Muchas gracias. Hoy hay acá 400, 500 adultos mayores de Berisso y de otros lugares de la Provincia, de La Plata, de Avellaneda, de Gonnet, Punta Indio, La Unión también. Yo nada más vine a compartir unas pocas palabras, sé que tuvieron una jornada larga, pero les cuento también que estamos hoy con los adultos mayores, están todos ustedes hoy reunidos, pensando, compartiendo, disfrutando, pero venimos de inaugurar un Centro para la Primera Infancia que había dejado Milei sin terminar, así que no es solo a los adultos mayores, sino también a los más chiquitos, 45 días, hogares donde no tienen para pagárselo por privado. Donde los padres laburan, donde es cada vez más complicado y necesitan que a los chiquitos los cuiden, los acompañen, es un jardín maternal se decía antes. Esto es muy importante.
Vamos a ir también a inaugurar después un Centro de Salud Mental porque tiene que ver con las adolescencias. Vieron que los pibes, después de la pandemia, con todo este tiempo tan complicado, esta economía tan complicada, con esa situación tan violenta, necesitan. Yo que tengo 53 años ya, en cualquier momento vengo acá con ustedes, falta, pero vamos a hacerlo, ya llegará. Los pibes y las pibas están ahora hablando mucho más de lo que les pasa. Y antes no decían si se sentían mal, si tenían padecimientos, malestar, les daba vergüenza, el que iba o el que tenía alguna asistencia, tal vez lo señalaban, ahora piden más, pero no todos pueden pagarse un psicólogo por privado. Son tres ejemplos muy claros de que lo que dice Milei es un verso.
Además, el que lo dice tiene que no tener corazón, porque debería darse cuenta de que los chiquitos, sus familias, de que los que van a la primaria, a la secundaria, a la universidad, pero también los adultos mayores, una enorme mayoría no tiene recursos, no tiene la billetera para pagarse los remedios, la educación, la salud, todo lo que necesita, entonces pregunté si llegaba.
Es muy fácil entender que esta idea de que no esté el Estado, de destruir al Estado, nos dejaría sin escuelas, sin hospital, sin acompañamiento, nos dejaría en una situación lamentable y tenemos un Gobierno nacional que dice que quiere destruir el Estado. Entonces, yo les pregunto a ustedes, ¿les parece bien destruir el Estado? ¿Tiene que haber más o menos Estado? Milei eso no lo entiende y se la ha agarrado especialmente con los adultos mayores, con ustedes, con los que están ya terminando su etapa de trabajo después de haber trabajado, de haber aportado, ahora lo quieren descartar. Decía el Papa Francisco, la cultura del descarte, los quieren descartar. Y entonces, yo leía el otro día que Milei andaba diciendo que si ganaban las elecciones, entonces iba a aplicar todas esas recetas de la motosierra, iba a ir más a fondo con los adultos mayores. Decía que iba a aplicar la reforma previsional, que la reforma previsional para decirlo en castellano, significa sacarle todo, pero todo a los jubilados.
Está en peligro que privaticen el PAMI, ya le sacaron los remedios. Entonces, estamos en un momento donde se gobierna el país con la crueldad, el abandono, el desprecio, la ignorancia también, porque no conoce lo que la gente necesita y si no, si lo conoce, con la indiferencia. A mí me parece que es importantísimo lo que se viene el 7 de septiembre.
Ahí leo “no a los vetos”, claro, sacaron una ley a favor de los jubilados y el tipo con una birome la vetó en un minuto. Entonces, estamos en un momento muy complicado, muy difícil, donde no le está yendo bien prácticamente a nadie. Si separás al sector financiero, a la timba internacional, a la bicicleta, no le está yendo bien a nadie, no solo a los jubilados, le está yendo mal a los que van a la universidad, a los que tienen un comercio, a las pymes, como decía Fabi [Fabián Cagliardi, intendente de Berisso], al que labura, que si no pierde el trabajo o tiene miedo de perderlo, el sueldo no le alcanza. Estamos en un momento donde nos están dando con todo desde el Gobierno nacional.
Y yo lo que escucho —porque todos me hacen que sí con la cabeza— yo les agradezco, pero hay gente que no está de acuerdo con que esto es despiadado, cruel, espantoso, diabólico, por eso hay que pensar bien en esta situación porque a nosotros que somos la dirigencia política, a Fabián, a mí, a Vero [Verónica Magario, vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires], a Mariano [Mariano Cascallares, vicepresidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires], al Cuervo [Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad], nos piden “hay que oponerse”, ahí andaba Cris Álvarez Rodríguez [jefa de Asesores bonaerense], decía “hay que decirle que no”; nosotros saben, desde el día uno que subió Milei ya empezamos a denunciar lo que está haciendo.
