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Gonzales Chaves

Palabras del Gobernador Kicillof durante una entrega de viviendas en De la Garma

Miércoles 8 de Abril 2026

Buenos días a todos, a todas, la verdad que una alegría, gracias Lucía [Lucía Gómez, intendenta de Adolfo Gonzales Chaves] por recibirnos acá, gracias a los concejales, a la gente de educación, a la gente de salud. Es, no sólo un hecho importante para De la Garma, para Chaves, sino un hecho que cobra todavía más relevancia en la situación que se está viviendo hoy en la Argentina. 

Hoy vinimos a entregar estas 10 viviendas, son viviendas que llevamos adelante, que lleva adelante la Caja de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que tiene que ver con una política que yo creo que es fundamental. A veces hay que explicar lo obvio. Uno mira lo que ocurre en todo el planeta, hay problemas para acceder a la vivienda no en Chaves, en la provincia de Buenos Aires, en la Argentina, hay problemas para acceder a la vivienda en Nueva York, en Madrid, en París, hay problemas en los países más ricos del mundo, en nuestra región, en todos lados. Hay un desacople, llamémoslo así, un desajuste entre el valor de los salarios, de las remuneraciones, el precio de la tierra y de la construcción, que hace que en muchos lugares gran parte de la población viva, en realidad, alquilando, viva en una casa que no es propia. 

A eso se suman, para agregarle algunos elementos, cuestiones culturales recientes, las formas en las que se arman las familias y termina pasando que buena parte de los que laburan, buena parte de las nuevas generaciones, tienen que transcurrir su vida, tal vez entera, alquilando. Y la cuestión del alquiler es una problemática también en todo el mundo.

Traigo ejemplos lejanos pero para que se entienda bien lo difícil que está resultando discutir cosas obvias en la Argentina, cosas evidentes. Yo escuchaba al alcalde de Nueva York, vieron que hace poco ganó como alcalde de Nueva York una persona joven, que es inmigrante, en una ciudad que había tenido, también, una experiencia de gobernantes de derecha, de esa derecha internacional, pero ganó las elecciones un alcalde joven que se comprometió a ocuparse de la cuestión de los alquileres. Porque Nueva York, uno dice “más riqueza que en Nueva York, imposible”, es quizás de las ciudades más ricas del mundo, y la gente no puede pagar el alquiler con el salario que tiene, por varios factores: costo de la vivienda, obviamente también lo que en algunos lugares turísticos se empieza a hacer, destinar a alquileres temporarios, alquileres por un tiempito, pero igual es en todo el planeta lo mismo. ¿Y qué es lo que propone hacer? Regular los alquileres. Regular, ponerle un tope, cobrarle más impuestos a aquel que tiene varias viviendas y tal vez no las quiere alquilar, entonces las tiene vacías y fíjense que se da mucho, mucha vivienda vacía, tal vez de una herencia, y mucha gente sin vivienda. Entonces esta es una problemática mundial.

¿De dónde viene la problemática y cómo se resuelve? El problema acá es el mercado. El mercado no funciona bien. O funciona bien para algunos, pero no para todos. Y menos todavía para el que no tiene los recursos. Para el que tiene y le sobra todo y, bueno, es libre. Nos dicen, “el mercado es ser libre”. Sos libre de ir a comprarte una casa si necesitás, vimos ahora a algún funcionario nacional que está lleno de libertad y lleno de propiedades, ¿no? Varias. Pero no es la realidad de todos.

La realidad del laburante, de la familia trabajadora, del comerciante, del empresario pyme, de sus familias es que no puede acceder y que el mercado no le resuelve la vivienda, no se puede comprar la casa. Labura, se esfuerza, se capacita, tiene a veces varios miembros de la familia juntando y no alcanza para comprarse la casa propia. Y no hay caso. Entonces, el mercado no funciona bien.

Ahí lo demuestro. Hay una necesidad, una demanda, una oferta y no se pueden juntar porque está muy caro. Y yo acabo de mencionar vivienda, pero podría decir lo mismo de salud, tampoco funciona bien el mercado en la salud. Tampoco. Necesita atención de salud todo el mundo, pero si alguien la necesita mucho… Miren, voy a contar algo que parece tirado de los pelos, pero para que se entienda bien, una serie que estamos viendo con el ministro de Salud que transcurre en Estados Unidos, de esas tipo de emergencias, qué sé yo, todo el tiempo te muestran casos de gente de esos países que no tienen seguro, que no tiene la cobertura, que perdió el laburo, que tiene tres laburos pero no llega a un mínimo, y una millonada que no puede pagar. Ustedes no crean que esto es tan normal, que haya una intendenta, que haya un gobernador, que haya un Gobierno provincial y municipal que dice “yo te voy a cuidar, tu problema de salud tengas o no tengas recursos”. No es lo normal.

