facebook
LA PLATA

Palabras del Gobernador Kicillof durante una entrega de escrituras gratuitas a familias

Viernes 17 de Julio 2026

Buenos días a todos, a todas. Estos días, entre el último partido y el que viene, estamos viviéndolos como una especie de alegría, de situación de espera. Así que, qué lindo poder celebrar con ustedes, acompañarlos en un momento que, más allá del Mundial, que es la coyuntura, lo que estamos viviendo, lo que hoy tiñe nuestro ánimo, nuestro corazón, nuestras vidas, es un día tan esperado, a veces por 10, 15, 20, 25, 30, 35, 40 años esperando la escritura. Hemos entregado con Julio [Julio Alak, intendente local], el anterior ministro de Justicia; pido un aplauso a los que hicieron esto posible: el anterior ministro de Justicia, el actual ministro de Justicia [Juan Martín Mena], que siguen llevando adelante este programa; a la Escribanía, al Mono Tangorra [Sebastián Tangorra, director de Fortalecimiento de la Escrituración Social], que anda por ahí siempre, a la gente de Tierras, de la Municipalidad, a los que hacen posible que hoy nosotros estemos este ratito en el escenario, y ustedes recibiendo la escritura.

Esto es un trabajo muy grande, muy arduo, por algo tardó años, de años, de años. A veces décadas. Quiero referirme, entonces, a algo que creo que se puede manifestar de varias maneras. Una tiene que ver con la escritura, pero otra tiene que ver con este salón tan hermoso —que yo no conocía— en el hermosísimo Pasaje Dardo Rocha que, como me decía quien lleva la historia viva de la Ciudad de La Plata, que es su actual intendente, Julio Alak: estación de tren, sede del Correo y hoy templo de la cultura platense, de la historia platense, de la historia bonaerense. Soy vecino de La Plata desde el día que asumí como gobernador de la Provincia, y soy vecino de este edificio, y como yo, mi familia, siempre pasando enfrente de esta monumental obra, fundacional, tan importante, y sin embargo, los primeros cuatro años de mi Gobierno, permanecía abandonada y cerrada.

Y era así porque gobernaba la capital de nuestra provincia una expresión política que nunca tuvo ni un afecto, ni un cariño, ni un respeto por los edificios históricos, por la capital de la provincia. Así que, Julio, te quiero agradecer porque no conocía este lugar porque faltaba la decisión política de poner en valor la capital de la provincia, de poner en valor sus edificios, sus monumentos, su historia. Así que, bueno, acá el cine, la radio, los dos museos, hemos hecho tantas cosas en este edificio hermoso desde que llegó Julio. Así que estuve varias veces y no había estado acá. Me falta ir al cine, que me dice Julio que está funcionando.

Y 400 familias que reciben hoy con este programa, “Mi escritura, mi casa”, su documento de identidad para la casa en la que habitan. Fíjense, no les tengo que explicar ni contar a ustedes porque saben bien lo que se experimenta, cómo se vive —como decía Julio cuando era ministro, como dice ahora Juan— a veces a la noche, pensando, esperando poder llegar al momento en que se perfeccione y se complete el trámite, que para algunos puede ser simplemente una carpetita y unos papeles, pero significa tener la documentación en regla del lugar en donde viven, que con tanto esfuerzo convirtieron en su hogar y que, sin embargo, no tiene la documentación, no tiene los papeles en regla.

Y alguien pregunta, ¿por qué tanto sufrimiento puesto en unos pocos papelitos y una carátula, por qué tanta espera y por qué tanta emoción después cuando se obtiene? Porque con la escritura, por un lado, se puede acreditar de manera indiscutible quién tiene la propiedad, de quién es la casa. Obviamente, esto no pasa mucho, por suerte, pero a veces hay litigios, discusiones, hasta tomas de una vivienda, y puede haber una discusión ante la Justicia, la Policía, las autoridades, de quién es. Y con la escritura no hay duda, porque tenés la escritura y ahí queda absoluta y fehacientemente demostrada la propiedad de la vivienda. Así que, esa es la importancia básica, que lo mío es mío.

