Estuvimos recorriendo, esta sería hoy la tercera inauguración en Almirante Brown. Es una excepcionalidad; estamos en épocas en donde la Argentina —tenemos acá atrás uno de los casos— está llena de obra parada, de sueños frustrados, de proyectos interrumpidos. Así que hoy inauguramos, en primer lugar, una nueva base para la UTOI, que es un cuerpo de la Policía, un cuerpo que venimos formando —lo tengo que decir, no es el ámbito estricto, pero lo digo porque es Almirante Brown y porque es para la seguridad, para los vecinos y vecinas—, es un esfuerzo muy grande que venimos haciendo.
También —diría yo— abandonados por el Gobierno nacional. Había un fondo muy importante que había votado el Congreso Nacional de recursos para la seguridad en la Provincia, comprendiendo que la Provincia tiene características peculiares en esto por su magnitud, su demografía, su cantidad de población. Y por las dificultades que obviamente esto trae, teníamos un fondo muy importante que votó el Congreso Nacional por amplia mayoría. Asumió el Gobierno nacional actual, el de Milei, y cortó los fondos. Cortó los fondos —y lo voy a decir de una manera más estricta, porque ayer decía en alguna noticia: “Contra el gobernador Kicillof, hicieron tal cosa y tal otra”. Nos cortaron los fondos de seguridad, el Fondo de Incentivo Docente, los fondos para la caja de jubilados, nos cortaron medicamentos, alimentos…
No es para el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, es para el pueblo de la provincia de Buenos Aires, en —lo que ya a esta altura podríamos decir— uno de los ataques más prolongados y profundos que tiene la Provincia. Quiero ser claro en esto: le han cortado a todas las provincias argentinas. Es un Gobierno que prioriza otras cosas, que tienen que ver con el extractivismo, con las corporaciones, con las finanzas y no tienen que ver con todo esto de lo que estaba hablando.
Así que es un gran esfuerzo y yo agradecerle a Juan [Juan Fabiani, el intendente local], agradecerle a Mariano [Mariano Cascallares, diputado bonaerense], porque en conjunto con el municipio, hoy inauguramos una base para el UTOI, una base para el GAD. Nosotros ponemos, obviamente, más patrulleros, más agentes de Policía, pero no sería posible sin el municipio Almirante Brown, que se ocupa de tantas cosas; porque como decía Mariano, en una larga recorrida, pasamos por la universidad donde también estuvimos, pasamos por temas que tienen que ver con la salud, con la educación, con la infraestructura, con la obra pública entendida como equipamiento urbano, con plazas, con asfalto, esto lo inauguramos en tal momento, en tal otro. Yo hacía memoria, esta es mi visita número 28 a Almirante Brown; así que sí, la verdad es que venimos trabajando intensamente.
Hoy con muchas más dificultades, porque este abandono del Gobierno nacional, yo a veces me pongo insistente con esto, tomo los recaudos, no es que tenga miedo, pero me preocupa que se naturalice. Que en algún momento nos acostumbremos a que puede existir un Gobierno federal, nacional, de todos los argentinos y argentinas, y que, sin embargo, no se ocupe de nada. De nada de lo que hace a la vida cotidiana, al quehacer de cada uno de los sectores de la producción, del trabajo. Es un Gobierno al que no le preocupa que cierren fábricas, que cierren comercios, que se pierdan puestos de trabajo, que el sistema sanitario esté en crisis.
Y yo no vengo acá a hacer campaña electoral, falta mucho. Lo que vengo a decir es que es realmente una vergüenza y es un escándalo lo que hace el Gobierno nacional, al que los recursos que tiene se lo proporciona el trabajo, las ocupaciones y el esfuerzo de los y las bonaerenses —porque el 40 por ciento de los recursos que van y que se recaudan en la Argentina en total salen de la provincia de Buenos Aires. A nuestra provincia vuelve menos del 7 por ciento de esos recursos y una parte muy importante, cada vez más importante, se la queda el Gobierno central.
Esos recursos no es que son de ellos, que son libertarios, anarcocapitalistas, que tienen una ideología y entonces hacen lo que quieren. No. Son los recursos para la educación, la salud, el trabajo, la seguridad de 17 millones de bonaerenses. No lo dejemos pasar, no nos acostumbremos, no bajemos los brazos.