¿Por qué? Porque el mercado no resuelve o resuelve para un pedacito. A mí me da bronca que llamen libertad a eso. La libertad de comprar es libertad para el que tiene la plata. ¿Cómo lo van a llamar libertad? ¿Qué libertad es morirse en la calle si no tenés atención médica? ¿Qué libertad es no poder comprarte una casa durante toda la vida? ¿No acceder a las cosas mínimas? Ahora hablamos de la comida, ahora hablamos del combustible. ¿Vieron? Hay una guerra, lejos, lejos de acá y subió 30 por ciento el combustible; combustible que tienen que cargar en esa ambulancia, en ese camión, el combustible que cargan los patrulleros, los camioneros, la motito, el auto, todo subió, por una guerra que está lejísimo de acá y nosotros no tenemos un interés en eso. Sin embargo, nuestro presidente nos metió en esa guerra.

Vieron que Irán tiene enemigos, uno es Argentina. Nosotros. Pero el combustible nos afecta a todos. Y nos dicen “la libertad es el mercado, comprar y vender, no se meta nadie”. En particular, porque estamos en este país con esta historia, “destruyan al Estado. Hay que destruir al Estado. Vamos a ser mejores, más libres, si no hay Estado”. 

Por eso yo quiero hoy poner en valor, hoy estamos trayendo a pedido de la intendenta. Y lo quiero decir porque Lucía tuvo palabras, la verdad, muy cálidas, muy elogiosas, yo quiero darle también un reconocimiento porque lo que estamos haciendo hoy en el distrito tiene que ver con que la intendenta y los sectores políticos, los que hacen política acá, se dedican a su gente. A que esté la ambulancia, la combi, el camión, las casas. Y comprendieron que acá en De la Garma, y pasa en el interior profundo de nuestra provincia de Buenos Aires, el mercado no resuelve casi nada, resuelve poquitas cosas. Las cosas básicas de la vida, salud y educación. Hoy no está resolviendo ni trabajo ni salario el mercado. Porque no hay trabajo y no alcanza la plata. Entonces, ni eso. No digo la salud, la educación, la casa. Ni eso.

Y a mí me da bronca porque vinieron a destruir el Estado y lo están destruyendo. Ayer hubo un montón de movilizaciones porque retiraron una asistencia que había a sectores sin trabajo, sin laburo, que le daban 80 lucas, 70 y pico lucas. Y me decían todos los intendentes, son como un millón de personas las que se quedaron sin eso. En sus pueblos, eso también era poder de compra, poder ir al almacén, mover la economía un poco, además de acceder. Era poquita plata, le sacaron eso. 

Pero en estos últimos días colocaron deuda en dólares por intereses millonarios, muchísimo más que lo que dejaron de dar. Estos días suspendieron los remedios del plan Remediar; hace, Nico [Nicolás Kreplak, ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires], 24 años, ¿no? Hace 24 años que en la Argentina los gobiernos nacionales de todos los signos, no sólo del nuestro, pasaron los radicales, los peronistas, el PRO, tenían un sistema para que el que no tuviera remedios en toda la Argentina, por lo menos lo básico, pueda acceder gratuitamente. Porque el mercado no se lo resuelve, no le alcanza y le queda morirse en la calle. Y que quede constancia de que en países vecinos, muy cerquita de acá pasa eso también, te morís en la calle si no tenés para pagarte la consulta, el estudio, la operación o el remedio. Te morís en la calle. Eso quieren generar acá. Cortaron los remedios, no dejaron nada, el Plan Remediar existe hace un montón, son los remedios que están en los CAPS. 

Nosotros estuvimos acá también, no es la primera vez, inaugurando un Centro de Atención Primaria de la Salud y estuvimos inaugurando 10 viviendas más. Volvimos a hacer lo que nos habíamos comprometido.

¿Qué es destruir el Estado? Dejarnos sin remedios, sin salud, sin viviendas. Destruir el Estado, cuando escuchen de nuevo la propaganda, porque van a volver con la motosierra y todo eso, piensen que esto lo hizo el Estado. Piensen que el uniforme, los patrulleros, el armamento que tiene nuestra Policía lo pone el Estado. Que las aulas donde van nuestros pibes y pibas a formarse, a educarse, que el CEF tan importante para acá es el Estado.

Entonces yo lo digo de nuevo, que griten, insulten, maltraten, inventen, pero acá en la provincia de Buenos Aires no los vamos a dejar destruir la salud, la educación, la Policía, las viviendas. Por más que me cueste cada vez más, porque también eso quiero decir, quiero hablar de la combi, la pidió mucho Lucía porque tiene que ver con otra cosa que el mercado no soluciona. Nosotros damos educación pero hay gente que no tiene los recursos, está distante, y es la diferencia, es como esa alegría y esas lágrimas de emoción de las familias cuando reciben su casa. Es la diferencia entre tenerlo y no tenerlo. Es un cambio total. Pasa eso con cosas tan básicas como ir a la escuela. Si no hay una combi, si el Municipio, si la Provincia no se ocupan muchos se quedarían sin ir a la escuela, particularmente personas con discapacidad, sus familiares. 

