Buenos días a todos, a todas, muchas gracias. Como decía el Turco [Carlos Balor, intendente de Berazategui], una mañana de mucha alegría, de grandes realizaciones, proyectos importantísimos. Cada uno de ellos requeriría una explicación para ponerlos en el marco en el que se desarrollaron, pero cada uno de ellos también expresa, me parece, por un lado un avance importante para un municipio al que, lo voy a decir como me sale, vine muchas veces, 36 veces, y es un municipio donde hoy nos falta Juan José Mussi [exintendente de Berazategui].
Pero como decía el Turco, está con nosotros porque está el polo industrial y, particularmente, en las nuevas oficinas y el centro de monitoreo de AUBASA, está en la sucursal, en la sede de la UNAJ que hoy pasamos a recorrer —un sueño, un proyecto de Juan José tener una universidad acá en Berazategui— y que estuviera en el parque industrial, importantísimo, y está acá en esta escuela técnica también. Con esto, simplemente, un homenaje más que yo acompaño, pero que hace el intendente y el pueblo de Berazategui a Juan José Mussi.
Y lo cuento brevemente, hoy acabamos de inaugurar un nuevo centro de operaciones para AUBASA, para la empresa estatal que administra la autopista, ustedes lo conocen obviamente por la autopista 1, Buenos Aires - La Plata, pero también tiene la Ruta 2, la Ruta 6 por allá atrás, que también es importante para toda la región y el conurbano. Tiene un sistema que venimos desarrollando, llevando adelante. Y hoy presentábamos cuando, creo que en el diario de hoy, aparecía el problema que estamos teniendo con las rutas nacionales. Vieron que las rutas nacionales como toda la obra pública en la Argentina desde que llegó Milei las paró, están sufriendo un gran deterioro, se están destruyendo, están destruidas. Y alguien dirá “es un ahorro” y no, porque una obra abandonada después retomarla sale muchísimo más, dicen 6 veces más, va a ser mucho más caro después reconstruir y poner en marcha todo lo que se abandonó.
Pero no sólo no es un ahorro por esta cuestión del abandono y los problemas que traen las rutas destruidas, los baches, los accidentes que están pasando en todo el país. Es peor porque esas rutas sobre las que no invierten, las estamos pagando. ¿Saben quiénes las estamos pagando? Todos nosotros. Cualquiera, cuando se sube a un auto, o a un medio de transporte que usa combustible, que usa nafta, o cuando llena el tanque, o cuando le traen algo a su casa, o cuando hay un transporte, ahí se cargó nafta. Y cada vez que se pone un litro de nafta, una parte de ese litro de nafta va a un fondo específico definido por ley para mantener las rutas. Nosotros tenemos 40.000 kilómetros de rutas nacionales.
El gobierno de Milei esa plata que ponen los argentinos, para cuidar las rutas que son de los argentinos, no de Milei y menos todavía de Trump, de Elon Musk y menos todavía de algún extranjero, son nuestras las rutas, la plata esa que después la usan para la timba financiera, o vaya a saber para qué, con esa plata se podía haber repavimentado 20.000 de los 40.000 kilómetros que tienen las rutas nacionales y se usó para otra cosa y no está en las rutas de nuestra provincia. Esa plata se la robó Milei al pueblo de la provincia de Buenos Aires, como cada obra que pararon, que la llaman equilibrio fiscal o superávit, pero es un desastre que están haciendo a nivel nacional.
Y nosotros acá tenemos nuestra empresa que administra las autopistas de la Provincia y tenemos el cuarto carril, lo vieron, ¿está o no está? Vieron las bajadas, la rotonda, la obra pública que se está haciendo con lo que produce AUBASA.
Hoy que están privatizando todo, ahora privatizaron también el gas, están privatizando la ruta, primero lo administran mal y lo destruyen y después dicen “hay que entregárselas a un privado”. Acá tenemos una empresa pública que hace la obra que necesita la provincia de Buenos Aires. Toda la Ruta 2, toda la Autopista 1, un centro de operaciones, de monitoreo, y además en un parque industrial.