Y obviamente, lo digo en una inauguración que nos llena de orgullo. Vimos recién imágenes, pero me recordaba Mariano, porque esto me resultaba muy familiar. En plena pandemia había que asignar instalaciones para aquellos que estaban contagiados, que no tenían necesidad de concurrir a un hospital, pero tenían que pasar la época de mayor contagio en un lugar de aislamiento, además con acompañamiento y atención médica, porque nada indicaba que más adelante no tuvieran algo más agudo y tuvieran que ser transferidos a otro lugar; y estuvimos recorriendo estas mismas instalaciones. La verdad es que es un orgullo, una alegría ver que eso que sirvió para salvar vidas, hoy forma docentes en la Provincia de Buenos Aires y es una de las instalaciones, uno de los edificios más lindos que tenemos para la formación docente en toda la Provincia, y créanme que esto también salva vidas.
Es un día importante porque es un sueño, es un compromiso y, también, viene a solucionar los problemas que tenemos todavía en la provincia de Buenos Aires. Lo dice siempre nuestra ministra, lo plantea, la verdad es que la educación secundaria en la Provincia de Buenos Aires se viene construyendo no hace tanto tiempo. La obligatoriedad de la formación secundaria es algo relativamente nuevo, ¿y qué pasó? Primero se indicó, se empezó a trabajar con los secundarios en toda la Provincia, y se lo hizo con las instalaciones, los edificios que había. Entonces, en muchos municipios, en muchos edificios se comparte entre la primaria, la secundaria y eso, obviamente, no es lo óptimo.
Yo creo que está bien, porque permitió ampliar el sistema educativo bonaerense de una manera extraordinaria, aún antes de haber hecho las inversiones necesarias. Está bien que se haya iniciado primero hasta el tercer año, luego hasta el sexto año, pero después tenían que venir las inversiones. Eso es lo que no siempre funcionó bien, o al ritmo necesario. Y esto incluye también la formación de los docentes, y que había en un mismo edificio funcionando cinco instituciones. De esas cinco instituciones una era el CEF, inauguramos con Mariano, con Juan, el edificio nuevo para el CEF; otro era el Instituto de Formación Docente, inauguramos el edificio para el Instituto de Formación Docente. Todavía falta seguir inaugurando edificios educativos en la provincia de Buenos Aires.
Y ese fue también un compromiso que asumimos. Por eso hoy festejamos varias cosas. Primero este hermoso, formidable, extraordinario edificio, que no pude terminar de recorrer, ahora vamos a ir a ver la planta superior, pero pudimos ver los laboratorios, lo que es necesario, lo que debería ser moneda corriente y, sin embargo, nos falta tanto y nos ponen tantas trabas, tantos obstáculos.
Hablaban recién de las obras abandonadas por el Gobierno nacional. Esta es una de ellas, pero nos dejaron plantados 82 edificios escolares, de estos convenios tripartitos que asumía la Provincia, el municipio correspondiente y el Gobierno nacional. 82 escuelas, pero eso está dentro de 1.000 obras que nos dejaron plantadas, algunas muy cerquita de terminar.
Hoy también, la ministra de Vivienda acaba de firmar un convenio para ver si podemos terminar algunas de las 16.000 viviendas que nos dejó también inconclusas el Gobierno de Milei. Es muy difícil explicarlo porque además cambian las caras; es muy doloroso. Son edificios abandonados, algunos casi terminados, pero son casas para familias que las están esperando. Es casi difícil de formular lo grave e insólito que es, no pasó nunca. No pasó nunca.
Por eso hoy estamos festejando varias cosas. Primero, la lucha, el compromiso, el esfuerzo de la comunidad educativa; por eso, quiero saludar a los directivos, también a los docentes, a los auxiliares, a nuestro cuerpo de inspectores y a los pibes y pibas que no bajaron los brazos, que perseveraron y que hoy tienen un sueño cumplido, que es también una especie de símbolo de lo que podemos hacer, de lo que se puede hacer y de lo que se debe hacer. Pero también tenemos ahí atrás un cartel, un corpóreo, lo llamamos nosotros, con el número 1.400. Desde que asumimos en la Provincia de Buenos Aires, con este problema en la infraestructura escolar, de la infraestructura del sistema educativo, abordamos la tarea para empezar a solucionar de la manera más veloz, más eficaz que pudiéramos, la falta o el deterioro de la infraestructura escolar.
