facebook

CONSERVAS ENLATADAS

Viernes, 6 Noviembre, 2020
CONSERVAS ENLATADAS

Las latas son envases de hojalata que se protegen interiormente con barnices sanitarios, aptos para el contacto con los alimentos.

Los alimentos enlatados sufren un proceso térmico denominado “esterilización” para asegurar la inactivación de microorganismos. Una lata en correctas condiciones de almacenaje permite conservar los alimentos por largos periodos de tiempo.

Cuáles son las señales a verificar antes de decidir su consumo:

▪ SI  ESTÁN HINCHADAS esto puede deberse a la formación de gas por  reacción química, o producto del crecimiento de bacterias. NUNCA CONSUMIR EL CONTENIDO DE UNA LATA HINCHADA. También recomendamos no abrirla, porque la presión puede ser muy alta. Dar aviso inmediatamente a la autoridad sanitaria.

▪ SI ESTÁN OXIDADAS: El óxido se produce cuando las latas se almacenan en ambientes húmedos, y puede atravesar el envase, exponiendo al ingreso de microorganismos. Para evaluarlo podemos raspar el óxido con un cuchillo y observar qué tan profundo llega. Solo podrá consumirse, si el óxido es superficial

▪ Si ESTAN GOLPEADAS/ABOLLADAS: Durante el transporte o almacenaje se pueden producir golpes involuntarios que  puede generar orificios o daño en el barniz interior que permitan el ingreso de microorganismos. Podemos evaluar el golpe al tacto: si la abolladura “pincha” o el golpe se dio en la unión de la lata con la tapa, NUNCA CONSUMIR.

▪ SI HAY DERRAMES: Las manchas de derrame pueden deberse a orificios en la lata, o a otras latas que derraman y “ensucia” al resto. Para saber si está agujereada, se puede hacer una prueba sumergiendo la lata en agua caliente y luego se hace presión en la tapa, si salen burbujas está pinchada y NO DEBE CONSUMIRSE.

 

Importante:

- El contenido de una lata abierta siempre debe colocarse en otro recipiente, apto para refrigeración y con tapa.

- No se debe almacenar latas en la heladera. Pueden colocarse unas horas antes de consumir un alimento para enfriar su contenido.

- Antes de consumir o almacenar una lata, la misma debe limpiarse con un paño o papel descartable, humedecido pero no mojar la misma.