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LA PLATA

Palabras del Gobernador Kicillof durante la presentación de medidas para fortalecer la industria naval ante el Consejo Portuario Bonaerense

Martes 8 de Septiembre 2026

Buenas tardes. Muchas gracias a todos y a todas. Quiero saludar, felicitar la conformación del Consejo Portuario, de esta primera reunión del Consejo Portuario Bonaerense. La creación del Consejo Portuario es un resultado de varias líneas de trabajo que venimos llevando adelante desde el comienzo de la gestión. Quiero hacer mínimamente un poco de historia.

El sistema portuario de la provincia de Buenos Aires, creo que hubiese sido una exageración llamarlo sistema cuando asumimos, porque quien tenía que regirlo, el Gobierno provincial, la Subsecretaría de Asuntos Portuarios, hoy a cargo de Juan Cruz, la verdad es que no tenía ni un Excel, ni una hojita de información acerca la situación de los puertos públicos bonaerenses, y ni hablar de los puertos privados. Es decir que el Gobierno de la Provincia se había desentendido casi por completo del sistema portuario, no lo trataba como tal, yo me animo a decir que por la ley que provincializó los puertos y que generó los consorcios, por su diseño original —que proviene de la década de los 90, la época de privatización— tuvo un efecto que podríamos llamar —tal vez de manera simple y entonces imprecisa— de municipalización de los puertos; como si los puertos bonaerenses fueran cuestiones de cada uno de los municipios donde los puertos se alojan.

Por supuesto que el interés de los intendentes y de la población, de los habitantes de cada uno de los municipios que tienen un puerto en su territorio, en las actividades portuarias es innegable y necesario; lo que faltaba era tomar el sistema portuario bonaerense como un todo. Primero, como un sistema portuario, nosotros tenemos la provincia con más litoral marítimo de la Argentina. Tenemos una provincia, además por lo menos continental, la de mayor territorio, la de mayor población y tenemos una provincia que tiene un sistema —llamémoslo así— logístico, que adolece de varios problemas.

Yendo más allá, o involucrando a la cuestión portuaria dentro del marco más general, tenemos un sistema logístico defectuoso, por no decir bastante anacrónico, decadente y, sobre todo, no planificado. Más bien los residuos, los rezagos del sistema logístico bonaerense son resultado de aplicación esporádica de diferentes políticas, a veces de enorme retroceso, sobre todo en periodos neoliberales, donde no se invierte en la infraestructura, además se le quita al Estado mismo la potestad y el derecho de planificar su territorio, sus actividades.

Entonces, luego vienen los procesos de desinversión, de privatización, de achicamiento, de ajuste, hoy los llamaríamos “de motosierra”. ¿Cuál es el resultado? Que el sistema, alguna vez concebido con algún propósito, seguramente con virtudes y defectos, procede a ser, de una manera bastante arbitraria pero más bien generalizada, destruido. Queda y sobrevive una parte de ese sistema y todo empieza a perder su carácter de tal. De forma tal que luego los privados —no hablo de los puertos privados solamente sino de los privados que cargan, producen, importan, exportan— lo encuentran como un dato, como una dificultad en general porque encuentran que las rutas están destruidas, que los puertos están desinvertidos. 

Para sintetizar, este era más o menos el cuadro y el diagnóstico que teníamos cuando asumimos: el sistema portuario bonaerense no era un sistema, su autoridad rectora estaba absolutamente ajena al movimiento de los puertos, de forma tal que los consorcios de los puertos tenían una autonomía decadente, porque la autonomía tiene sus virtudes, pero cuando no forma parte de un propósito, de un plan más general tiende a ser simplemente un aislamiento, que puede llevar a veces a procesos virtuosos en algún sentido, por ejemplo de crecimiento si hay cierta prosperidad, pero generalmente lleva a la descoordinación y al despilfarro. Porque habría formas mucho más eficaces de hacerlo de manera planificada, coordinada y racional.

Así encontramos el sistema portuario. Repito: no teníamos ni estadística de carga, no había información de lo que ocurría en los puertos, menos todavía ideas, proyectos y mucho menos todavía alguna intención de integración del sistema de puertos de la provincia de Buenos Aires. Así que hubo que reconstruir capacidades estatales, un lugar estatal, yo creo que eso se hizo de varias maneras, con un éxito como todo éxito relativo, pero que implicó una inversión histórica en infraestructura vial y portuaria, en rutas intervenidas, caminos rurales, obras hídricas; hubo inversión en puertos provinciales, donde los puertos que triplicaron la inversión sobre la facturación en esta etapa, es decir, en los consorcios se dieron una política de inversión, habilitamos  también a créditos del Banco Provincia para los consorcios, para acompañar en algunas decisiones que iban tomándose en los puertos.

