Junto a la Provincia, el organismo ha realizado 67 obras en 31 municipios entre otras intervenciones para mejorar la situación de las comunidades ante las altas probabilidades de lluvia durante los próximos meses.

El Organismo Provincial de Integración Social y Urbana (OPISU) implementa diferentes políticas públicas en los barrios populares de la Provincia para anticiparse a las altas probabilidades de precipitaciones que alerten el Fenómeno Climático el Niño.
El fenómeno de El Niño es un evento climático que puede generar cambios en los patrones habituales de precipitaciones y aumentar la probabilidad de lluvias intensas y excesos hídricos en distintas regiones. Frente a este escenario, anticiparse y fortalecer las capacidades de respuesta resulta fundamental para reducir el impacto sobre las personas, la infraestructura y el ambiente.
Una de las principales líneas de trabajo son las obras hidráulicas, destinadas a mejorar el escurrimiento del agua y reducir el riesgo de inundaciones. Incluyen la construcción de desagües pluviales, conductos y canales.
Actualmente, se llevan adelante 67 obras en 31 municipios, con más de 10.500 metros lineales de red pluvial finalizados y otros 6.000 metros en ejecución. También se realizaron trabajos de entubamiento de zanjas y mejoras en los sistemas de recolección de aguas pluviales.
Además la limpieza y el mantenimiento de zanjas y cursos de agua son otras herramientas fundamentales para favorecer el drenaje y mejorar las condiciones de los barrios. En este sentido se realizaron más de 20 operativos de limpieza, con intervenciones en 10 municipios y más de 3.000 metros lineales de zanjas y desagües pluviales alcanzados por las tareas.
A estas acciones se suma el servicio de camiones vactor y atmosféricos, destinado a la desobstrucción de redes pluviales y zanjas y a la hidrosucción de pozos ciegos en viviendas que no cuentan con red cloacal. En total, se ejecutaron más de 123 mil horas de servicio con 115 camiones.
La preparación también contempla la respuesta inmediata cuando se producen situaciones de emergencia. A través del Programa Asistencias Integrales por Emergencia, se acompaña a las familias mediante la entrega de bienes esenciales y alimentos, además de servicios de camión atmosférico para el mantenimiento de pozos.
Entre las acciones realizadas se encuentran la entrega de más de 21.000 kilos de alimentos, 1.000 colchones y 3.000 kits de ropa de cama, junto con el aporte de maquinaria y personal.
La prevención también requiere que cada familia conozca cómo actuar frente a lluvias intensas o una posible inundación. Es importante seguir los pronósticos y alertas oficiales, identificar zonas seguras y lugares de evacuación y tener a mano los números de emergencia de la zona.
Ante el ingreso de agua a una vivienda, se recomienda cortar el suministro eléctrico si existe riesgo, alejarse de cables y postes y evitar el contacto con artefactos eléctricos. También es fundamental no circular a pie ni en vehículo por calles inundadas, ya que el agua puede ocultar riesgos eléctricos, pozos o corrientes peligrosas.
En caso de evacuación, se deben seguir las indicaciones de las autoridades y trasladarse hacia zonas seguras. También es recomendable contar con una mochila o kit de emergencia con documentación, agua, alimentos, medicamentos, linterna, radio y elementos de comunicación.
Anticiparse es una responsabilidad colectiva. Con infraestructura, saneamiento, asistencia y organización, el Estado fortalece las capacidades necesarias para reducir los impactos de los fenómenos climáticos y acompañar a las comunidades ante situaciones de emergencia.