Y no es solo denunciar en la palabra, sino que yo veo en Berisso, venimos de Ensenada, estuvimos en La Plata, vemos que la oposición a Milei nuestra no es solo decirle que no, es darle a nuestra gente lo que la gente necesita. Es que haya escuelas, hospitales, centros de jubilados, que haya acompañamiento a los que están sufriendo esta política. Pero no alcanza, porque el Gobierno nacional es muy poderoso, y no está, se ausentó.
Yo veo que hay mucha gente que está de acuerdo con que esto está mal, con que no está bueno que insulte, que le pegue a los jubilados todos los miércoles, con que está muy mal, está horrible, te dicen, “está mal” y no están de acuerdo con lo que están haciendo con los discapacitados, con el CONICET, con todo lo que necesitamos, con todo lo que queremos, con la universidad.
Veo que están de acuerdo con que esto está mal, pero después dicen, “yo no sé si voy a ir a votar el 7 de septiembre, tengo que ver, no sé, porque no entiendo”. Digo algo. El pueblo, nosotros podemos, la dirigencia, los que tenemos micrófono podemos decirlo así, podemos hacer lo contrario, pero no alcanza. No va a alcanzar.
Lo que necesitamos es que se escuche bien fuerte y bien claro que esta política que lleva adelante es un desastre. Que está destruyendo a nuestros adultos mayores, pero también a los pibes, a los discapacitados. Hay que ponerle un freno a Milei y eso se puede hacer de muchas maneras, marchando, protestando, se puede hacer gobernando, pero hay un remedio para este tipo de cosas, que es el más efectivo que es sagrado, que es importantísimo, que se llama voto. Entonces, el 7 de septiembre para que nos escuche Milei, para que los escuche a ustedes.
Ayer me decía, también un adulto mayor, “a mi nieto le gustaba Milei en la campaña anterior, le gustaba porque andaba con la motosierra, le parecía divertido”. Miren el desastre que ha hecho, la carnicería que hizo con la motosierra. Al final era para el jubilado, el maestro, el científico, el artista. No era para los ricos, para los poderosos. Era para el pueblo, para el laburante. A eso les aplicó la motosierra. Entonces, me decía, “mi nieto me dijo ‘vení, vamos a votar a Milei’”. Y me dice, “yo fui y voté a Milei, porque me llevó a votar y me acompañó y lo voté a Milei porque es mi nieto”. Y le pregunto , “¿y ahora qué piensa tu nieto?”. “No, se agarra la cabeza. Es un desastre”.
Entonces, hay abuelos que fueron a votar con los nietos a favor de Milei. Ahora tiene que haber nietos que vayan a votar con los abuelos en contra de Milei para defenderlos. Los nietos, los hijos, la familia, los vecinos. Esta la tenemos que pelear entre todos y todas. Ahora nadie tiene derecho de quedarse en la casa. Ahora ya sabemos lo que es, va un año y medio, ya no es gracioso, no es simpático, no es novedoso y no es divertido.
Ahora lo que está pasando es muy grave y pone en riesgo desde la soberanía nacional pasando por el federalismo, a la democracia, a las Islas Malvinas, porque el tipo este piensa que Margaret Thatcher es una ídola. Nosotros somos los que pensamos que Margaret Thatcher hundió el General Belgrano y Margaret Thatcher no es una ídola.
Un desastre. Y yo veo que dice alguno no con la cabeza “a mí no me representa, no me gusta”. Pero ahora no es cuestión de decir, pensar, hablar entre nosotros. Ahora hay que expresarlo bien fuerte. Yo les pido, por favor, falta poquito para el 7 de septiembre. Acá Fabián está haciendo un laburo enorme, cada vez se nos hace más difícil.
No hay duda de que si gana Milei por una diferencia grande, lo que va a hacer es profundizar esto, va a comprar mil motosierras y va a seguir haciendo estas cosas. Por eso yo creo que tenemos una oportunidad enorme y una obligación. A nosotros que hacemos nos decían “se están peleando, están discutiendo, dejen de lado eso, armen una sola boleta, vayan todos juntos para decirle basta a Milei”.
Y esta boleta ¿cómo se llama? Fuerza Patria. El 7 de septiembre hay que votar en defensa propia, pero hay que votar también por el otro. Hay que votar por los pibes que se están quedando sin universidad, por los discapacitados a los que les han privado de la asistencia que recibían. Hay que votar por aquellos a los que les sacaron los remedios oncológicos, la cloaca y el agua, la vivienda, la casa que se estaban construyendo, 16.000 casas dejó sin hacer. Entonces, yo creo que tenemos 1.000 razones. Primero, para lo que nos vamos a oponer, pero también para lo que tenemos que defender.
Yo escuché que hay de Berisso, Ensenada, La Plata y de Avellaneda.
Entonces, el 7 de septiembre a defender Berisso, Ensenada, Avellaneda, La Plata y a defender a la provincia de Buenos Aires. A defender a la educación pública, a la salud pública, a nuestros pibes, a los que laburan, a los que están desempleados, a defender, a defender y a defender, así que el 7 de septiembre: Fuerza Patria.
Muchas gracias.