Empezamos con los edificios que se caían a pedazos, dolorosamente. ¿Quién no recuerda a Sandra y Rubén? ¿Quién no recuerda lo que produce el abandono de cuestiones tan básicas como las instalaciones, la transitabilidad, la posibilidad de habitar y de concurrir a los edificios sin peligro? Entonces empezamos con esa tarea que se llamó “Escuelas a la Obra, que era hacer el mantenimiento, la refacción de edificios escolares. Ya llevamos 8.500 obras terminadas en escuelas en la provincia de Buenos Aires. Es histórico, pero era muy necesario. La Provincia ni sabía cómo estaban sus edificios. Así que ese fue un trabajo. Y el otro, el de ampliación del sistema educativo bonaerense, lo cual también ha sido un trabajo enorme, por eso hemos inaugurado nuevos edificios, hemos reinaugurado edificios que estaban en condiciones deplorables y, también, hemos construido nuevas aulas.
Hoy, con este edificio hermoso, precioso, creo que son 19 aulas que se suman a las 17; 2.600 estudiantes que van a tener un lugar más que decente, un lugar que tiene la calidad que se merecen y que se necesita, pero con estas aulas que estamos inaugurando concluimos 1.400 nuevas aulas desde que asumimos en la Provincia de Buenos Aires.
Y lo digo de nuevo: nunca se había hecho en esta dimensión, pero falta mucho más. Y tiene también una raíz histórica, forma parte de una corriente política, ideológica, de una verdadera tradición de una cultura nacional, porque si uno habla en la Argentina de inaugurar nuevas escuelas no puede hacerlo sin recordar a la que hoy homenajeamos, a Eva Perón.
Por toda la Provincia, están todavía esos enormes edificios escolares, esas escuelas del plan que hizo 700 escuelas —si no me equivoco—; era una de las etapas que construyó esas clásicas escuelas que le daban dignidad a una tarea que se llevaba adelante en condiciones inadecuadas.
Así que hoy de nuevo marcando hacia dónde queremos ir, y de dónde venimos también. Y es importante decirlo porque esto no es ni más ni menos que reconocer algo que se inscribe dentro de los derechos más importantes que tenemos en la Argentina, que tenemos desde épocas fundacionales de nuestro país, incluso exponentes de visiones conservadoras, distintas a las nuestras, históricos, hablaban de que era necesario, imprescindible contar con un sistema educativo que le permitiera a todas las familias, a los pibes y pibas, acceder a la escuela pública, llegar entonces a tener una formación adecuada, porque ahí se juega uno de los partidos más importantes para el desarrollo nacional, para el futuro de la Argentina: la escuela pública y gratuita y más adelante la universidad pública, sí, pero también gratuita, lo que le debemos al General Perón.
Forma parte de uno de los resortes más importantes para el desarrollo económico nacional, para nuestra soberanía, que hace a la vida de cada uno y cada una en la Argentina. Pasa hoy, que uno recorre cualquier escuela secundaria de cualquier barrio de toda la provincia, lejanos, cercanos, de mayor o menor capacidad económica, y en todos lados te encontrás con pibes y pibas que quieren formarse, prepararse, que quieren seguir estudiando, ir a la universidad o que quieren ser docentes. Eso hoy forma parte del chip, del ADN que tiene nuestro pueblo y creo que es lo que estamos discutiendo, de las cosas más profundas que estamos discutiendo con quienes quieren atacar al sistema educativo, que quieren atacar a la universidad.
De paso, aprovecho para decirlo: vamos a participar y convocamos a todos a participar de la marcha universitaria que es el martes que viene. Tenemos que estar todos y todas.
Y forma parte de eso que acá es algo normal, casi de sentido común. Por la trayectoria que tenemos, por el papel que tiene. Acá, en la Argentina, las familias cuentan con la educación pública, con la universidad pública. En otros países no es así, créanme; la universidad es para un selecto grupo que puede acceder por condiciones económicas, condiciones geográficas, es muy caro, es inaccesible. Hay una barrera y esa barrera no existe en la Argentina, así que sabemos muy bien lo que está en peligro, sabemos muy bien lo que tenemos que defender, pero sabemos muy bien que en la Argentina tenemos, queremos y nos merecemos más y mejor educación pública. Para eso vamos a seguir trabajando en el tiempo que nos toca en la Provincia de Buenos Aires, y sabemos también que hay un compromiso y una obligación de defender la universidad y la educación pública en la Argentina para lo que viene, y de mejorarla también.
Así que, ese es el compromiso que venimos a dar. Cuando se vaya a Milei, vamos a seguir construyendo una educación pública, gratuita, de calidad para todos y para todas. Muchísimas gracias.