lo está. Pero también el cálculo que corresponde cuando se invierte en educación y en salud no es si lo devuelve cada pibe y cada piba, sino si al cabo de ese tiempo con el jardín, con la primaria, con la secundaria y con la universidad pública y gratuita se recibe un aporte para todos y todas, para el conjunto. Se equivocan si reducen a cada pibe y piba a un proyecto de inversión que tiene que devolver lo que la sociedad le da.
[Estoy] Orgulloso de que el Estado sostenga y dé posibilidades a aquellos que sin esa presencia no la tendrían. No es un regalo, no se le saca a uno para darle a otro. Entiendan bien, tal vez es distinto, tal vez no comprendan nuestra forma de vivir, de sentir, pero nosotros entendemos que la sociedad es un colectivo y que el ladrillo que la une es la solidaridad de unos con otros.
Por eso, respetuosamente, vamos a esperar las resoluciones que tomen. Tenemos la obligación de representar, porque el voto es eso y la democracia es eso, es representación en este caso de una mayoría que se expresó contundentemente.
En ese camino pretendemos continuar. En poco más de dos años, por la pandemia que nos afectó, hemos construido 206 escuelas nuevas. Necesitamos seguir construyendo escuelas. Necesitamos seguir abriendo centros de salud en la Provincia. Necesitamos seguir sosteniendo la ciencia y la educación.
Así que, para terminar, con el agradecimiento enorme por estos años, por el esfuerzo que han hecho, porque en las dificultades han acompañado y comprendido, me permito parafrasear lo que se dice hoy y dejarlo claro, con esta vicegobernadora decimos: ¡Viva la justicia social, carajo!