Luego, también tuvimos en su momento un atisbo de ayuda, de colaboración desde el nivel nacional, de Transporte a nivel nacional, que ya el gobierno anterior, que lo había diseñado, tuvo dificultades para implementarse, y hoy, como sabemos, estamos ante un gobierno que irresponsablemente usa la consigna “obra pública cero”, y la está ejecutando, que vendría a ser un renglón de la destrucción del Estado desde adentro, lo de “obra pública cero”, porque obviamente hay un deterioro de la infraestructura cuya finalidad es la privatización de los segmentos rentables, muchas veces sin obligaciones a cambio de los ingresos.

Así que llevamos adelante una inversión histórica, hicimos también un aumento de las superficies portuarias, que tiene que ver con un desarrollo productivo, retiramos buques abandonados, implementamos el frente de atraque, botamos 45 buques nuevos, [realizamos] 505 reparaciones, crecieron las líneas operativas de 9 a 14, modernizamos, digitalizamos, sumamos equipamientos y sistemas tecnológicos. Es decir, dimos una política para la actividad portuaria en la provincia de Buenos Aires, tanto privada como pública.

Estoy mencionando parte de esta cuestión. También diseñamos los planes quinquenales en los puertos provinciales 2025-2029. No había planes, por eso cuando digo que era azaroso, esporádico, caprichoso lo que ocurría o no ocurría no lo conocía nadie y no estaba coordinado. Así que hemos avanzado muchísimo en materia de integración en los puertos de la provincia como un sistema, como un todo, también con un reflejo estadístico, un acompañamiento.

Un paso que estamos dando hoy es consolidar ese trabajo de articulación conformando este Consejo Portuario, que está compuesto por la autoridad portuaria de la Provincia, los presidentes de los puertos públicos; nos acompañan Susana González de la Plata, Mónica Litza de Dock Sud, Cecilia Comerio de San Nicolás, Santiago Burgos de Bahía Blanca, Diego Piñero de Rosales, Marco Agustín Álvarez de Mar del Plata, Hernán Lania de Olivos, y Carlos Cassini de San Pedro. Ahora estamos en proceso de nombrar las autoridades del Puerto de Quequén también, ahí tendríamos los 9 puertos, pero son parte del consejo, también representantes de puertos privados, referentes gremiales, representantes de sectores involucrados. Así que es un consejo que tiene este carácter, que es para coordinar la actividad, para planificarla, para discutirla, para pensarla, para integrar los puertos con la logística de la provincia de Buenos Aires, para pensar su crecimiento, su desarrollo a futuro.

Ahí, obviamente, hay proyectos que teníamos inconclusos, que tienen que ver con una función fundamental de los puertos: los puertos de cualquier país del mundo son una infraestructura considerada estratégica, crucial, que además tiene que ver, indudablemente, con su comercio exterior, con su inserción en el mundo, pero también con la soberanía, con la defensa. Es decir que la cuestión portuaria es crucial para una Nación, para una provincia, y hoy para una provincia en ausencia de Nación.

Ante eso, en este tiempo, obviamente atestiguamos, hoy estamos mandando una carta para integrarnos dentro de las autoridades de la llamada Hidrovía, la Vía Navegable Troncal. La provincia de Buenos Aires tiene un lugar; nos pedían que aceptáramos todas las condiciones adversas y realmente espantosas que proponían; no las vamos a aceptar, pero vamos a intentar integrar, también en representación de la Provincia. La Vía Navegable Troncal para nosotros, obviamente, tiene como desarrollo necesario el Canal Magdalena. Lo hemos reclamado por todas las vías posibles; creo que es una tarea permanente de este Consejo en el marco de la integración, incluso de los puertos marítimos con los puertos fluviales, hoy no se puede recorrer en un trayecto único los puertos marítimos y fluviales de la provincia de Buenos Aires, hay que pasar por una jurisdicción extranjera, por la decisión arbitraria de no construir el Canal Magdalena, así que estamos en esa situación de precariedad.

Creo que esto tiene una perspectiva de análisis —como decía recién en la apertura—, tiene una perspectiva de trabajo, de propuestas, tiene una perspectiva también de marcar posición, y tiene una perspectiva de planificación a futuro. Porque obviamente pretendemos, buscamos que la política económica del Gobierno actual concluya el año que viene y se inicie una política de desarrollo que tenga que ver y que tenga como protagonista importantísimo el sector portuario y a todos sus actores que la parte bonaerense está hoy representada, incluyendo la ciencia, la universidad. Así que me parece muy, muy importante desde el punto de vista de gestión, pero también simbólico, que demos inicio a este Consejo y que se mantenga en adelante; se va a compartir y se van a compartir los planes quinquenales en la Comisión.