Pero además, con la escritura, la misma casa, los mismos ladrillos, las mismas ventanas, la cocina, la misma casa física que sin la escritura tiene la propiedad demostrada por la presencia, por la entrega, por algún papel precario y no completo, pero sin la escritura no se puede utilizar la casa como garantía. No se puede utilizar la vivienda para obtener un crédito, para acompañar a algún familiar que necesite una garantía de una vivienda. Con la escritura sí. Parece magia, ¿no? Porque la casa es la misma, pero con la escritura cobra otro valor y permite acceder a otros beneficios, a veces un crédito que puede ser para ampliar la vivienda o para alguna otra decisión o necesidad que tenga la familia.

Tenían la casa y sin la escritura estaba impedido utilizarla como garantía hipotecaria o como algún otro tipo de garantía. Así que hoy cobra más valor, incluso si hay que venderla: a la misma casa sin escritura se le castiga el precio. Entonces, con este papelito que alguien dirá que son unas hojitas de papel y cartulina, pero crece el valor de lo que ustedes ya tienen, y es un reconocimiento.

Por supuesto también, que junto en este programa “Mi escritura, mi casa”, viene otro trámite importante que tiene que ver con el bien de familia. Al ser bien de familia, la propiedad se vuelve inembargable. Si hay una discusión, una denuncia, un problema —ahora con tantos problemas que hay con los créditos y con las deudas—, está el peligro de que vayan contra tu vivienda. Cuando es bien de familia, no.

Este es un trámite que también se puede hacer en una escribanía privada, pero que sale plata. Hoy, con el programa “Mi escritura, mi casa”, está incluido lo de bien de familia. Después lo último que es lo más importante: los propietarios que ya tienen determinada edad y están pensando, como todos nosotros, en los que vienen después, convertir la casa, la vivienda en algo que se lega, en un legado, en una herencia para los que vienen después, con la escritura se hace muchísimo más simple. Y es lo más importante que hay dejarles a los que vienen después el producto del esfuerzo y el trabajo de los que vinieron antes. Así se construye una sociedad, una familia, un pueblo.

Así que, todo esto junto, y por supuesto, ahora, porque estos días, que pensaban que tal vez con la cuestión del Mundial no íbamos a discutir ciertas cosas tan importantes como el papel del Estado. Pensaban, tal vez, que podían marearnos o podían tenernos en una especie de sueño mundialista donde no discutiéramos algo tan importante como el papel del Estado.

Esta escritura que hoy reciben 400 familias, pronto la van a recibir 800 familias más para completar 1.200 escrituras que tenemos en La Plata pendientes; lo vamos haciendo en etapas. La escritura es algo que se puede conseguir a través del mercado, de lo privado; la verdad es que sí, es posible como tantas otras cosas. Yo quiero —dos años y pico después de que ganara la elección a nivel nacional Milei— que recapitulemos, hagamos memoria y analicemos cuáles son los resultados de esto de destruir el Estado desde adentro.

Yo les digo cuáles son los resultados que tenemos acá, en Provincia de Buenos Aires:nos pararon toda la obra pública; no nos pagan deudas multimillonarias que tiene el Gobierno nacional, no con este gobernador, no con el ministro, no con la ministra, no con el intendente, con 17 millones de bonaerenses. Deudas que tiene Milei y que las usa para la timba en vez de ponerlas en vivienda, en cloaca, en agua. Todo para ellos, todo para sus empresarios multimillonarios, extranjeros, amigos; y nada para la gente, a la que le dicen “que se arregle sola”.

