Buenos días a todos y a todas. Empiezo por agradecerle al dueño de la casa, al intendente de La Plata, al intendente de nuestra ciudad capital. Gracias, Julio [Alak], por invitarme. Además, en este maravilloso escenario, maravilloso espacio que—no puedo dejar de mencionar porque a veces pasa el tiempo y se olvida— cuando Julio asumió estaba en ruinas. También en el respeto de los edificios históricos, del patrimonio, hay una señal acerca de cómo comprendemos al Estado, al gobierno, a lo que es de todos.
Realmente hoy estoy acá, tengo que decirlo porque está ocurriendo un hecho muy importante, en un momento muy importante, hace unos años se lo había declarado a Sergio Karakachoff en la Legislatura bonaerense ciudadano ilustre, pero hoy estamos también haciéndolo a 50 años de su desaparición y luego muerte. Así que, la verdad que para mí tiene una significación especial.
Quiero agradecerle también al Concejo Deliberante, a Marcelo [Marcelo Galland, presidente del Concejo Deliberante], a todos los que nos acompañan, de todas las fuerzas políticas, prácticamente, en una muestra de pluralismo, de reconocimiento, de comprensión también.
Estoy acá porque hace un tiempo nos habíamos encontrado con Fredi Storani y charlamos acerca de la posibilidad de hacerle este homenaje al Ruso —permítanme, porque así se refirió siempre Fredi a él—, hacerlo en un acto público, en un acto donde pudiera participar hoy la máxima autoridad de la ciudad, la máxima autoridad de la Provincia, también los representantes de los Poderes Legislativos.
Esto es muy importante para mí. Dije inmediatamente que sí, por supuesto después supeditado a cuestiones de agenda, pero acá estamos porque creo que hacerlo a 50 años, los números redondos para estas cosas tienen una significación especial, pero también tiene otro elemento importante, también histórico, que es estar haciéndolo en la actual etapa, en este momento, en esta coyuntura de la política argentina e internacional.
A veces, los que siempre estuvimos asociados a la Memoria, la Verdad, la Justicia, a la lucha por los Derechos Humanos, yo desde que tengo memoria, yo inicié mi participación política allá por el 84, 85, con la vuelta de la democracia, tenía 13 años, empezaba el secundario, y en aquel momento era la vuelta de la democracia, gobernaba Alfonsín, se iniciaban los Juicios a la Junta. Es fundacional para mí y para mi generación lo que significó la lucha por los Derechos Humanos. Es constitutivo de la acción política, también de la ideología. Así que me parece muy importante.
Y si bien estos 50 años se cumplen en un momento donde desde el Gobierno nacional —quien lo preside, también la Vicepresidenta— han tenido siempre expresiones absolutamente escandalosas y denigrantes con respecto a lo que es nuestra historia nacional, porque esta es una parte de nuestra historia nacional, de nuestra identidad nacional; si bien uno diría que justo los 50 años tocan ahora y entonces deberíamos estar teniendo otra magnitud y otro acompañamiento, como ocurre en la Provincia de Buenos Aires, donde cada expediente, cada acto público lleva el recordatorio de los 50 años del Golpe de Estado, debería pasar a escala nacional. Indudablemente hay una ausencia ahí muy grave.
Y, sin embargo, creo yo, que aún en estas circunstancias tan complicadas donde desde el Gobierno nacional se promueve el negacionismo, se discute todo lo que se puede discutir, pero no es una cuestión de la discusión de las cifras, así como uno habla de cuestiones simbólicas, y de cuestiones que son banderas y que son luchas, no es el problema solamente la discusión de las cifras, creo que lo que están discutiendo a través de esa actitud es el carácter, es la relevancia y la gravedad de lo que pasó en la Argentina. Y uno diría que qué verdadera situación complicada estar a 50 años del Golpe con un gobierno que no es ni siquiera de la teoría de los dos demonios, es negacionismo puro, de lo que pasó durante la dictadura militar, con un ataque sistemático también a políticas públicas que tienen que ver con la enseñanza, con la puesta en valor de los sitios de la verdad, con los juicios.
Estamos en esa situación y, repito, para mí eso representaba una circunstancia perturbadora. Sin embargo, creo que le da un valor, no sé si mayor, pero le da una relevancia particular el hecho de que acá, en la Provincia de Buenos Aires, nos encontremos representantes de diferentes tradiciones y fuerzas políticas conmemorando, o recordando también, lo que pasó en la Argentina a través de un homenaje a un hombre que tuvo una trayectoria como luchador, que además arriesgaba y finalmente perdió su vida por las ideas, por lo que pensaba. Yo quiero decir que todo lo malo que tiene lo que está ocurriendo a nivel nacional, también permite que en espacios, en lugares, a través de reuniones, de conversaciones también se sostenga y broten nuevas posibilidades, nuevos caminos para seguir.
También a nivel internacional esta ultraderecha tan reaccionaria, tan discriminadora, tan agresiva, tan violenta debería llamar a la reflexión a quienes todavía piensan que lo que se está jugando acá es simplemente una identidad o un trapo o una bandera de un partido político. Lo que hoy estamos viendo en la Argentina es que hay un ataque a nuestra soberanía nacional, que hay un ataque a la universidad pública, a la industria nacional, a la educación pública en general, a la salud pública, al Estado de bienestar —para ponerlo en términos globales— y finalmente —porque lo hemos charlado varias veces con Fredi— a la democracia. La democracia es lo que está en riesgo… Están en riesgo los principios fundamentales que hacen a la formación de nuestra Nación y a su identidad.
Por eso, creo que este acto tiene un valor adicional y sus condiciones de posibilidad, me animo a decir, tienen que ver también con la tragedia que está ocurriendo a nivel del Gobierno nacional. Así que yo con todo esto quería decirle a la familia de Sergio, a quienes lo acompañaron, a sus correligionarios, a los compañeros y compañeras que lo conocen de aquella época, a quienes también defendió, con quienes militó, quiero decirles que todo ese esfuerzo obviamente tenía que ver, tiene que ver con luchar por un proyecto de país.
Por un país con más igualdad, por un país que sea más inclusivo, que sea también pluralista, que sea profundamente democrático. Yo creo que la mejor forma de honrar a quien es hoy ciudadano ilustre de la ciudad de La Plata es mantener vivos esos valores, porque el ejemplo no es solo lo que pensaba, con lo que podemos coincidir y creo que muchas vertientes del pensamiento nacional y popular confluimos en ese lugar, sino que el ejemplo más importante es no solo haber pensado, haber creído fervientemente en esas ideas, sino que el ejemplo más importante es haber luchado hasta dar la vida.
Por eso, el homenaje que se le hace hoy, es un homenaje que a 50 años pone de relieve no solo quién fue, no solo lo que hizo, no solo quienes lo acompañaron, sino también la causa por la que luchaba. Y esa causa hoy conmemorando aquí con este nombramiento, con este homenaje lo que estamos haciendo es decir, simplemente, que es una causa por la que vale la pena y estamos obligados a seguir luchando.
De esa manera, agradezco de nuevo la invitación. Le agradezco a la familia también ese afecto que muestra, además, la grandeza que tienen quienes perdieron a sus compañeros de vida, a sus amigos, a sus familiares, y también han dado durante todo este tiempo la cara, han arriesgado y han acompañado y ayudado a otros, así que muchas gracias, muchas gracias también con eso.
Y termino diciendo que hoy, a 50 años del Golpe de Estado, con hombres y mujeres como Sergio Karakachoff, de bandera nuestra, venimos a renovar el compromiso, que es un compromiso simple, directo, y es con el pueblo argentino.
Muchas gracias.