Se trata de Gabriela y Silvia Núñez, hijas del militante y delegado sindical secuestrado y desaparecido por la dictadura cívico militar en agosto de 1977.
Son especialidades que nunca antes se dictaron. Buscan mejorar la atención y garantizar los derechos de las y los pacientes. Tendrán 34 de los 2.049 cupos que ofrecen este año.