Cuando empezamos en la Gobernación y hace poquito, incluso cuando empezó el gobierno de Milei, veíamos ahí otra obra abandonada que son los PROCREAR, Plátanos, 1.400 viviendas que están deteriorándose, que se están arruinando. Dejaron en la provincia de Buenos Aires 16.000 viviendas. Hay que ir tomando nota, porque cada una de estas cosas es algo que le falta a nuestra gente, que se lo estamos reclamando a Milei y que después vamos a tener que hacer para que el pueblo argentino tenga viviendas, escuelas.
Eso que abandonó que se ve desde la autopista, se vio siempre desde la autopista, ahora no se ve o es más difícil porque había un parque industrial que era solo lotes y ahora se está llenando de trabajo para Berazategui. Gracias Turco, gracias Mussi.
Y en ese parque industrial hay un lote muy especial, entre las tantas cosas que hay, que es un lote que se reservó —también un proyecto de Juan José— para que haya una sede de la UNAJ, de la Universidad Jauretche. Y ustedes saben que Milei, entre tantas cosas, está desfinanciado no sólo la educación técnica, las universidades públicas, no cumplen la ley tampoco, y con Kato [Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos], desde la provincia de Buenos Aires, esto lo está haciendo también el Municipio, a la Universidad Jauretche, la obra que le paró Milei se la estamos terminando. Y en Berazategui, se está haciendo una nueva sede de la Universidad Jauretche, tan esperada, y la segunda etapa la está licitando la Provincia. Así que aulas, laboratorios. Cierra universidades Milei, hace universidades la Provincia junto con sus municipios.
Es muy difícil, se complica cada vez más, porque la crisis económica le pega a las finanzas municipales, al Gobierno provincial, nos quieren asfixiar, fundir y no saben la fuerza y la decisión que tiene el pueblo de la provincia de Buenos Aires, y la comprensión de este tipo de cosas. Porque la escuela técnica, la escuela pública en general, lo decía Lucas [Lucas Hernández, director de la Escuela Técnica N° 7], lo decía el Turco, lo decía recién Flavia [Flavia Terigi, directora de la Dirección General de Cultura y Educación], nuestra ministra de Educación, lo importante que es para nosotros. Acá tenemos a los nuevos alumnos.
Este es un edificio, a veces hay que explicarlo varias veces porque el nombre parece el mismo, hay un edificio, al edificio se lo llama escuela, pero dentro de este edificio hay una nueva institución. Crear una institución no necesita a veces un edificio nuevo, se puede crear una institución que comparta un edificio. De la misma manera, se puede hacer un edificio sin que tenga una nueva institución, una nueva escuela. Acá tenemos el edificio y la Escuela Técnica N° 7. Son dos noticias, dos novedades, dos ampliaciones de la educación pública, gratuita y de calidad en la provincia de Buenos Aires.
Con un edificio impresionante. Otro que paró Milei, porque a veces dicen, “vos querés todo el tiempo pegarle a Milei”, pero estamos acá, esto lo paró Milei y lo terminó la Provincia y el Municipio. ¿Cómo se dice? Una se llama abandono y la otra política, es ampliación del derecho a la educación para el pueblo bonaerense. Y ese es el compromiso que nos dimos.
Es una escuela, además, estuvimos un ratito con los chicos, recién empiezan. Esta escuela se va a llenar de pibes y pibas, no tengo ninguna duda, porque hay mucha demanda y mucha necesidad de educación técnica. La educación técnica siempre que viene —como decía Lucas— una experiencia, un experimento neoliberal de derecha, hoy de ultraderecha, se la agarra con la educación pública, con la universidad pública, pero dentro de eso, en especial con la educación técnica. Lo hacen con saña, con más violencia.
¿Por qué? Porque la escuela técnica es un modelo educativo que no sólo tiene que ver con la formación, sino específicamente con la formación para el trabajo. Son chicos y chicas que terminan y tienen un oficio, una preparación para el trabajo, que hacen prácticas también, que hacen un año más. Y fíjense dónde está localizada, a tres cuadras de un parque industrial y al ladito del otro. Está donde tiene que estar la educación, al lado de las fuentes de trabajo, de la industria nacional. Eso, cuando dicen que Milei no visitó una escuela, es porque no quiere entender lo importante que es la educación pública y la industria argentina. Son dos cosas que no le vamos a dejar destruir, abandonar, porque tienen que ver con el futuro y con la dignidad de nuestro pueblo.