Después tengo dos cosas para hacer, la primera es sacar una declaración del Consejo en repudio, rechazo de la intervención nacional sobre el puerto de Ushuaia [aplausos]. Porque es una preocupación —lo digo con sinceridad, con honestidad—, es una preocupación seria, que el Gobierno nacional, por motivos realmente poco claro, oscuros, desconocidos, pero uno diría intuitivamente que nada bueno se trae: interviene un puerto de jurisdicción provincial, y hoy vemos que enarbola, de manera artificial, la causa Malvinas.

Yo estuve en el puerto de Ushuaia intervenido, el 2 de abril pasado, y vi cómo esa base, que ahora anuncian, está interrumpida por decisión del gobierno actual, que lo único que estaba haciendo es, en realidad, sin remarcarlo, una suerte de crítica para el propio gobierno. Todo lo que anunció Milei lo podría haber hecho antes, de hecho se ha perdido un tiempo preciosísimo en aplicar sanciones a las empresas, a las compañías que operan en Malvinas, algunas de ellas con este mismo Gobierno, que le ha dado, aparentemente, algunos beneficios nacionales. Es decir, no solo no les aplicaba las sanciones, sino que hacía lo contrario: lo ignoraba y lo premiaba. Así que no veo en esto nada genuino, ni espero nada demasiado positivo.

Quiero decir, también, que con respecto a las sanciones, la ley está vigente hace años, y que se debería haber aplicado; la base de Ushuaia se había planteado y la paró este Gobierno, así que esta es la situación. Y, en medio de eso, una intervención de un puerto. Ahí había hace poco una disputa sobre naves extranjeras, incluso inglesas, así que todo ese tema que me parece que hace a la soberanía, pero que no se le haga costumbre al Gobierno nacional intervenir puertos provinciales, y digo más, que ni lo intente en la provincia de Buenos Aires. [aplausos]

Y luego algunos anuncios, que tienen que ver, por lo menos, con algunas medidas paliativas de cuestiones que se plantearon. La primera es otorgarle prioridad de giro en el ingreso al puerto a los buques de pabellón nacional, sobre igual condición náutica y operativa. [aplausos] La segunda, que ya lo estuvimos trabajando, descuentos en la tasa para los buques que pasen a utilizar el pabellón nacional, descuento por reparación en astilleros bonaerenses, es una reducción adicional de la tasa para los buques de pabellón nacional que hayan realizado su última reparación en un astillero bonaerense. Y, después, descuento por frecuencia a escala, para los buques de pabellón nacional, que incrementen su frecuencia a escala respecto al promedio de los dos años anteriores. Así que esto ya está aprobado por los consorcios, es una medida que propusimos desde el Gobierno provincial como una política general en el sistema de puertos para fomentar el pabellón nacional.

Por supuesto, que desde la Provincia de Buenos Aires lo que se puede hacer es limitado. Habría que planificarlo a nivel normativo y a escala nacional. Es un problema que nos excede, pero yo quiero felicitar la decisión tanto de Augusto, de Juan Cruz, de quienes vienen trabajando para recuperar la posibilidad de tener una Marina Mercante Argentina [aplausos] y con ello, por supuesto, una industria naval. Para eso, obviamente esto está inscripto dentro de una política de desarrollo productivo nacional, de inserción internacional, de soberanía; todo eso está ausente, no lo podemos esperar de las políticas actuales, pero sí espero que el Consejo Portuario, además de propuestas, análisis, resoluciones con respecto a cómo estamos funcionando en este tiempo, también pueda ser un espacio para discutir proyectos a futuro que atañen también a cuestiones que exceden a la Provincia de Buenos Aires.

Me parece que estamos creando aquí una representatividad muy relevante en la cuestión portuaria, con la experiencia, con lo público y lo privado, con los trabajadores y las empresas, con el sistema científico, con diferentes agencias del Estado, con los intendentes de los municipios, así que creo que estamos generando un espacio que tiene que poder emitir señales con la potencia, el conocimiento y, sobre todo, la perspectiva que necesitamos.

Así que muchísimas gracias por esto. Felicitaciones por la reunión. Creo que hay una reunión en materia portuaria ahora. Si me permiten, la resolución la votamos a mano alzada. [risas y aplausos] Por unanimidad. Muchas gracias.