Muchas gracias a todos, a todas. Gracias, Mario [Mario Secco, intendente de Ensenada], por recibirnos de nuevo en Ensenada. A mí siempre me dan una carpetita que tiene algunos datos, una ficha, y que un poco cuenta la historia de lo que estamos haciendo para darme elementos para compartir con ustedes, pero hay un dato que me empezaron a poner en la ficha, que es cuántas veces vine a cada uno de los municipios. Por ejemplo, a Ensenada. Recién le mostraba a Mario y esta visita, esta inauguración, porque cada vez que vinimos, me hubiera encantado venir a jugar al truco, a charlar, a tomar un mate, a pescar, pero eso no lo contamos. Si lo hacemos, no lo contamos. Esta es la visita número 49 como gobernador al municipio de Ensenada. 49 veces, Mario, estuvimos inaugurando… No me cuentan la de los corsos, la del carnaval, por ejemplo. Siempre, inauguraciones. Y esta es muy importante específicamente porque en cualquier momento es importantísimo inaugurar un nuevo edificio para una escuela. Es más importante, más relevante, más destacable en la etapa actual, en la época que estamos viviendo.
Estamos pasando por una situación inédita en la historia argentina. Decía Flavia [Flavia Terigi, directora de la Dirección General de Cultura y Educación], nuestra ministra de Educación, que la escuela es de 1884 y hablaba de la historia de la escuela pública, primaria, secundaria en la Argentina y en la provincia de Buenos Aires. Una larga historia que marcó un poco la cultura y las características, la identidad de nuestro país. La escuela pública, gratuita, universal. Es parte del ADN de la Argentina. Tuvo que ver y contarlo acá, precisamente en Ensenada, en una localidad, también acompañamos allá en Berisso la fiesta que recuerda a todos los inmigrantes que se recibieron en este país. La escuela pública tenía que ver con la igualdad de oportunidades, con el desarrollo nacional, con darle los elementos y formar a los pibes y a las pibas de un país tan extenso, pero tuvo mucho que ver también con la identidad de los argentinos, con forjar nuestra patria, con darle su toque particular y distintivo en un país que se formó también con tanta inmigración.
¿Cómo hacer con el idioma? ¿Cómo hacer con la escritura, para que todo eso sea general? Pero también para que nuestra bandera, para que nuestro himno se convierta en el himno de todos los pibes y todas las pibas de la Argentina. La escuela pública es central. Fue central en el nivel primario y es muy, pero muy antigua en nuestro país. Una tradición, una forma de forjar nuestro país que viene desde el siglo XIX.
Y luego la universidad pública también. Argentina es un país que se distingue de los países de la región, de nuestro continente y del mundo, entre otras tantas cosas, por tener una escuela pública robusta, fuerte, que llega a todos lados, y por tener también una universidad pública, gratuita, de calidad, que le ha permitido a generaciones y generaciones de argentinos hacer lo que Mario decía, desde el nivel inicial hasta luego la primaria, la secundaria y más adelante la universidad. Todo público, gratuito y de calidad. Cuando hablamos de mayor igualdad, de más oportunidades, estamos hablando de eso. Es fundamental que cualquier pibe o piba nacida o nacido en cualquier punto de nuestra provincia, de la Argentina, cerca de los grandes centros urbanos o distante, de un nivel económico elevado o menor, que todos tengan algo que los iguale, que todos tengan algo que es para todos y que todos tengan una suerte de escalera que está disponible para empezar a crecer, para empezar a ascender y lograr la mejor vida posible. Eso es la escuela pública.
Por eso decía que estamos viviendo una etapa muy rara, muy particular, muy extraña, donde el Gobierno nacional, donde el presidente de la Nación, Javier Milei, no está de acuerdo con la escuela pública. No está de acuerdo con la universidad pública. Y no es sólo un discurso, algo que diga, una batalla cultural o de ideas. Es mucho más concreto, cortó todos los presupuestos, todos los recursos, todas las inversiones vinculadas a la educación que hizo desde tiempos inmemoriales el Gobierno nacional. Desde aquellos tiempos de Sarmiento, de Roca, el Gobierno nacional se ocupaba y tenía entre sus obligaciones y responsabilidades que haya escuela pública de calidad con edificios en toda la Argentina. Siempre lo hizo, desde tiempos inmemoriales.
Y entonces, también Flavia, yo mientras hablaba me acordaba, cuando se resolvió con la 1420, con una ley que hizo a la escuela primaria universal en la Argentina, no había edificios para todos. Primero vino el derecho, después vino su realización, después aparecieron, creo que en 1904 hubo un impulso muy fuerte a la construcción de escuelas. Porque fíjense, la escuela era obligatoria, pero no había escuelas para todos, había que construirlas. Yo no creo que eso esté mal, yo no creo que sea un error, es más, creo que fue un acierto declararla universal, gratuita, además de un derecho, un programa, una obligación y una tarea que se fue cumpliendo con el tiempo.