Es terrible, cortaron todos los fondos para discapacidad, los remedios, los libros para la biblioteca, la asistencia para seguridad. Lo dice siempre nuestro ministro Alonso, 750.000 millones de pesos, veníamos comprando patrulleros, equipando, mejorando también las condiciones de trabajo con recursos que nos daba el Gobierno nacional, votado por el Parlamento Nacional, porque la provincia de Buenos Aires necesitaba un refuerzo; llegó Milei cortó eso, cortó la obra pública en todos lados. 

Yo entiendo, porque puede parecer, hay gente que está enojada, molesta, que no le alcanza, que no llega y dice, “¿con quién me enojo? Con la política, con el Estado”, y después votó a Milei. Y Milei, yo no conozco a casi nadie, a nadie que le haya mejorado algo desde que llegó.

Y sí que le quita. Si no les quita tanto, es porque acá en la provincia de Buenos Aires tenemos gobiernos municipales, hay varios intendentes que me acompañan acá, de Benito Juárez, de Tres Arroyos, de Punta Alta, tenemos intendentes, intendentas que se ocupan de que aunque no tengamos un mango y aunque esté muy difícil, las cosas estén. El mayor esfuerzo para que haya salud, educación, infraestructura, para seguir haciendo viviendas, para seguir trayendo ambulancias.

Esta ambulancia, y no lo entienden, porque se la pasan viajando a otros países, pero no vienen acá, no conocen. Entonces no lo entienden y nunca lo van a entender. Y además lo que no se conoce, como se dice, no se puede defender, no se puede querer y a veces también se puede lastimar si no se conoce, porque total, está muy lejos ni me entero.

Las ambulancias en el interior de la provincia de Buenos Aires, hablábamos de las combis para educación, pero las ambulancias otro tanto. Cuando hay localidades que están distantes de los centros de salud, o tenés atención primaria pero después tenés que ir a Bahía. Acá, nos comentaba Nicolás, después de que tuvimos toda la dificultad en Bahía, estuvimos arreglando, ya está arreglado el Hospital Penna, pero ahí se pudo readecuar un poco la cuestión del equipamiento y hay equipamiento que va a un hospital que es municipal.

Y fíjense, cuando nosotros venimos hablando tanto tiempo de la integración del sistema de salud, decimos eso, que no sólo hay que dar una respuesta, sino que esa respuesta tiene que estar coordinada, articulada, que necesitamos que la alta complejidad coordine con la complejidad media, con la atención primaria y tener también los mecanismos para que si nace un bebé con alguna dificultad pueda llegar a donde tiene que llegar teniendo todo lo que necesita. Por eso hoy trajimos materiales que tienen que ver con esto, con acompañar a los chiquitos, chiquitas, cuando nacen, que puedan después llegar a un hospital en esa ambulancia. Si no está la ambulancia, no están los equipos, tal vez se pierde una vida y no lo entienden.

Dicen que lo soluciona el mercado, no sé ni cuánto sale, millones de pesos. A mí me llena de orgullo que el pueblo de la provincia de Buenos Aires siga pensando que esos recursos tienen que ir al que lo necesita, que no es sálvese quien pueda, que no es una cuestión de la ley de la jungla y que no lo resuelve la mano invisible de nadie. Tiene que haber presencia, tiene que haber comunidad, tiene que haber organización.

Por eso, le agrego que esto es para nuestra Policía de la Provincia de Buenos Aires. Yo le quiero agradecer a la Caja, al Ministerio, a todos los y las bonaerenses que forman parte de la Policía de la Provincia, como lo hacen en otras dependencias del Estado. ¿Vieron cuando les dicen “no, el empleado público es lo peor”? Son las enfermeras, las maestras, los policías, contra eso, tal vez alguno piensa es otro, están agarrándose con otro, no, se agarran con la comisaría, se agarran con el patrullero, se agarran con el policía, se agarran con la enfermera, con el hospital y lo están queriendo destruir. 

Así que nos esperan tiempos muy difíciles, lo que tiene que cambiar para que la cosa mejore, lo digo porque lo he dicho desde el primer día, es la política económica que tiene este Gobierno. Este es un gobierno que se dedica a grandes negocios que tienen que ver con la extracción de nuestros recursos naturales y que tiene que ver con empresas extranjeras, con monopolios, pero no tienen que ver con el que tiene un kiosco, un almacén, con alguien que se dedica a producir, con un pequeño productor agropecuario, no tienen que ver con alguien que dedica su vida a trabajar en la Policía, no tienen que ver con eso. Créanme que se están enriqueciendo mucho pero son muy pocos. 

Hace días descubrimos algunas de estas cosas pero no es ni siquiera una cuestión que tenga que ver con señalar o con andar acusando de nada a nadie. El problema nuestro, más allá de todo lo grave que sea, es que necesitamos de nuevo una política económica que se ocupe del trabajo, de la seguridad, de la educación, de la salud, que se ocupe de nuestro pueblo, no de los inversores extranjeros, no de los presidentes que hacen guerra, no de los que se dedican a juntarla con pala, sino del que labura todos los días y vive en los pueblos del interior de la Provincia, que vive y tiene una vida que sólo aspira a tener lo que le corresponde y lo que se merece. Muchísimas gracias. Así que muchísima fuerza. Gracias Lucía de nuevo, muchas gracias.