Me decían, y sabemos, que hay oportunidades de laburo para los pibes, para las pibas que se forman, que estudian, pero hay que trabajar, diseñarlo, planificar. Y ahora que todos estamos con las nuevas tecnologías, que si van a reemplazar, a sustituir o a destruir fuentes de trabajo. Grandes preguntas que se está haciendo la humanidad entera en todos los países, la inteligencia artificial, la robótica, cómo van a afectar a las nuevas formas de trabajo. Hay muchas dudas, mucha incertidumbre. Hay incluso algunos que son optimistas, que dicen que vino la computadora, la máquina, la automatización, se perdieron algunos empleos, se generaron otros.
Vino una forma nueva con lo digital de comunicarnos, se destruyeron algunos empleos, se generaron otros. ¿Pero qué está discutiendo el mundo entero? ¿Cómo hacemos primero para que la fuente de trabajo y la producción estén en nuestros países, en cada uno de los países? No hay país del mundo que no esté viendo cómo hacer para retener, sostener y crear nuevas fuentes de trabajo y nuevas industrias. Un tema central, y no pasa automáticamente, y no es ni la mano invisible del mercado, ni estas ideas austríacas. En todo el mundo, los gobiernos, los Estados, y esto había pasado de moda, tienen políticas industriales y piensan en el aparato productivo nacional, en su matriz productiva, y piensan cómo hacer para construir nuevos empleos en un momento donde está revolucionándose la tecnología.
Cuestión primera, hay que pensar y hay que trabajar para que nuestro país dentro del concierto internacional, del nuevo orden mundial, encuentre las mejores condiciones posibles, se inserte generando producción argentina. Pero después, y al mismo tiempo, hay que estar pensando cómo hacemos para preparar a los pibes, a las pibas, pero ya diría, de todas las edades, para adaptarse y para sacarle provecho a los cambios tecnológicos. Y eso también es el Estado. No se hace solo; sino es como decía nuestra ministra, va a haber los que tengan educación porque se la pueden pagar, y una mayoría enorme que no va a tener educación, si lo dejamos en manos exclusivamente de la rentabilidad del negocio y del mercado. Va a ser así.
Entonces, ¿qué tendríamos que estar haciendo en un momento de transición, de grandes sacudones, de grandes transformaciones? Estar pensando qué se va a producir en la Argentina. ¿Tenemos recursos naturales? Claro, tenemos enormes riquezas naturales. ¿Qué tenemos que hacer? Ponerle mano de obra argentina encima, trabajo argentino, generar valor, ponerle investigación, ciencia, tecnología argentina, y luego sí exportarlos, pero no mandarlos crudo, para afuera, sin que toquen territorio nacional prácticamente, y después también preparar a las nuevas generaciones.
Nadie sabe bien qué es lo que se viene en materia tecnológica, en materia productiva, nadie tiene esa bola de cristal y hay grandes discusiones hoy; lo que todo el mundo tiene claro es que para estar preparados para esos grandes cambios se necesita que todos los pibes, todas las pibas, estén dentro de las escuelas, se estén preparando, estén estudiando, más todavía si se viene exigente y difícil.
Producción, trabajo, ciencia, tecnología son las cosas en las que tenemos que estar pensando, no como hace el presidente Milei en ver cómo le vende y le regala nuestros recursos al mejor postor, cómo cierra nuestra educación pública, cómo le pega y desfinancia la universidad. Es para el otro lado, es al revés, es a favor de la gente, es con la industria nacional, es con nuestra soberanía, es con conocimiento, es con innovación argentina. Lo tenemos, no dejemos que se cierre y que lo regalen. Hay que desarrollarlo en favor de un pueblo entero.
Muchísimas gracias, mucha fuerza.