Digo porque hoy nos cortaron el Fondo de Incentivo Docente, lo decía Mario, con saña en la provincia de Buenos Aires, pero en todo el país. Esos eran recursos que el Gobierno nacional ponía en el salario y en el bolsillo de todos los maestros y maestras de la Argentina. Lo retiraron, pararon la construcción de escuelas en nuestra provincia de Buenos Aires, por eso digo, no es una discusión filosófica, ideológica, es concreto, ustedes hoy tienen su edificio nuevo, pero hay 80 escuelas que se estaban construyendo, como esta, que las paró el Gobierno nacional, y entonces hoy son obras interrumpidas.
Interrumpió también la distribución de libros para las bibliotecas, de computadoras para los secundarios, el Conectar Igualdad, un programa por el cual se dieron millones y millones de computadoras para que cada pibe y piba pueda tener una laptop, una computadora personal para desenvolverse, para estudiar, pero también para conectarse y también luego para laburar. Lo cortaron. Es muy duro y es muy cruel.
Y para nosotros es cada vez más difícil esto que estamos haciendo hoy, porque lo que está ocurriendo es que hay un torniquete que le quita los recursos a los gobiernos provinciales y municipales, desde lo que nos debe el Gobierno nacional a la crisis económica que se refleja en desempleo, en que el salario no alcanza, que hace también que los recursos con los que contamos sean cada vez más escasos.
Por eso, Mario, yo vengo hoy a poner en valor, realmente a festejar que en Ensenada, a pesar de toda esta situación, se siguen cumpliendo los derechos de esta manera tan elocuente, tan notoria. No estamos haciendo algo chiquito.
Esto que les pasaba de estar compartiendo la escuela con la primaria, muchos de ustedes seguramente fueron a esa primaria, a la 1, ¿no? Y después la Secundaria 8 funcionando en el mismo edificio, eso tiene que ver también con lo que contaba la ministra, se fue ampliando y haciendo obligatoria la secundaria antes de que estuviera toda la infraestructura para hacerlo. Hoy lo que estamos haciendo es liberando, dando más lugar, más espacio, más dignidad, mejorando la educación en Ensenada, tanto para la secundaria, tanto para ustedes que van a ser la primera generación que lo vivan y que lo disfruten, como para los chicos de la primaria que ahora van a tener también más espacio para extender las obras, para hacer sus actividades. Esto es importantísimo. Se puede hablar de la educación, pero si no están los edificios, los materiales, las posibilidades, eso es una quimera. Así que, muy importante hoy y muy importante hacerlo en estos días.
Quiero agregar muy poquito a lo que decía Mario, así como el Gobierno nacional no está de acuerdo con la educación pública gratuita, como cortó las obras y sacó salarios, tampoco está de acuerdo con la postura que es histórica en la Argentina acerca de lo que fue el Golpe de Estado. No están de acuerdo. No están de acuerdo con que hay que tener esa memoria sobre lo ocurrido, con la gravedad que tuvo, con que recordemos y con que recordemos con el objetivo primero de hacer justicia, de castigar a los que asesinaron, torturaron, a los que mataron en la Argentina y a los que vinieron a realmente dejar tierra arrasada en una generación para instalar una política económica que guarda muchas similitudes con lo que vemos hoy. No están de acuerdo con eso.
¿Por qué podrían no estar de acuerdo con que recordemos lo que pasó? ¿Por qué podrían no estar de acuerdo con que se enseñe como parte de nuestra historia? Porque evidentemente tampoco están de acuerdo con lo que nosotros creemos que es fundamental, que es marcar en la Argentina que ese pasado tan terrorífico, tan doloroso, no se tiene que repetir nunca más.
Así que este 24 estuvimos ahí con muchos compañeros, compañeras, estuvo Mario también en la marcha que se hizo, se hizo en toda la Provincia, en la Capital Federal, en toda la Argentina. Así que lo que quiero decir, aprovecho que hoy estoy en una escuela, es que una cosa tiene que ver con la otra. Estamos invirtiendo en la educación pública gratuita, en la infraestructura escolar. Este edificio tiene también, y lo quiero marcar, un espacio para que se pueda reunir el Centro de Estudiantes. Así que un aplauso a la participación política, a la comprensión, a la actividad política que llevan adelante los estudiantes.
Así que hoy lo que venimos a hacer es a vincular eso que pasó en la Argentina tan espantoso y tan horroroso con lo que estamos haciendo hoy, tan importante y tan luminoso, que es inaugurar el edificio escolar número 311 en la provincia de Buenos Aires. Varios acá, varios, Mario, en Ensenada. Así que, una enorme alegría.
Gracias por dejarnos compartir esta caminata, nunca lo habíamos hecho. Tal vez se instale, Mario, como esas ideas que nos sirven para mejorar las cosas, pero es un hecho simbólico que marca, no que estamos dejando atrás, que estamos abandonando, sino que estamos avanzando, que estamos yendo para adelante, que estamos yendo hacia el futuro. Muchas gracias.