¿Querés tu escritura? Si acá en vez de estar parado un gobernador que es de otra tradición política, de otra cultura política y de otro vínculo con la sociedad, o de este intendente, nosotros venimos del peronismo, pero no solo del peronismo vienen los que creen que tiene que haber un Estado que se dedique a solucionar los problemas que genera, a veces, el mundo de lo privado, con el que no estamos en contra, nosotros no estamos en contra de las empresas privadas, de los negocios, para nada, de ninguna manera. Ahora, si lo privado va a consistir en llevarse todo beneficio, en dejar a la gente con mal salario, sin derechos, ahí el Estado tiene algo que decir, por ejemplo, con la escritura, y con tantas cosas.

Libertad es una palabra que tiene que ver con el nacimiento de nuestra Patria, pero además con los derechos de cada uno de nosotros. No nos van a robar la palabra libertad, está en nuestro himno, en nuestra independencia, en nuestro 25 de mayo. La palabra libertad, bien entendida, es del pueblo argentino. No es de Milei, no es de los austríacos, no es de los libertarios, es del pueblo argentino. Pero esa libertad no es solo libertad de mercado, libertad de explotar, libertad de quedarse con todo. No es así.

Y tiene que ver con las escrituras porque también se pueden conseguir yendo por privado. Lo que pasa es que sale 4, 5, 6 millones de pesos, como la salud. La salud también se puede comprar como un negocio y por privado. Pero ¿cuánto sale una prepaga para una familia? No la puede pagar casi nadie. La educación, la universidad, también se consigue por privado. Lo que pasa es que, ¿cuánto sale la cuota de un colegio puramente privado, de una universidad privada? ¿Cuánto sale la cuota de una prepaga? ¿Cuánto sale conseguir la escritura? Esa libertad que solo depende del bolsillo y que es para unos pocos no es libertad.

Y eso es lo que estamos discutiendo hoy y lo que vamos a discutir el año que viene. Bajo el rostro de la palabra libertad nos quieren afanar los recursos naturales, la dignidad, el salario. ¡Caraduras! ¡Caraduras! Libertad es que ustedes tengan la escritura sin costo, porque es un derecho. Eso es libertad. Que la casa sea de ustedes, que los pibes vayan a la escuela, que los que tienen problemas de salud puedan curarse en un hospital público y gratuito y de calidad. Eso es libertad en la Argentina.

Por eso, y para terminar, ayer querían aprobar una ley que se llama algo así como inviolabilidad de la propiedad privada. Y con ese nombre —porque siempre le inventan nombres bonitos, y discusiones que nosotros no estamos dando— ¿quién va a estar en contra del hecho de que la propiedad privada es inviolable? No hay duda. Ahora, con esa carátula, lo que querían era levantar una limitación que hay, que impide que las tierras que son parte de nuestro territorio, de nuestro país se puedan vender al mejor postor sin ninguna limitación a propietarios extranjeros. Como dice Julio, es una vergüenza. Ayer, en el Congreso Nacional, alguien se puso colorado y decidió —a pesar de que lo extorsionaban— no ir a votar una ley que era muy mala. Además, estos días que estamos discutiendo, porque yo veía toda la polémica por la bandera que sacó la selección. ¿Ustedes están de acuerdo con esa bandera?

¿Con que las Malvinas son argentinas? Lástima que no sea tan claro que en la Casa Rosada tengan esas mismas convicciones. Lástima, porque admirar a Margaret Thatcher, es algo muy difícil de concebir. Pero quería ir a este tema de la propiedad privada y las tierras y enajenar y vender las tierras que son argentinas a extranjeros. Es parecido a lo de las Malvinas. Es parecido, porque la pregunta es si nuestro territorio va a estar al servicio de las necesidades de nuestro país y de nuestro pueblo, o si se va a utilizar para intereses extranjeros. Así que, yo relaciono las dos cosas. Por supuesto que estamos en medio de un momento que nos tiene a todos emocionados, ilusionados. Por eso, no quiero extenderme más, lo único que quiero decir es que las Malvinas son argentinas, que nuestro territorio es argentino y que hay que cuidarlo y hay que defenderlo.

Así que, de nuevo: nuestro aplauso para la selección argentina y a defender nuestra bandera.

Muchas gracias.